Campo magnético en el Planeta Rojo no es uniforme, como en la Tierra

Por: Andrea Solano B. 18 noviembre, 2015
Esta ilustración retrata al Espectrógrafo Ultravioleta de Imágenes a bordo de la sonsa MAVEN haciendo mediciones de las auroras en el Planeta Rojo. | LASP/NASA
Esta ilustración retrata al Espectrógrafo Ultravioleta de Imágenes a bordo de la sonsa MAVEN haciendo mediciones de las auroras en el Planeta Rojo. | LASP/NASA

Como “luces de Navidad” describieron científicos de la misión MAVEN de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) las auroras que la sonda detectó en el hemisferio norte de Marte.

En nuestro planeta, las auroras son espectáculos luminosos y coloridos que se aprecian en los cielos de las zonas polares. Ocurren cuando el viento solar interactúa con el campo magnético de la Tierra.

La sonda Mars Atmosphere and Volatile Evolution (MAVEN) fue lanzada el 18 de noviembre del 2013 para investigar qué fue lo que sucedió con la atmósfera del Planeta Rojo. Entre los hallazgos más recientes, destacan estas auroras diseminadas.

La Tierra posee un campo magnético global que canaliza las partículas con carga eléctrica emitidas por el Sol hacia los polos norte (aurora boreal) y sur (aurora austral).

Esas partículas chocan con la atmósfera y lo que vemos desde la superficie son espléndidas cortinas de luz en tonalidades verdes, azules, rojas y violetas.

El campo magnético de Marte es 40 veces más débil que el de la Tierra y se genera por rocas magnetizadas presentes en algunas áreas de la corteza terrestre.

A diferencia de la Tierra, Marte no tiene un campo magnético que envuelva a todo el planeta, sino que presenta una especie de brotes parecidos a hongos.

“Las observaciones MAVEN sobre la aurora difusa de Marte nos brindan un importante conjunto de herramientas para estudiar directamente cómo las partículas solares interactúan con la atmósfera marciana. Nos dicen cómo y dónde responde Marte a la explosión de partículas energéticas expulsadas por el Sol”, explicó a La Nación Scott Evans, uno de los investigadores del estudio “ Descubrimiento de auroras difusas en Marte” , publicado en la revista Science .

Evans es experto en tecnología aplicada a física espacial de la Compañía Computational Physics, Inc. (CPI).

Diferencias. El patrón disperso o difuso de las auroras se explica precisamente por ese campo magnético no uniforme que tiene Marte, pues los “paraguas” guían las partículas emitidas por el Sol hacia cualquier dirección.

“El hecho de que la aurora difusa observada en Marte esté tan extendida, demuestra que la atmósfera de ese planeta está siendo golpeada fuertemente de manera regular. Un impacto continuo y generalizado de partículas solares de alta energía puede físicamente remover las capas exteriores de la atmósfera de Marte”, agregó Evans.

Recientemente, la NASA reveló que la atmósfera de Marte se ha ido desvaneciendo por acción de los vientos solares.

La información sobre las auroras fueron detectadas por el espectrógrafo ultravioleta de imágenes a bordo de la sonda.

“Las observaciones de MAVEN representan una nueva clase de aurora planetaria producida en la zona media de la atmósfera de Marte. El inicio y la duración de las emisiones de las auroras coincide con la llegada de partículas cargadas de energía que penetraron profundamente en la atmósfera del planeta”, dijo Evans. Según el experto, se detectaron emisiones ópticas a 70 kilómetros de la superficie de Marte.

Esto quiere decir que las auroras marcianas ocurren a una mayor profundidad en la atmósfera que las de la Tierra, cuya altura oscila entre 100 y 500 kilómetros.

La misión Mars Express , de la Agencia Espacial Europea (ESA) fue la primera en detectar, en el 2005, un brillo ultravioleta proveniente de “paraguas” magnéticos, ubicados en el hemisferio sur de Marte.