• Cómo combatir el estrés en el trabajo

    Es lógico que el trabajo conlleve cierta carga de estrés, que, si es adecuada, puede derivar en motivación y agilidad mental. Sin embargo, si se sale de control puede desatar un problema de salud ocupacional. Por eso, aprender a contrarrestarlo es trascendental tanto para los patronos como para las personas trabajadoras.

    La salud es lo primero

    Ni la ausencia ni el exceso de exigencias son saludables. De ahí que, para mantener un buen estado de salud y satisfacción personal, es necesario lograr equilibrio y, de esa manera, cerrarle la puerta al estrés.


  • ¡Bien!
    - Si es posible sacar adelante las obligaciones laborales gracias a la asignación de los recursos necesarios para hacerlo, surge una sensación gratificante, pues se hace posible enfrentar los desafíos cotidianos.
    - Experimentar retos en el trabajo puede dar energía, y permite obtener conocimientos y nuevas habilidades. El sentirse desafiado es un ingrediente importante en el desarrollo y el mantenimiento de un ambiente laboral emocionalmente estable.
  • ¡Mal!
    - Cuando las actividades cotidianas sobrepasan las capacidades de manejo, surge la sensación de descontrol y el día a día empieza a hacerse pesado, lo que afecta el estado de salud física y mental de la persona trabajadora. - Si se experimenta estrés continuo en el trabajo, esto incide en la velocidad en que se producen los procesos corporales de desgaste. Cuanto más revolucionada conduzcamos la máquina de nuestro cuerpo, antes se desgastará.
  • “Como órgano técnico en salud ocupacional, el CSO debe proponer soluciones y recomendaciones para la prevención del estrés laboral, a través de campañas de información, conformación de comisiones de expertos y establecimiento de convenios de cooperación con los centros de estudio para la investigación del tema”.
    Hernán Solano, director del Consejo de Salud Ocupacional (CSO).

    ¿Qué es el estrés laboral?

    Es una reacción física y emocional ante estímulos del ambiente (en este caso, el trabajo), y que puede manifestarse mediante efectos positivos o negativos, indica el documento Estrés en el Trabajo, publicado por la Secretaría Técnica del Consejo de Salud Ocupacional, con base en información de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

    Las consecuencias favorables se generan cuando se enfrentan, de forma constructiva, las metas y los retos cotidianos. Las adversas, por el contrario, se originan cuando el estrés se torna constante y no tiene forma de contrarrestarse... lo que puede derivar en una enfermedad.

    Existen dos tipos de estrés: el agudo y el crónico.

    Fuente: Sonia Lupien, neurocientífica canadiense del Centro de Estudios sobre el Estrés Humano, de la Universidad de McGill, en Montreal.

    “El estrés surge si se presentan condiciones en el trabajo como cambios repentinos, impredecibilidad, sensación de descontrol y percepción de amenaza”
    Sonia Lupien, neurocientífica, especialista en salud ocupacional.

    Situaciones estresantes

    Ejemplos de tensión laboral

    Los riesgos psicosociales laborales, es decir, las tensiones en el trabajo, requieren tanta atención como cualquier otro factor de peligro en salud ocupacional. La debida identificación y evaluación de estos permitirá actuar inmediatamente sobre aquellos aspectos que tienen una influencia negativa para la organización y la salud de los trabajadores.

    Los siguientes ejemplos de esas situaciones que suelen preocupar más de la cuenta a los colaboradores se extraen del documento Estrés en el trabajo.

  • Jazmín
    Trabaja en una cafetería. Normalmente, atendía a sus clientes y en un papelito les daba la cuenta. Hoy, en lugar de la libreta tiene una tablet, que envía la información de sus ventas directamente a la computadora de la cajera. En ocasiones, la conexión a internet es lenta, lo que atrasa filas y pedidos. Ha sido todo un reto para ella, pero salió adelante con capacitación.

  • Hannia
    En el departamento donde trabaja se respira un aire de incertidumbre, porque alguien corrió el rumor de una posible ola de despidos. Ella es la más reciente contratación del departamento y teme que sería la primera en la lista. No se puede concentrar, siente ansiedad y no deja de pensar qué pasaría con sus dos hijos si se queda sin empleo.

  • Francisco
    Solo, vela por sus dos hijos: un niño de cinco años y una de tres. Como la muchacha que le ayuda con las labores domésticas se tiene que ir de urgencia a su país natal hoy mismo, no tiene quién cuide a los pequeños mañana. Para empeorar la situación, el compañero de trabajo que más le ayuda está incapacitado, y justo mañana tiene que presentar a la junta directiva el informe que determinará el giro de recursos económicos para la consecución de su proyecto laboral. Se encuentra entre la espada y la pared.

  • Víctor
    Se siente aislado e ignorado, porque su jefatura inmediata considera, mayormente, mediante pedidos de opinión y asignación de responsabilidades, el criterio de una persona recién llegada a la oficina por encima de las recomendaciones de él, que tiene ya tres años en el puesto y quien ha venido gestionando muchas tareas y actividades del trabajo con resultados positivos.

  • “En todos los nuevos reglamentos de salud ocupacional o en la actualización de los ya existentes que promuevan el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Salud en conjunto, se procura incluir un enfoque integral con los factores laborales que generan estrés en el trabajo”.
    Hernán Solano, director del Consejo de Salud Ocupacional (CSO).

    En búsqueda de soluciones

    Los riesgos psicosociales (mezcla de agentes psicológicos y sociales) pueden tener relación con la tarea en sí, las condiciones físicas en el lugar de trabajo, las relaciones entre trabajadores y con sus jefaturas y las prácticas de la administración, entre otros factores.

    “Al centrar la atención en las causas del estrés, puede ser necesario modificar la política de recursos humanos, mejorar los sistemas de comunicación, rediseñar los puestos de trabajo o permitir una mayor autonomía en los niveles más bajos según sus competencias, por citar unos cuantos ejemplos”,
    explicó Nury Sánchez, coordinadora interinstitucional del Consejo de Salud Ocupacional.

    La especialista advirtió que, evidentemente, las medidas necesarias en cada organización deben surgir de un diagnóstico previo. Una vez definidas las principales causas de preocupación en el personal, se debe elaborar un plan de acción que se diseñe con la participación de la población trabajadora. Este tipo de diagnósticos y planes de intervención son dirigidos por los departamentos de Salud Ocupacional o de Recursos Humanos de las compañías empleadoras.

    “En las empresas más pequeñas puede que exista la posibilidad de realizar reuniones con los trabajadores en las que se aborden estos temas”,
    finalizó Sánchez.