• Velar por la seguridad del paciente más allá de la cirugía

    La calidad hospitalaria busca garantizar la seguridad de las personas, desde que ingresan a un centro médico hasta que salen de él. Esto implica identificarlos adecuadamente, cuidarlos ante eventuales infecciones y caídas, entre otros aspectos. Esta es una guía proporcionada por el Hospital Clínica Bíblica sobre las preguntas que debe formular a la hora de escoger en manos de quién pondrá su salud y la de los suyos

    Esta es una guía proporcionada por el Hospital Clínica Bíblica sobre lo que debe saber antes de escoger un hospital privado

    Cuando se trata de cuidar de la salud y se acude a un centro médico, las personas se preocupan generalmente por aspectos relacionados con los costos que generarán dicho servicio y por la rapidez con la que serán atendidos, sin ocuparse de otros aspectos más importantes, como lo son su propia salud y seguridad.

    Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año, en todo el mundo, cientos de pacientes fallecen o sufren complicaciones por errores relacionados con la seguridad, situación que se podría evitar si se aplicara un servicio sanitario de calidad, orientado hacia el cuidado meticuloso de las personas.

  • 1 millón

    De personas mueren cada año en todo el mundo durante o después de una operación.

  • 3% a 25%

    Rango de porcentajes de las complicaciones derivadas de intervenciones quirúrgicas que causan discapacidades o prolongan la hospitalización

  • 7 millones

    Número aproximado de personas susceptibles a padecer complicaciones posoperatorias

  • Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS)

    Es por eso que, desde hace unos 10 años, en todo el mundo ha cobrado fuerza el concepto de calidad hospitalaria y seguridad del paciente, que, a grandes rasgos, consiste en la puesta en marcha de una serie de prácticas que garanticen los altos estándares en los servicios médicos.


    Recibir un servicio de calidad

    Según Jorge Cortés, director médico del Hospital Clínica Bíblica, una institución de la salud con altos estándares de calidad debe preocuparse por tener la tecnología necesaria para resolver los problemas que afronta la población y por implementar los últimos tratamientos. Pero, sobre todo, debe velar por la seguridad de quienes atiende.

    “Debemos asegurarnos de que todos reciban el servicio médico con el profesional idóneo, que el tratamiento sea aplicado en un lugar con todas las comodidades e infraestructura adecuada, que se cuente con la tecnología apropiada y la capacidad de resolver cualquier complicación que surja en el camino”, añade el director médico.

    Tanto en el ámbito internacional como en el país, existen parámetros que miden la seguridad del paciente. La Clínica Bíblica, como otros hospitales privados en el mundo, se preocupa por alcanzar una serie de metas, en pos de depurar la calidad o seguridad hospitalaria.

    Entre ellas está el identificar correctamente a cada persona. Aunque parece algo sencillo de alcanzar, la realidad es que en muchos centros médicos se cometen graves errores por confusiones en cuanto a identidades.

    En la Clínica Bíblica, a quien ingresa por internamiento se le asigna una pulsera con su nombre completo y número de cédula. También, todos sus exámenes médicos son debidamente etiquetados y antes de proceder siempre se vuelve a corroborar la identidad.

    Además, se presta un especial cuidado a los medicamentos. Esto incluye la correcta selección del fármaco, su almacenamiento, prescripción y administración.

    Otro objetivo es garantizar que los procedimientos se apliquen a quien de verdad corresponde, en el área del cuerpo correcta y bajo el debido procedimiento.

    Con el fin de reducir el riesgo ante infecciones, los centros médicos deben contar con un comité de prevención que, constantemente, analice todo lo que sucede en el entorno.

    Para evitar las caídas, un mal común en los hospitales, se debe poner en práctica todo un protocolo. Por ejemplo, la Clínica Bíblica evalúa el estado físico de quien ingresa, para detectar factores de riesgo.


    El capital humano: piedra angular de la calidad

    El personal clínico y administrativo son piezas claves al momento de ofrecer servicios médicos de calidad. Es por esta razón que el hospital invierte en programas de capacitación continua dirigidos a su personal, así como en procesos de reclutamiento eficaces.

    Un dato interesante es que en el Hospital Clínica Bíblica hay un segmento específico de capacitaciones para personal con puestos críticos. Es decir, aquellos que realizan funciones imprescindibles.

    “El hospital mantiene un mapeo de las áreas y puestos considerados críticos, para los cuales se aplican estrategias de retención y de crecimiento continuo”.
    Iriana Chaves, directora de gestión y calidad institucional del Hospital Clínica Bíblica.

    Preguntas que todo paciente debe formular