20 marzo, 2015

Copenhague

El eclipse de sol que este viernes despide el invierno fue total en las islas Feroe, territorio autónomo de Dinamarca situado en el Atlántico norte.

Las Feroe son el único lugar del planeta, junto al archipiélago noruego de Svalbard (en el océano Ártico), donde el disco solar quedó hoy completamente oculto por la Luna durante unos segundos.

El fenómeno, que en total durará algo más de cuatro horas, es visible también parcialmente en Europa, el norte de África y norte de Asia.

El fenómeno solar comenzó en el Atlántico, frente a la costa africana, a una latitud de 20º, y terminará al este de la ciudad rusa de Krasnoyarsk, en la meseta central siberiana.

Desde primera hora de la mañana, los científicos empezaron a observar desde el océano Atlántico cómo la luna escondía parcialmente el sol.

"Es muy bonito. Es uno de los espectáculos astronómicos más maravillosos que se pueden ver", declaró el astrofísico Alfred Rosenberg, uno de los primeros que pudieron disfrutar del evento desde el observatorio de las islas Canarias.

Como es habitual, las autoridades multiplicaron las advertencias, exhortando a la población a llevar gafas de protección especial para evitar graves lesiones oculares.

Por las condiciones atmosféricas, unos aviones con científicos y amantes de la astronomía a bordo, les permitió contemplar el 'sol negro' por encima de las nubes.

Previo pago de varios centenares de euros por cabeza, 50 daneses se montarán a bordo de un Boeing 737 fletado especialmente para la ocasión.

Aunque incluso allí se enfrentarán a algunos inconvenientes: "Desde el suelo, se puede oír a los pájaros comportarse de forma distinta y sentir cómo cae la temperatura", explicó uno de los pasajeros, Valentin Mikkelsen. "Y puede que no veamos todo, por lo pequeñas que son las ventanas", explica este profesor de 63 años.

Por décima vez desde el inicio del siglo XXI, el eclipse solar será total, pero solo podrá verse el fenómeno íntegro desde territorios remotos del planeta.

Miles de cazadores de eclipses, llegados en ocasiones desde las antípodas, viajaron a las Islas Feroe, territorio autónomo danés situado encima del Reino Unido, y a Svalbard (Noruega), a 1.300 kilómetros del polo Norte, en medio del Ártico, para ver la noche en pleno día durante aproximadamente dos minutos y medio.

En Svalbard, que acaba de salir de cuatro meses de noche polar, los hoteles colgaron el cartel de completo para este día hace varios años.

En estas tierras remotas todo es extremo: temperaturas de -18ºC y riesgo de osos polares. El ataque el jueves a un turista checo al meterse el animal en su tienda recordó la realidad de esta amenaza, que ha dejado 5 víctimas mortales desde 1971.

Un eclipse solar total es cuestión de distancia y alineación: es necesario que la luna se intercale con el sol en un eje perfecto y a una distancia lo suficientemente próxima de nuestro planea como para que el diámetro aparente del satélite sobrepase al del astro rey, tapándolo completamente.

Por casualidad, el eclipse coincide con el equinoccio de primavera, cuando el sol pasa del hemisferio sur al hemisferio norte, así como con la Superluna (luna llena en perigeo, el punto en que el satélite se halla más próximo a la Tierra).

El eclipse pondrá la red eléctrica bajo tensión, suprimiendo durante algunos minutos casi la totalidad de la producción de electricidad de origen fotovoltaico y obligando a los responsables a tomar medidas inéditas.

La alineación entre la Tierra, la luna y el sol será seguida de grandes mareas el sábado en las costas del Atlántico, el canal de la Mancha y el mar del Norte.

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