Científicos sospechaban hasta ahora que la nave se había destruido en el aterrizaje

 17 enero, 2015
Imagen del 2002 del Beagle 2 suministrada por la Agencia Espacial Europea.
Imagen del 2002 del Beagle 2 suministrada por la Agencia Espacial Europea.

Londres

La sonda espacial británica Beagle 2, que se daba por perdida desde hace más de una década, fue divisada en Marte por un satélite de la NASA, anunció este viernes la Agencia espacial del Reino Unido.

"(Beagle-2) fue hallado parcialmente desplegado en la superficie del planeta, acabando con el misterio sobre qué ocurrió con la misión hace más de una década", dijo la agencia en un comunicado.

El hallazgo demuestra que la secuencia de entrada, descenso y aterrizaje de Beagle 2 funcionó y la sonda se posó con éxito en Marte en la Navidad del 2003, agregó la agencia sobre esta nave bautizada en honor al barco Beagle con el que el padre de la teoría de la evolución, Charles Darwin, hizo sus investigaciones.

La nave necesitaba desplegarse completamente después de aterrizar para empezar a mandar información a la Tierra.

"Desgraciadamente, dado el despliegue parcial, no debería ser posible resucitar Beagle 2 y recuperar los datos", lamentó la agencia.

Los científicos sospechaban hasta ahora que la nave se había destruido en el aterrizaje.

Beagle 2 fue una ambiciosa colaboración entre la industria y las universidades británicas en el marco del proyecto Mars Express de la Agencia Espacial Europea, el primero europeo de exploración de otro planeta.

El director de este organismo europeo, Jean-Jacques Dordain, se felicitó este viernes por el hallazgo.

"Lo que hace 11 años se vio como un fracaso resultó no ser un fracaso total. Al menos hubo un aterrizaje en Marte", estimó Dordain.

Un consuelo del que no podrá disfrutar el profesor Colin Pillinger, de la Open University, que lideró el proyecto y murió en mayo del 2014.

"La historia de la exploración espacial está marcada tanto por el éxito como por el fracaso. Este hallazgo prueba que Beagle 2 fue un éxito mayor del que habíamos pensado en la continua exploración europea de Marte", comentó David Parker, director de la Agencia Espacial Europea.

La misión Mars Express estaba integrada originalmente por una nave orbitadora que transportaba siete instrumentos de observación y la sonda Beagle 2.

Beagle 2 tenía como misión tomar muestras del planeta rojo extraídas desde dos metros de profundidad.

Después de seis meses de viaje, la sonda tenía que aterrizar el día de Navidad del 2003 pero algo fue mal y se dio definitivamente por perdida en febrero del 2004.

"Sin el despliegue total, no había manera de comunicarnos con ella porque la antena de radio estaba bajo los paneles solares", explicó a la BBC el profesor Mark Sims, de la Universidad británica de Leicester, que formó parte del proyecto.

"La causa del fallo es pura especulación, pero pudo ser, y probablemente fue, un tema de mala suerte, un bote fuerte que quizás distorsionó la estructura o un airbag pinchado que no se separó suficientemente de la sonda, entorpeciendo el despliegue", añadió.

En un comunicado del gobierno, Sims explicó: "Todas las navidades desde el 2003 me preguntaba qué le había ocurrido. Para ser franco, nunca había perdido la esperanza de saberlo. Las imágenes muestran que estuvimos muy cerca de lograr el objetivo de hacer ciencia en Marte", agregó.

Para señalar que estaba operativa después de aterrizar, Beagle 2 iba a emitir una canción de la banda británica Blur y el componente para calibrar las cámaras era obra del artista contemporáneo británico Damien Hirst.

Colocar una nave en otro planeta obliga a una serie de innovaciones tecnológicas que a veces acaban siendo parte de la vida cotidiana de la gente.

En el caso de Beagle 2, por ejemplo, su sistema de detección de gases se usa hoy en día en el diagnóstico de la tuberculosis.