Un gran mapeo genético evidenció la necesidad de acordar nuevos criterios

Por: Michelle Soto 31 octubre, 2014
Esta planta, Amborella trichopoda, se separó genéticamente de otras plantas con flores hace más de 130 millones de años. | CORTESÍA DE JOEL MCNEAL (UNIVERSIDAD ESTATAL KENNESAW).
Esta planta, Amborella trichopoda, se separó genéticamente de otras plantas con flores hace más de 130 millones de años. | CORTESÍA DE JOEL MCNEAL (UNIVERSIDAD ESTATAL KENNESAW).

Investigadores involucrados en el proyecto 1.000 plantas (1KP) proponen cambios en la actual clasificación vegetal.

Esto, a partir del análisis de 11 genomas y 92 transcriptomas de plantas. Mientras el término genoma se refiere al conjunto de genes de un ser vivo, un transcriptoma es la parte del genoma que se expresa en una célula durante una etapa específica de su desarrollo.

Así, este estudio derivó en un conjunto de datos de 852 genes nucleares, la base más robusta que se posee hasta la fecha sobre plantas.

“En comparación con otros organismos, el genoma de las plantas es desproporcionadamente grande. El ADN humano contiene algo más de 3.000 millones de pares de bases, en tanto que un pino cualquiera tiene alrededor de 20.000 millones de pares de bases”, explicó Lisa Pokorny, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Asimismo, Pokorny agregó: “Por eso, en este proyecto secuenciamos transcriptomas, las regiones del ADN que se traducen a ARN, como los genes que después dan lugar a proteínas, en vez de secuenciar genomas completos”.

Ese procesamiento de macrodatos evidenció la necesidad de establecer nuevos criterios para estudiar la evolución vegetal. Así lo dio a conocer un grupo de 38 investigadores en un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Por ejemplo, los macrodatos revelaron que existe un estrecho parentesco entre las plantas terrestres y un grupo de algas verdes conocidas como algas conjugadas (caso de la Spirogyra ).

Asimismo, los científicos obtuvieron nueva información sobre el proceso de divergencia de los linajes vegetales.

Según los macrodatos, las plantas hepáticas o hierbas perennes están más hermanadas a los musgos que a otras plantas que poseen flores.

Esta alga unicelular, ‘Netrium oblongum’, es una de las que guardan más relación con las plantas terrestres. | CORTESÍA DE MICHAEL MELKONIAN (UNIVERSIDAD DE COLOGNE)
Esta alga unicelular, ‘Netrium oblongum’, es una de las que guardan más relación con las plantas terrestres. | CORTESÍA DE MICHAEL MELKONIAN (UNIVERSIDAD DE COLOGNE)

Tras el misterio de Darwin. A partir del análisis de los transcriptomas, los científicos esperan encontrar pistas en los genes del ancestro de las plantas terrestres que expliquen cómo se hizo posible que este pasara de un medio acuático a uno terrestre. “Esos genes suponen la clave de su supervivencia en un medio sin humedad constante, bajo las radiaciones solares y donde la gravedad limita el crecimiento”, detalló el CSIC en un comunicado.

Para Pokorny, esos transcriptomas podrían incluso explicar el origen de las plantas de flores, que, según el naturalista inglés Charles Darwin, es un “misterio abominable”.

“Podemos comprender cómo, en relativamente poco tiempo a escala geológica, apenas unos cuantos millones de años, se sentaron las bases que dieron lugar a la enorme diversidad de plantas con flores que habitan nuestro planeta, y en las que seguimos encontrando infinitos compuestos con aplicaciones médicas y agrícolas.

”Pero nada de esto se puede hacer sin comprender cómo las plantas se relacionan entre sí, sin conocer con toda claridad su clasificación”, manifestó Pokorny.