Especie de aleta y cachalote tienen genes que reparan daño causado por sol

Por: Irene Rodríguez 1 septiembre, 2013
 Las ballenas azules acumulan, durante la época seca, genes con la capacidad de formar más melanina (sustancia relacionada con la pigmentación y el bronceado) en su piel. Así se protegen de la radiación ultravioleta. | AP/ARCHIVO
Las ballenas azules acumulan, durante la época seca, genes con la capacidad de formar más melanina (sustancia relacionada con la pigmentación y el bronceado) en su piel. Así se protegen de la radiación ultravioleta. | AP/ARCHIVO

Los rayos ultravioleta (UV) causan daños en la piel de las ballenas, que pueden ser muy graves para su salud. Sin embargo, cada especie tiene un “truco” diferente que le permite protegerse de esa radiación y así evitar quemaduras.

Un grupo de científicos de Inglaterra, Estados Unidos y México se dio a la tarea de averiguarlo.

La idea inicial de los investigadores era ver los daños que la radiación causaba en la piel de las ballenas, pero al analizar los resultados se encontraron con esas formas de protección.

Los expertos fueron tras tres tipos de ballenas para tomar biopsias de su piel. Las tres especies seleccionados fueron: la ballena azul ( Balaenoptera musculus ), la ballena de aleta ( Balaenoptera physalus ) y el cachalote ( Physeter macrocephalus ).

Todas las observaciones se hicieron el golfo de California, sitio que recibe gran cantidad de dichas especies durante el verano.

Los “secretos”. Los investigadores vieron, por ejemplo, que la ballena azul tiene la capacidad de “broncearse” para así contrarrestar el efecto de los rayos UV.

“Tenemos evidencia de que las ballenas azules tienen el potencial de broncearse”, explicó Karina Acevedo-Whitehouse, coautora del estudio, a la agencia SINC.

“A lo largo de la temporada estas ballenas incrementaban la expresión de genes claves relacionados con la producción de melanina (sustancia relacionada con la pigmentación de la piel y el bronceado)”, añadió.

Otras especies tienen otro tipo de secretos. En la ballena de aleta y en el cachalote –especies con la piel más oscura que la ballena azul– se da una mayor producción de genes relacionados con la reparación del daño al tejido afectado.

“Estos genes se identifican como una acumulación de bases en regiones donde no deberían estar, es decir, son mutaciones”, comentó Acevedo-Whitehouse.

Los científicos observaron que la ballena de aleta es la que muestra menos afectación por rayos ultravioleta.

Ellos suponen que eso se debe a que tienen un color de piel más oscuro, que les da protección natural extra. Además, esos cetáceos pasan menos tiempo en la superficie y su buceado es más profundo, por lo que su tiempo de exposición a la radiación es mucho menor.

Los investigadores encontraron en el cachalote mayor producción de una proteína llamada Hsp70.

Los científicos destacan que esta proteína es un reflejo de la actividad celular en respuesta a la radiación solar.

Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista Nature y podrían servir como base para la publicación de futuros estudios sobre el envejecimiento de la piel en especies marinas .