8 agosto, 2016

San José

Una nueva integrante de la familia Passifloraceae –o flores de la pasión– fue descubierta por un equipo de científicos costarricenses en las montañas de la cordillera de Talamanca.

La flor fue llamada Passiflora chimuensis en honor al cerro Chimú, donde fue hallada y los investigadores la describieron como "una liana de gran tamaño que crece en el dosel del bosque, con tallos de hasta 30 centímetros de diámetro, posiblemente el más grande registrado para una flor del género Passiflora".

El hallazgo fue realizado por el ingeniero forestal Armando Estrada del Herbario del Museo Nacional, el biólogo Gerardo Rivera de la empresa virtual Biogénesis y el guía turístico Julián Solano, de Veragua Rainforest.

"Se trata de una especie nueva para la ciencia y luego de investigar sus características logramos determinar que es endémica de Costa Rica.Hasta ahora solo ha sido observada en el bosque muy húmedo del Caribe, entre los 340 y los 770 metros de elevación", explicó Estrada.

Esta planta se encontró como parte de las investigaciones del proyecto "Limón Ciudad Puerto", durante una valoración de recursos biológicos de la zona.

Apasionada. El género Passiflora es el más amplio y diverso de la familia Passifloraceae y comprende desde enredaderas o bejucos herbáceos, principalmente en vegetación secundaria, hasta lianas y algunos arbustos o árboles pequeños de bosques primarios.

Dicho género agrupa a más de 560 especies y la mayoría de ellas se localizan en el sur del continente americano. En Costa Rica existen 53 especies de las cuales 5 son endémicas.

Las plantas pertenecientes a este género tienen usos múltiples: pueden ser medicinales, ornamentales y una gran mayoría son hospederas de mariposas, principalmente las del género Heliconius.

"Todas las passifloras tienen frutos que son comestibles cuando están maduros. Las más conocidas son la granadilla, la granada real y la maracuyá", destacó Estrada.

Según explicó el investigador, la especie Passiflora chimuensis se caracteriza por flores blancas con una corona de filamentos amarillos con manchas púrpura. Además, presenta zarcillos, unas estructuras alargadas, delgadas y flexibles que le sirven para sujetarse de otras plantas.

"Es una passiflora de bosque y es una liana que sube desde el suelo y crece en la copa de los árboles. El diámetro de sus tallos alcanza unos 30 centímetros un tamaño muy grande para este género", detalló Estrada.

El fruto es parecido a una granada en color verde-amarillo con manchas rojizas; sin embargo, su sabor no es tan agradable, lo cual la hace menos atractiva para el consumo.

"El periodo de floración es durante el mes de junio y los frutos se producen entre octubre y noviembre", agregó.

El fruto de la Passiflora chimuensis se produce en los meses de octubre y noviembre.
El fruto de la Passiflora chimuensis se produce en los meses de octubre y noviembre.

De acuerdo con el ingeniero forestal otros de los rasgos distintivos de esta especie es que pertenece subgénero Astrophea, el cual solo estaba representado en Mesoamérica por las especies Passiflora pittieri y Passiflora tica. "Esto quiere decir que pertenece a un linaje bastante peculiar dentro de la región" , agregó Estrada.

El científico informó que se observaron larvas de la mariposa Philethria dido comiendo hojas de esta passiflora. "Esta podría ser una señal de que se trata de una planta hospedera de esa mariposa, pero apenas estamos empezando a estudiar la historia nacional de esta especie", declaró el científico.

La descripción de esta nueva especie para la ciencia fue publicada en la revista internacional Journal of the Botanical Research Institute of Texas, volumen 10 de julio del 2016.

"Este hallazgo pone pone de manifiesto que todavía falta mucho por estudiar sobre nuestra biodiversidad y que Costa Rica tiene una gran riqueza biológica que mostrar al mundo", opinó Estrada.

La información sobre la nueva especie también se puede consultar en el portal Ecobiosis del Museo Nacional.