Plantas que está previsto que lleven los colonos para alimentarse producirían un exceso de oxígeno y eso llevaría a la asfixia de la tripulación

 25 octubre, 2014

Washington

La llegada del hombre a Marte apunta al siguiente gran paso en la exploración espacial pero pese a los proyectos en marcha, con compañías como MarsOne, un estudio revela que la tecnología actual no está preparada y la tripulación moriría en los primeros 68 días de un viaje que dura más de 6 meses.

Las plantas que está previsto que lleven los colonos para alimentarse producirían un exceso de oxígeno y eso llevaría a la asfixia de la tripulación, explicó Sydney Do, doctorando del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Boston.

Do analizó junto con otros cuatro compañeros el proyecto de MarsOne, que propone establecer un asentamiento humano a partir del 2024, para el que ya empezó a seleccionar candidatos en un proceso que tienen previsto emitir en un programa de telerrealidad.

Los estudiantes, miembros del grupo de investigación de ingeniería estratégica del MIT, llegaron a esta conclusión tras haber analizado los datos científicos disponibles sobre la colonización de Marte, que según el cronograma disponible en su web contará con una avanzada de misiones no tripuladas a partir del 2018.

Este equipo lleva más de una década realizando investigaciones sobre los planes de misiones espaciales y ha colaborado con la NASA cuando la agencia espacial estadounidense se planteó a principios de este siglo volver con una misión a la Luna y construir un base permanente, proyecto que no salió adelante.

Ante las opiniones a favor y en contra en la comunidad científica sobre este proyecto privado, los investigadores quisieron analizar por sí mismos y sin prejuicios si la misión es viable o no, tal y como la plantea la compañía.

"Habíamos observado que había parte de la comunidad que la apoya y gente que está en contra, así que queríamos dar una respuesta", explicó Do.

En esta foto enviada por la sonda de India que llegó ayer a Marte se ve la superficie del planeta rojo. Es la primera imagen tomada por la ISRO.
En esta foto enviada por la sonda de India que llegó ayer a Marte se ve la superficie del planeta rojo. Es la primera imagen tomada por la ISRO.

Aunque contactaron con la empresa cuando comenzaron con la investigación para ver si estarían dispuestos a compartir algunos datos, la compañía no contestó y el estudio se basa en las premisas incluidas en la página de Internet, que tomaron literalmente.

"Una es que la tecnología es muy similar a la que está a bordo de la Estación Espacial Internacional y la otra es que no es necesaria nueva tecnología", explicó Do, quien indicó que teniendo en cuenta esas dos premisas utilizaron los datos de los manuales públicos de la NASA y del laboratorio espacial.

Los datos indican que la acumulación de oxígeno podría, además de provocar la asfixia de los tripulantes, aumentar el riesgo de incendio de la cabina.

Para evitarlo, Do dijo que las plantas deberían ir en otro módulo aislado o habría que emplear un sistema para eliminar el oxígeno extra acumulado, algo que todavía no existe.

"Nuestro nivel actual de tecnología no está preparado para hacer esta misión y usando la tecnología actual la misión será mucho más cara de operar a lo largo del tiempo", afirmó el profesional.

Mars One, fundada por el emprendedor holandés Bas Lansdorp y el físico Arno Wielders, pretende enviar en el 2024 un primer equipo de cuatro voluntarios que no regresarán a la Tierra, algo que los investigadores consideran que, a la larga, añade costos a la misión.

En un apartado independiente sobre el establecimiento de la colonia, indica que si se lograra, después de 130 meses, los recambios para hacer reparaciones supondrían el 62% de la masa de la carga enviada desde la Tierra.

En este escenario habría que continuar enviado suministros para los colonos, que a la vez desarrollarían otras necesidades para los que la tecnología puede ser que tampoco esté preparada y sumaría más ceros a una misión que, según calculan, tendría un costo de $4.500 millones por viaje.