Por: Andrea Solano B. 12 diciembre, 2015

Investigadores del Instituto Virginia Tech descubrieron en China los restos fosilizados de un gusano microscópico de hace 530 millones de años.

Se trata de una especie del grupo de los quinorrincos ( Kinorhyncha ), pequeños animales invertebrados que están relacionados con los artrópodos.

Se les conoce como “dragones de lodo”, tienen esqueleto externo (exoesqueleto), lo que les da una apariencia como de estar blindados. Su cuerpo es segmentado, pero sus patas carecen de articulaciones.

La nueva especie fue llamada Eokinorhynchus rarus y data del periodo Cámbrico, que se inició hace 540 millones de años y finalizó hace 490 millones de años, aproximadamente.

Los investigadores utilizaron un microscopio electrónico para analizar el fósil de la especie Eokinorhynchus rarus. | VIRGINIA TECH PARA LN.
Los investigadores utilizaron un microscopio electrónico para analizar el fósil de la especie Eokinorhynchus rarus. | VIRGINIA TECH PARA LN.

“Los quinorrincos representan un grupo que está relacionado con los artrópodos –insectos, camarones, arañas–, que son el grupo animal más diverso del planeta. A pesar de que los fósiles de artrópodos se remontan a hace más de 530 millones de años, nunca se había reportado un fósil de quinorrincos. Este es el primero” , explicó Shuhai Xiao , profesor de Geobiología en el Departamento de Geociencias de Virginia Tech.

Según informó Xiao, el espécimen hallado mide 1,9 milímetros de largo y 0,5 milímetros de ancho. Agregó que el nuevo fósil puede dar pistas a los científicos sobre cómo y por qué la segmentación del cuerpo evolucionó muchas veces no solo entre los artrópodos, sino entre varios otros grupos de animales. Actualmente, existen cerca de 240 especies de quinorrincos, todas ellas marinas. Su cuerpo se divide en tres segmentos: boca con dientes, cuello y tronco. La investigación , publicada en la revista Scientific Reports , también reveló que Eokinorhynchus rarus presenta varias similitudes con los quinorrincos modernos, lo que sugiere un vínculo evolutivo.