Estos aparatos influyen en que la actividad física baje hasta un 31%

Por: Monserrath Vargas L. 13 febrero, 2014

Tener automóvil, computadora o televisión en casa podría ser sinónimo de padecer enfermedades como obesidad y diabetes.

Un equipo de investigadores de la Universidad Simon Fraser, ubicada en Vancouver, Canadá, así lo advirtió en un nuevo estudio.

El informe publicado en el Canadian Medical Association Journal ( CMAJ ), encontró que los hogares sin carro, computadora o televisor presentaban tasas más bajas de obesidad (3,4%), mientras que los hogares con estos dispositivos, exhibían porcentajes de 14,5%.

En el caso de la diabetes tipo 2 , el aumento de este padecimiento fue de 4,7% en familias que carecían de esos artefactos, frente a un 11,7% en los hogares que sí los tenían.

“Con el aumento de las comodidades, los países de ingresos bajos y medios empiezan a observar las mismas tasas de obesidad y diabetes que se dan en los países de altos ingresos. Lo anterior, como resultado de estar demasiado tiempo sentado, menor actividad física y el aumento en el consumo de calorías”, explicó el doctor y autor principal del artículo, Scott Lear.

El estudio reveló también que quienes viven en países de bajo ingreso y tienen carro, TV y computadora disminuyen en 31% la actividad física, aumentan un 21% del tiempo que pasan sentados, así como un incremento de al menos 9 cm de diámetro de cintura.

Estudio. El estudio se realizó utilizando información contenida en el estudio de Estudio de Perspectivas Epidemiológicas Urbano-Rurales (PURE, por sus siglas en inglés).

La investigación involucró a 153.996 personas mayores de 18 años (provenientes de unos 107.599 hogares) y originarias de 17 países de ingresos bajos, medios y altos. Estos fueron : Canadá, Suecia, Emiratos Árabes Unidos, Argentina, Brasil, Chile, Malasia, Polonia, Sudáfrica, Turquía, China, Colombia, Irán, Bangladés, India, Pakistán, Zimbaue.

Para obtener los datos del estudio, los participantes completaron un cuestionario donde anotaron información como índice de masa corporal, altura, peso y también sus hábitos alimentarios.

Tras el estudio, los investigadores aseguraron que es necesaria una intervención social, capaz de mitigar los efectos adversos en la salud, causados por la tenencia de dispositivos tecnológicos y la excesiva vida sedentaria.

En el editorial de la revista CMAJ , donde se publicó la investigación, el editor Kirsten Patrick instó a “iniciar una conversación en voz alta” sobre el tema del sedentarismo y a “vender la idea” de acabar con él, tan agresivamente como se venden computadoras, televisores y demás aparatos tecnológicos.

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