Tenían poca capacidad de atención y disfunción en la memoria y la memoria espacial de trabajo

Por: Carolina Ruiz Vega 1 julio, 2013

San José (Redacción).

Tienen el triple de acetilcolina en su organismo y son capaces de correr el doble de distancia que los ratones normales antes de cansarse

Científicos del Robarts Research Institute crearon una generación de ratones modificados genéticamente que decidieron llamar Forrest Gump porque, al igual que el personaje de la película, pueden correr mucho, pero no son inteligentes.

Esperan que esta generación de ratones ayude a comprender el funcionamiento de un neurotransmisor llamado acetilcolina (ACh) y qué sucede cuando hay demasiada cantidad de este neurotransmisor en el cerebro.

"Queríamos saber lo que ocurre si tiene más del gen que controla la cantidad de acetilcolina que es secretada por las neuronas", dice uno de los investigadores, Marco Prado, cuyo estudio se publicará en la revista Journal of Neuroscience.

Considera que los resultados fueron todo lo contrario de lo que esperábamos

Los ratones Forrest Gump tienen el triple de acetilcolina en su organismo y son capaces de correr el doble de distancia que los ratones normales antes de cansarse. “El ACh impulsa la contracción muscular, lo que les permite una notable mejora en su resistencia aeróbica. Son súper-atletas”, dice Prado.

Sin embargo, esa cantidad de acetilcolina pareciera perturbar su función cognitiva. Además, tenían poca capacidad de atención y disfunción en la memoria y la memoria espacial.

“ACh es muy importante para la diferenciación de las señales: ante una gran cantidad de información simultánea, ayuda a elegir lo que es importante. Pero cuando se inunda el cerebro con acetilcolina, el cerebro pierde la capacidad de discernir lo que es relevante”, explicó Prado en el sitio de la universidad.

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