• Prestá atención a los implementos y jabones que empleás en tu higiene vaginal.

    Empieza la jornada y la primera carrera es la hora del baño, tarea que se prolongará o acortará dependiendo de si debés o no lavarte el cabello... Pero esa no es la única parte del cuerpo que requiere cuidados especiales; por ejemplo, a tu zona V, ¿cuánto tiempo le dedicás y cuál técnica utilizás para asearla?

    Rutina diaria de limpieza

    Los implementos

    Para lavar tus genitales se recomienda hacerlo con agua y un jabón especialmente formulado para la zona V. Esto porque dichos jabones ayudan a regular correctamente el pH vaginal, evitando infecciones y malos olores. El pH es el sistema de defensa que tiene la vagina para evitar la contaminación externa.

    No es necesario utilizar esponjas o guantes de fibras naturales o sintéticas, porque podrían lastimar la zona o romperse y dejar alguna fibra mal colocada en los pliegues de la vulva.

    ¿Cómo hacerlo?

    Las manos limpias son la mejor herramienta para asear tu zona V. Cuando empleés el jabón, procurá tener el cuidado de no introducirlo en la vagina, ya que interfiere con las células de defensa vaginal.

    ¿Cómo secar tu zona V?

    No utilicés el mismo paño o toalla con la que te secás los pies. Podrías recoger cualquier partícula del piso y llevarla a la vulva. Lo mismo ocurre si tenés algún padecimiento en los pies; por ejemplo, hongos. Una buena técnica para secarse es que tengás un paño solo para ese fin, o bien, que lo hagás con toallas de papel absorbente que, de paso, desecharás.

    Los protectores diarios

    Se inventaron como una opción para mantener fresca la zona V, al evitar que la ropa interior se moje con los fluidos que pueden salir de la vagina, especialmente en los días de ovulación o de mayor actividad física. Se recomienda cambiarlos al menos tres veces al día, para evitar malos olores o la acumulación de humedad.

    “En ninguna guía de ginecología se dice que los protectores propician las infecciones. El problema se da por el mal uso que se les da, porque la forma adecuada es utilizar, al menos, tres diarios, y no uno solo, como muchas mujeres acostumbran”, explica la Arlyne Carmona, médico general.

    “Debe hacerse el hábito de cambiar los protectores casi que con el horario de las comidas, o con el lavado de los dientes. Lamentablemente, muchas mujeres usan solo un protector que permanece húmedo todo el día".
    Arlyne Carmona, médico general.

    Según la especialista, quienes no usan protectores diarios, entonces, deberían cambiar su ropa interior durante el día, porque la humedad también queda en la ropa íntima aunque esta sea de algodón.

    "Entonces, si aplicamos la lógica, deberían hacerse también tres cambios de ropa íntima al día. Como es poco probable que esto suceda, de ahí que los protectores son un producto que facilita permanecer limpias y secas”, afirma.

    El cuidado diario con jabón íntimo y protectores es particularmente importante para mujeres sexualmente activas.

    Actividad sexual

    “Más que vanidad, el aseo personal no sólo tiene que ver con la necesidad de eliminar cualquier olor que pueda resultar desagradable a la pareja durante el sexo, sino que está relacionado con la prevención de muchas enfermedades de origen bacteriano que pueden llegar a ser molestas”, indica el ginecólogo Adolfo Montero.

    La limpieza previa:

    • Tomá un baño rápido con jabón íntimo para eliminar bacterias y malos olores.
    • Al orinar o defecar, limpiá con el papel higiénico de adelante hacia atrás. De este modo, no arrastrarás bacterias del ano a la vulva.
    • Lavate las manos correctamente.

    Después del coito:

    • Intentá orinar. El pH de la orina arrastra consigo bacterias que se pueden haber adquirido por el contacto con la pareja.

    ¿Qué no debés usar?

    • Ropa con fibras sintéticas, porque produce mucho calor y, por ende, más sudor en la zona V. Preferí las prendas de algodón antes que las de microfibra o licra y evitá al máximo los pantalones muy ajustados.
    • Cremas o perfumes dentro o fuera de la zona íntima: la vagina debe permanecer en condiciones naturales y saludables, porque es así como se encuentra perfectamente equilibrada. Aplicar alguna crema creyendo que se dará suavidad o mejor olor a esa parte del cuerpo, es un error frecuente

    Tenelo siempre presente: La rutina de higiene íntima debe adoptarse desde que se presentan los primeros flujos, en la adolescencia, y mantenerse durante todas las etapas de la vida. Siguiendo los tres pasos recomendados: uso de jabón íntimo diario, uso de protectores diarios y cambio de protector al menos tres veces al día, asegurarás la salud de tu zona V.

    Fuente: sexóloga Ana María Mora, médico general Arlyne Carmona, oficina de relaciones públicas de SCA y www.kidshealth.org.