Invento de Lanotec y la empresa Multiservicios Profesionales de Esparza S. A.

Por: Michelle Soto 18 julio

La plantilla con nanosensores que cuenta pasos y calorías, así como su aplicación telefónica, están inscritas formalmente en el Sistema Internacional de Patentes, con lo cual se protege la propiedad intelectual de los costarricenses que idearon este invento.

El prototipo fue diseñado por los investigadores Allan Campos, Melissa Camacho y José Vega, del Laboratorio Nacional de Nanotecnología (Lanotec), que pertenece al Centro Nacional de Alta Tecnología (Cenat - Conare), y por David Núñez, quien es gerente de la empresa Multiservicios Profesionales de Esparza S. A.

El educador físico y microempresario David Núñez y la química del CeNAT, Melissa Camacho muestran las diferentes versiones antes del prototipo final de la plantilla. | RAFAEL MURILLO
El educador físico y microempresario David Núñez y la química del CeNAT, Melissa Camacho muestran las diferentes versiones antes del prototipo final de la plantilla. | RAFAEL MURILLO

El invento consiste en un podómetro, aparato que sirve para contar pasos al caminar, pero este es de alta precisión, ya que logra diferenciar entre pasos y otros movimientos que otros instrumentos –actualmente en el mercado– no pueden.

Esa precisión la obtiene gracias a la nanotecnología. Los nanosensores están dispuestos en sitios donde el pie ejerce presión al caminar, trotar o correr, y emiten una señal eléctrica que es enviada a un microprocesador que interpreta esa señal como pasos. Esta señal se envía a una aplicación telefónica por medio de bluetooth.

Adicional a la cantidad exacta de pasos, la aplicación detalla la distancia recorrida, la velocidad y el número de calorías consumidas.

El proyecto contó con financiamiento del Fondo Propyme, el cual es otorgado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones, así como por el Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Conicit).

Ese dinero, aparte de solventar los costos de elaboración del prototipo, también sirvió para financiar el proceso legal que derivó en la patente, el cual estuvo a cargo del bufete Arias & Muñoz. Finalmente, la patente salió a nombre de Multiservicios Profesionales de Esparza S. A.

"La patente es importante porque culmina un largo proceso de investigación que se inició con la idea que tuvo una pequeña empresa. Se generó un producto que no solo tiene valor científico, sino que también comercial", comentó Campos.

"Con la patente ganan ellos como empresarios y nosotros como laboratorio, porque nos permite seguir investigando gracias a los fondos que se puedan generar", destacó Vega.

En cuanto a los investigadores de Lanotec, ellos fueron incluidos en el registro de inventores de Estados Unidos.