Astrónomos analizaron datos de censo espacial ‘Sloan Digital Sky Survey’

Por: Andrea Solano B. 6 abril, 2016
Las enanas blancas son estrellas en las etapas finales de su ciclo que han agotado todo el hidrógeno que utilizaban como combustible nuclear. Son increiblemente densas. | TOD STROHMAYER/DANA BERRY/NASA
Las enanas blancas son estrellas en las etapas finales de su ciclo que han agotado todo el hidrógeno que utilizaban como combustible nuclear. Son increiblemente densas. | TOD STROHMAYER/DANA BERRY/NASA

Un equipo de astrónomos brasileños y alemanes detectó una estrella del tipo enana blanca, cuya atmósfera está compuesta principalmente de oxígeno.

Esta es la primera vez que se logra identificar un astro con estas características, pues hasta la fecha, para los científicos solo existía en la teoría.

Todas las estrellas cumplen un ciclo de vida y la forma en que este finaliza depende de la masa con la que nacieron.

Así, durante las últimas etapas de su evolución, las estrellas con una masa diez veces menor que la del Sol se transforman en enanas blancas.

En ese proceso, las estrellas se van desprendiendo de sus capas exteriores y el resultado es un objeto celeste pequeño, caliente y con gran densidad.

Al ser extremadamente densas, las enanas blancas también presentan una intensa fuerza de gravedad. Esto produce que los elementos más livianos, como el hidrógeno y el helio, se desplacen hacia la superficie de la estrella ocultando elementos más pesados, como el oxígeno.

El equipo encabezado por el astrónomo Kepler de Souza Oliveira, de la Universidad Federal de Río Grande del Sur, en Brasil, analizó datos recabados por el telescopio Sloan Digital Sky Survey, el cual ha realizado un mapeo tridimensional del Universo. De Souza y su grupo identificaron una enana blanca con una atmósfera donde el elemento predominante es el oxígeno, sin rastros de hidrógeno ni helio. Los únicos componentes presentes, en ínfimas cantidades, fueron neón y magnesio.

¿Qué pasó entonces con esos elementos livianos?

Una de las posibles explicaciones que plantean los investigadores es que esa enana blanca es parte de un sistema estelar binario, es decir, compuesto por dos estrellas que giran alrededor de un centro común.

La interacción constante con la otra estrella pudo haber volatilizado las capas de hidrógeno y helio para dejar al descubierto el oxígeno.

El estudio fue publicado en la revista Science, y en él también participó el científico Detlev Koester, del Instituto para la Física Teórica y la Astrofísica de Kiel, en Alemania.