Por: Andrea Solano B. 27 diciembre, 2015
En su superficie, la Luna presenta restos de vulcanismo. | EFE
En su superficie, la Luna presenta restos de vulcanismo. | EFE

La misión Chang’e-3, de la Agencia Espacial China, detectó un nuevo tipo de basalto, una roca de origen volcánico, en la superficie de la Luna.

El hallazgo lo hizo el vehículo robóticoYutu, el cual atravesó la superficie lunar alrededor del cráter Zi Wei, una zona rica en lava que alguna vez fluyó por ahí. Chang’e-3 se posó en la superficie lunar en el 2013 y es la primera en explorar este satélite desde las misiones Apolo (1967-1972) y Luna (1959-1976).

Con el final del programa Apolo de la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio (NASA), la exploración de la Luna se hace principalmente desde orbitadores. Empero, los sensores de los satélites detectan solo el regolito, capa de material fragmentaria y mezclada que cubre la superficie lunar. El robot Yutu logró llegar al lecho de roca por debajo del regolito.

Rocas únicas. Según el estudio, publicado en la revista Nature Communications , el área donde se posó Chang’e-3 es relativamente joven, pues se formó hace unos 2.960 millones de años.

Las muestras recopiladas por misiones anteriores detectaron basaltos de la época máxima de vulcanismo; es decir, entre 3.000 y 4.000 millones de años atrás. El equipo encabezado por Zongcheng Ling, profesor de la Escuela de Ciencias del Espacio de la Universidad de Shandong, determinó que los basaltos hallados tienen características mineralógicas únicas.

Las misiones Apolo y Luna recolectaron basaltos con contenido de titanio, alto o bajo, pero faltaban los valores intermedios. Según Ling, las rocas descubiertas por Chang’e-3 presentan concentraciones intermedias en titanio y son ricas en hierro. El análisis de las concentraciones de titanio es muy útil para que los científicos puedan desentrañar la historia vulcanológica de la Luna. La ciencia estima que la Luna se formó hace unos 4.500 millones de años cuando un cuerpo del tamaño de Marte colisionó con la Tierra y los escombros fundidos se alejaron mientras se enfriaban.

Chang'e-3 lleva su nombre en honor a la diosa china de la Luna.