Los nacionales participarán en tres categorías entre el 15 y el 17 de noviembre

Por: Monserrath Vargas L. 13 noviembre, 2013
Los muchachos tendrán dos horas para armar los robots y también deberán atender un reto sorpresa que será revelado por los jueces durante la celebración de la Olimpiada Mundial, en Yakarta, Indonesia. | JORGE NAVARRO
Los muchachos tendrán dos horas para armar los robots y también deberán atender un reto sorpresa que será revelado por los jueces durante la celebración de la Olimpiada Mundial, en Yakarta, Indonesia. | JORGE NAVARRO

Siete costarricenses pasaron la noche del lunes entrenando y la madrugada del martes despegaron en vuelo hacia Yakarta, Indonesia, donde les espera un reto: la Olimpiada Mundial de Robótica 2013 .

Mariana Murillo, Juan Carlos Brenes, Julien Brandt, Andy Murillo, Moisés Méndez, Marlon Molina y José Gabriel Rojas se fueron con sus kits de programación y el deseo de demostrar el talento tico entre la maleta.

La preparación ha implicado largas horas de trabajo y hacer hasta lo imposible para reunirse, según Moisés Méndez.

“Ha sido muy difícil. Marlon, José David y yo estamos en universidades diferentes, y nos ha tocado faltar a clases, o reunirnos solo dos. Han sido muchos sacrificios”, explicó Méndez, quien participará en la categoría C, para concursantes menores de 20 años.

El mismo empeño han puesto los niños Mariana Murillo, de 12 años, y Juan Carlos Brenes, de 11.

Estos alumnos de la Escuela Jesús Jiménez en Cartago, representarán por segunda ocasión al país. El año pasado viajaron a la olimpiada celebrada en Malasia.

Juan Carlos Brenes, padre y tutor del equipo, conformado por estos dos escolares, aseguró que tendrán dos horas para realizar su reto y tres oportunidades para lograrlo. Al final, se quedarán con la mejor calificación obtenida.

También habrá un reto sorpresa en el que se medirá la capacidad de reacción de los participantes.

Luis Diego Murillo, el padre de Mariana, comentó que participar de estos certámenes implica retos tanto monetarios como de tiempo.

Los concursantes deben lidiar con que los equipos robóticos valen entre $700 y $1.500 o combinar las horas que le dedican a la preparación con las otras obligaciones escolares.

Sin embargo, este orgulloso padre aseguró que vale la pena. “Ellos han trabajado muy duro; desde que se inscribieron se entrenan de cuatro a ocho horas por día, con mucha intensidad”, explicó Murillo.

El coordinador de la Olimpiada Nacional de Robótica, Pedro Fonseca, se mostró satisfecho de que el país tenga representación en este tipo de certámenes.

“Este es un medio que les permite a los muchachos trabajar la ciencia y la tecnología de una manera más lúdica, pero, a la vez, deben resolver problemas de alta envergadura, que tienen que ver con análisis científicos patrones de situaciones, sensores, entre otros”.

Los nacionales competirán entre el 15 y el 17 de noviembre.