9 mayo, 2014

Washington. EFE. La combinación de las observaciones de cuatro telescopios permitió a la NASA documentar una llamarada solar con la mayor precisión hasta ahora.

Los cuatro aparatos captaron, el pasado 29 de marzo, la erupción de una llamarada solar de tipo X, que son las más grandes, con capacidad para crear tormentas radiactivas, las cuales pueden producir auroras y afectar a los vuelos que pasan por los polos de la Tierra.

“Tener un registro tan intenso de una llamarada, desde tantos observatorios, no tiene precedentes”, dijo Jonathan Cirtain, científico del proyecto Hinode de la NASA.

Si bien hay varios observatorios espaciales que fijan su atención permanentemente en el sol, nunca se había dado la coincidencia de captar un evento así estando varios apuntando al mismo sitio.

Los datos recogidos ayudarán a los científicos a un mejor entendimiento del proceso de estas grandes explosiones.

“Quizá seamos algún día capaces de predecir su aparición y, advertir de los apagones en las comunicaciones que las llamaradas solares pueden causar cerca de la Tierra”, comunicó la NASA.

El sol pasa por ciclos regulares de actividad y cada 11 años se produce un pico máximo en la actividad, en el que suelen producirse tormentas que a veces deforman e incluso atraviesan el campo magnético de la Tierra.

Las observaciones son fundamentales para entender la dinámica de estas erupciones, que se producen en el Sol periódicamente, así como los efectos que tienen sobre el clima espacial, en particular, cerca de la Tierra, ya que pueden afectar a las comunicaciones.

La NASA destacó la importancia de este hallazgo ya que, si bien la predicción meteorología terrestre ha avanzado gracias a la tecnología –actualmente se utilizan sensores y distintos tipos de termómetros–, las observaciones solares todavía dependen de unos cuantos telescopios espaciales y terrestres.

Los instrumentos de los observatorios miden cada uno un aspecto diferente de la llamarada, en sus diferente etapas, desde que emerge de la superficie solar a distintas temperaturas y juntos pueden construir una imagen tridimensional de lo que sucede en el Sol.

Cuatro telescopios de NASA captaron la llamarada solar de tipo X. | EFE
Cuatro telescopios de NASA captaron la llamarada solar de tipo X. | EFE

Los artefactos involucrados fueron: el espectógrafo de imágenes de la interfaz solar (IRIS), el laboratorio solar del Observatorio de Dinámica Solar (SDO) y el espectroscopio RHESSI (Reuven Ramaty High Energy Solar Spectroscopic Imager) de la NASA. Además, participaron el satélite japonés Hinode y el telescopio del observatorio solar Dunn, en EE. UU.