De esta forma, la especie se asegura no traspasar esas mutaciones a la descendencia

Por: Michelle Soto 7 febrero
Entre más pronto comience la rehabilitación después de la fractura, será más posible que adulto mayor retorne a la normalidad.
Entre más pronto comience la rehabilitación después de la fractura, será más posible que adulto mayor retorne a la normalidad.

La senescencia o envejecimiento es un proceso biológico donde el organismo empieza a decaer conforme gana años y además, este proceso está relacionado a un incremento en el riesgo de padecer ciertas enfermedades.

El por qué algunas enfermedades aparecen y afectan durante la vejez podría tener su explicación en la selección natural.

Un estudio, realizado por científicos españoles del Departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y el Instituto de Biología Evolutiva (IBE), halló que la frecuencia y efecto de las mutaciones que causan enfermedades en la vejez son más grandes que aquellas que causan padecimientos en la juventud.

"Hemos encontrado un umbral evolutivo a los 40 y 50 años, una edad biológicamente significativa porque limita el período reproductivo", comentó Arcadi Navarro, investigador de UPF, a la agencia Sinc.

En otras palabras, la selección natural establece una límite biológico a ciertas enfemedades. Según los científicos, si una mutación tiene consecuencias nocivas en la vejez, los genes ya se habrán traspasado a la descendencia y la selección natural no podría actuar porque se supone que las personas ya se reprodujeron para cuando alcancen los 40 y 50 años de edad.

"La decadencia física durante la vejez podría ser el precio evolutivo que tenemos que pagar para llegar sanos a la edad de tener hijos", manifestó Elena Bosch, también investigadora de UPF, a Sinc.

Estudio. Los investigadores analizaron los datos genéticos acumulados a la fecha de enfermedades como párkinson, cáncer y diabetes, entre otras.

Esto con el objetivo de probar dos teorías evolutivas relacionadas a la senescencia, las cuales postulan que las variantes genéticas con potenciales efectos durante la vejez pueden ser toleradas, e incluso favorecidas, por la selección natural a edades tempranas.

Para ello, los científicos recurrieron a la base de datos del European Genome Phenome Archive (EGA), proyecto conjunto entre el Instituto Europeo de Bioinformática (EBI, Cambridge) y el Centro de Regulación Genómica (CRG , Barcelona).

En total, para este estudio, se analizaron 3.000 trabajos con más de 2.500 marcadores genéticos para 120 enfermedades.

"El conocimiento de las causas evolutivas de la senescencia podría contribuir a nuevas estrategias para manejar las enfermedades relacionadas a la edad", escribieron los investigadores en el estudio publicado en la revista Nature Ecology & Evolution.