Es necesario combinar una madrugada despejada con un telescopio de alta potencia

 30 octubre, 2013

Frente a un potente telescopio reflector de 40 centímetros de diámetro, dos científicos rusos captaron la cola de un cometa no detectado antes por ningún astrónomo.

Bautizado como C/2012 S1 ISON, su hallazgo del 21 setiembre de 2012, volcó de inmediato los ojos de expertos y curiosos. Usted puede sumarse a ellos con un telescopio de alta potencia, eso sí, en una madrugada despejada sin una luna radiante.

“En este momento, solo es posible ubicarlo con equipo profesional porque tiene una magnitud 10 de luminosidad. Para captarlo a simple vista, debemos esperar que llegue a una magnitud 6”, explicó Rónald Arias, guía de giras de Cientec.

Imagen del cometa ISON tomada por el telescopio Hubble, el 9 de octubre.
Imagen del cometa ISON tomada por el telescopio Hubble, el 9 de octubre.

Ante todo, Arias explicó que los observatorios del mundo aguardan si el cometa ISON sigue su trayectoria, sufre desgaste o, bueno, se desintegra.

“Conforme se acerque al Sol, podremos ver su comportamiento, por ahora, todo es un misterio, debemos dar más tiempo para ver cómo se comporta. Sabemos que pasará muy cerca del Sol, este 28 de noviembre, pero en ese momento verlo resultará complejo”, agregó.

Echando mano de esta “novedad” para la ciencia, este viernes 4, la Fundación para el Centro Nacional de la Ciencia y la Tecnología (Cientec) dará una charla para aprender detalles sobre estos cuerpos celestes.

El físico, José Alberto Villalobos, responderá preguntas, como ¿qué es un cometa?, ¿cuál es su importancia?, ¿por qué brillan?, ¿se podrá ver ISON a simple vista?, ¿cómo buscarlos?

La actividad tendrá lugar, de 6:30 a 8 p. m., en el salón Bambú del restaurante Tin Jo, en San José.

La entrada es libre, con contribución voluntaria, y se brinda información a los teléfonos: 2221-7605 y 2257-3622

Quienes deseen aventurarse, desde ya, pueden buscar su equipo y salir, de 2 a. m. al amanecer, para buscar a ISON en la constelación de Leo, de nuevo, en una madrugada despejada sin una luna radiante.