Dificultades en su carrera los dotaron de mayor fortaleza corporal y emocional

Por: Monserrath Vargas L. 29 junio, 2014
El estudio, realizado por la Universidad Nacional, con colaboración de la Universidad del País Vasco y el Laboratorio de Fisiología del Ejercicio, analizó a 10 de los seleccionados que se encuentran actualmente en la Copa del Mundo Brasil 2014. El sondeo se efectuó a partir de una encuesta autoadministrada, que abordó aspectos dentro y fuera de la cancha. | CARLOS BORBÓN
El estudio, realizado por la Universidad Nacional, con colaboración de la Universidad del País Vasco y el Laboratorio de Fisiología del Ejercicio, analizó a 10 de los seleccionados que se encuentran actualmente en la Copa del Mundo Brasil 2014. El sondeo se efectuó a partir de una encuesta autoadministrada, que abordó aspectos dentro y fuera de la cancha. | CARLOS BORBÓN

Cuando se le consideraba la más débil en el “grupo de la muerte”, la Sele sorprendió ganándole a sus rivales excampeones del mundo: Uruguay e Italia, y empatándole a Inglaterra, la nación creadora del deporte rey.

¿Cuál es la fórmula que hace brillar a los seleccionados en la Copa del Mundo Brasil 2014? ¿Tienen los deportistas ticos alguna característica adicional que los hace sobresalir?

La bola sigue rodando en la cancha y habrá que esperar un poco más para conocer cuál fue el secreto de los seleccionados.

Mientras tanto, un estudio realizado a 239 deportistas costarricenses de alto rendimiento (10 de ellos seleccionados de esta Copa del Mundo Brasil 2014) da algunas pistas sobre lo que ocurre con los deportistas ticos de élite.

La principal respuesta del estudio indica que los encuestados (futbolistas de primera división, jugadores de la liga superior de baloncesto y la Selección de Fútbol Playa) tienen una capacidad adecuada de recuperación tras eventos deportivos y también de los no deportivos.

“Encontramos que el perfil de recuperación, tanto en el ámbito deportivo como en el externo, es adecuado. Es decir, los niveles de recuperación son más altos que los niveles de estrés”, comentó Braulio Sánchez, investigador principal del estudio, dado a conocer en la publicación científica Cuadernos de Psicología del Deporte .

Esto quiere decir que tanto el manejo de las cargas físicas como emocionales son adecuados. “Como deportistas que son, están acostumbrados a la dificultad y tienen un alto nivel de resiliencia (capacidad adaptativa)”, aseguró.

Lo anterior es importante, según el experto, pues “quiere decir que estos deportistas están lejos de sufrir un síndrome de sobreentrenamiento”.

Ese síndrome se presenta cuando se mantienen tiempos prolongados de altas exigencias –como competiciones– y no se dan los periodos de pausa y recuperación adecuados, dijo Sánchez.

Diferentes. Sobre este punto, la psicóloga Laura Moreira aseguró que los atletas de alto rendimiento suelen “salirse de la norma” pues tienen mayor tolerancia al dolor, el cansancio, pueden llevar varias cargas durante el día (estudio, entrenamiento, trabajo).

“Cuando lo psicológico, lo biológico y social se combinan de manera excepcional es cuando tenemos un atleta de alto rendimiento a nivel de campeonato del mundo, a nivel continental o panamericano”.

La experta en psicología deportiva destacó que también pesa la edad en que se comienza a practicar un deporte, pues si lo hacen desde niños, los mismos atletas desarrollan una adaptación.

“Por eso es que se recuperan más rápidamente; por eso es que toleran más altas cargas de presión o de entrenamiento. La persona, en su totalidad, ha tenido una adaptación para practicar ese deporte a un alto nivel”, aseguró Moreira.

El estudio. La investigación realizada por la Escuela de Ciencias del Movimiento Humano de la Universidad Nacional se efectuó con un cuestionario autoadministrado y permite abordar aspectos “subjetivos”, pero no biológicos, de los deportistas.

La encuesta midió un total de 19 factores que abordan tanto el estrés específico como el no específico del deporte, y la recuperación específica y no específica.

Durante el análisis, la escala de calidad del sueño fue la que tuvo el valor más bajo. “Por naturaleza, el mecanismo de recuperación más adecuado es el sueño. A pesar de que ellos nos reportan que duermen mal, se mantienen bien”, comentó Sánchez.