Parte del cuerpo es vital para permanecer erguidos y caminar sobre dos piernas y estaba presente desde antes de lo que los científicos sospechaban

Por: Irene Rodríguez 27 mayo
Este es hasta el momento el fósil más completo de la espina dorsal de un ser humano.
Este es hasta el momento el fósil más completo de la espina dorsal de un ser humano.

La espina dorsal o columna vertebral –vital para mantenernos erguidos y caminar sobre dos piernas con equilibrio– es más vieja de lo que los mismos arqueólogos creían.

El análisis de un fósil encontrado en Dikika, Etiopía, determinó que hace más de 3,3 millones de años, los homínidos ya tenían esta estructura en sus espaldas.

Los científicos bautizaron este fósil como Selam, y se trata de un niña pequeña, de unos 2,5 años de edad. Su nombre significa "paz", en un dialecto antiguo etíope.

Selam era de la especie Australopithecus afarensis, una especie anterior a la del ser humano actual (Homo sapiens sapiens). El famoso fósil Lucy pertenece a esta especie.

Un aspecto clave es que este fósil permaneció intacto durante millones de años; su columna vertebral, sus costillas y su cuello estaban completos, lo que permitió un análisis más exhaustivo para determinar que especies antes de la humana ya tenían una espina dorsal bien formada.

El estudio, de las Universidad de Chicago y Misuri, en Estados Unidos, señaló varias similitudes entre Selam y los humanos de hoy: el soporte para poder caminar en dos pies, el equilibrio y el que hubiera costillas.

Pero también hay diferencias; por ejemplo, los humanos tenemos menos vértebras para soportar las costillas, y ahora tenemos más vértebras en la espalda baja que nos permiten caminar de forma más eficaz.

Cuándo y cómo se dio esta evolución es un tema aún pendiente de investigación, según señala el reporte, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

"Por muchos años, hemos estudiado restos de fósiles que hablan de que la evolución nos llevó poco a poco a tener más vértebras en la zona lumbar, pero no habíamos podido determinar cuántas vértebras tenían nuestros ancentros", comentó en un comunicado de prensa Carol Ward, curadora de Selam y coordinadora de la investigación.

"Selam nos ha dado el primer vistazo de cómo se organizaba la espina dorsal en nuestros ancestros", añadió.

¿Cómo se hizo el estudio?

Selam fue descubierto por Zeresenay Alemseged, un profesor de Anatomía y Biología de la Universidad de Chicago. Durante 13 años, él y su equipo lo preservaron en el Museo Nacional de Etiopía.

Pero para poder ser analizado como realmente se requería, Selam tuvo que hacer un viaje. En Grenoble, Francia, fue analizado en el Laboratorio Europeo de Radiación Sincrotrón. Allí, los científicos utilizaron técnicas de iluminación y visualización por computadora para tener detalle de todos los huesos.

Todas las imágenes se le enviaron a Ward para que ella fuera quien los analizara.

De acuerdo con Ward, esta tecnología permite detectar las diferencias entre los humanos actuales y los antecesores.

La investigación indicó que Selam tiene diferentes vértebras entre la parte toráxica y la parte lumbar, pero es el primer especimen en mostrar que, al igual que los humanos, nuestros ancestros más lejanos tenían solo 12 vértebras toráxicas y 12 lumbares, menos de las vistas en la mayoría de los homínidos.

Los científicos indican que el buen estado de preservación de este fósil les dará más posibilidad de analizar diferentes aspectos de nuestros antepasados. El cráneo podría ser el siguiente paso, pues está en iguales condiciones de conservación.