El microorganismo migra del intestino de la persona a los pulmones y otros órganos como el cerebro

 7 abril
En el país existen cerca de 18 especies de cangrejos de agua dulce. Foto con fines ilustrativos.
En el país existen cerca de 18 especies de cangrejos de agua dulce. Foto con fines ilustrativos.

Si en esta Semana Santa va de paseo evite comer cangrejos de río crudos, mal procesados o cocidos de forma parcial, pues esto lo expone a adquirir paragonimiasis humana, una enfermedad parasitaria que puede ser muy peligrosa.

Cuando una persona ingiere un cangrejo infectado con el parásito, su larva migra del intestino a los pulmones, así como a otros órganos tales como: cerebro, médula espinal, pericardio (membrana que envuelve el corazón), ojos, útero, escroto y tejidos subcutáneos. En casos graves podría ocasionar hasta la muerte.

Un estudio realizado con presupuesto del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) y en el que intervinieron investigadores de la Universidad Nacional (UNA), Universidad de Costa Rica (UCR), el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED) recolectó 347 muestras de cangrejos de la familia Pseudothelphusidae para estudiar la enfermedad.

Las muestras fueron posteriormente diseccionadas para identificar si las metacercarias (la forma infectante) del parásito estaban presentes en ellas. Para eso se utilizaron técnicas moleculares, así como la estereoscopia y microscopia electrónica.

La recolección se efectuó en 12 quebradas del país, tanto de la vertiente Atlántica (Limón, Guácimo, Sarapiquí Talamanca y Parismina), como en la vertiente del Pacífico (Upala, Nicoya, Parrita, Buenos Aires, Coto Brus, Puriscal y Moravia).

De los 347 cangrejos analizados se detectó que 44 de ellos (12,7%) estaban infectados con el parásito. El órgano donde se encontró el mayor porcentaje de metacercarias (56,3%) fue el hepatopáncreas, seguido por el tejido muscular (43%) y las branquias (0,7%) de los cangrejos.

De las zonas analizadas, en las únicas donde no se detectó la presencia del parásito en los crustáceos fueron Nicoya, Parismina, Puriscal y Moravia.

La presencia de parásitos en los cangrejos motiva a los investigadores a alertar a la población, para que sea precavida al consumir estos crustáceos y tome las medidas necesarias, por ejemplo cocinarlos, e instar a los niños para que no los consuman crudos.

Gaby Dolz, infectóloga de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional (UNA), explicó que en los últimos 50 años se han detectado 46 casos en humanos y que en el 90% de estos fueron niños los afectados. Además, se trata de un padecimiento que suele registrarse en zonas rurales.

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