Blogs

Costa Rica ocasiona un apocalipsis zombi: así fue el triunfo contra Italia desde la gradería

Actualizado el 20 de junio de 2014 a las 06:24 pm

Blogs

Costa Rica ocasiona un apocalipsis zombi: así fue el triunfo contra Italia desde la gradería

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Lo dijeron en la tele brasileña después del triunfo contra Uruguay: “En el grupo de la muerte, el que daban todos por muerto se levantó y ocasionó un apocalipsis zombi”… y sí Costa Rica, o “la sorprendente Costa Rica” como le dicen en la Sele a Recife, generó un desastre con sabor a sorpresa para todo el mundo y con sabor a gloria para los costarricenses.

Así vivió el juego este josefino desde la butaca número 7 de la fila J del bloque 113 del nivel 1 del estadio Pernambuco.

El sol es insoportable, el reloj de mi papá dice que son 40 grados. La cara arde y el calor nos hace sudar como si estuviéramos en un desfile del 15 de setiembre. Es una fiesta patria, o algo muy parecido. La Sele juega mejor que los italianos, la Sele derrotó a Uruguay –con todo y sus aficionados petulantes– y ahora quiere decirle chao a la azzurra.

La Sele jugó en casa
ampliar
La Sele jugó en casa (matablanco)

“La sorprendente Costa Rica” como le dicen en la Sele a Recife, generó un desastre con sabor a sorpresa para todo el mundo y con sabor a gloria para los costarricenses.

Si en el partido contra los charrúas fuimos visita, en este somos casa. Nos respalda la afición: es como si Saprissa jugara contra Herediano en Tibás. Nos respalda el calor: es como si Puntarenas jugara en el Lito Pérez contra Belén.

Empezamos bien, no nos creemos menos que nadie, no sentimos miedo ante los descendientes de Romulo y Remo, ni de su Balotelli ni de su Pirlo.

Todos esperamos un triunfo, esperamos hacer historia, como hace 24 años contra Suecia.

Pero siempre hay un pero, siempre hay una duda, el temor de que todo sea un espejismo, una ilusión efímera provocada por el exceso de caipiriña está presente.

El aficionado de la butaca 5, fila K es el que más a sufre: “Vamos Junior, no la mame, métase en el juego, no haga eso, que hijup…“,  dice cual si fuera una versión de Pinto endemoniada. El aficionado de la butaca 6, fila I es el más tranquilo: “Tranquilos que esto es nuestro, calma que Pinto sabe lo que hace, hoy vamos a ganar, vamos hacer historia”. La aficionada de la butaca 9, fila K es la más religiosa, cada vez que Pirlo o Balotelli se aproximan con cara de gol, reza: “Ciégalo Santa Lucía, ciégalo… Dios mío dale fuerza a la Selección, ilumínalos”.

Un empate no está mal, pero tenemos hambre, somos la muerte del grupo de la muerte, queremos pasarle la guadaña a otro campeón.

El primer tiempo va a terminar y le hacen una falta a Campbell, un penal clarísimo, pero el árbitro se hace el ciego. “Árbitro #”%$”, vocifera butaca 5. “Árbitro #”%$”, vocifera butaca 6. “Árbitro #”%$”, vocifera butaca 9. Todos odiamos al árbitro, nos van a robar el partido, nos va a hacer pagar ser la matagigantes, pobreciticos todos.

No hay tiempo de lamentos, viene un centro de Junior, Ruiz anota de cabeza. Estalla la locura. “Junior grande, ¡que centro!…, que bueno”, grita butaca 5, el sufrido. “Se los dije, se los dije”, dice butaca 6, el optimista. “Goooooooooollllllll”, canta butaca 9, la religiosa.

Inicia el segundo tiempo y Costa Rica juega bonito, no se sufre –no más de lo usual– jugamos bien, los italianos lucen cansados, agotados, los cocinamos en una olla mágica.

Se aproxima el fin y entra el “Chiqui” Brenes. “No Pinto, cómo se le ocurre, cómo va a meter a ese mae”, dice el sufrido de la butaca 5. Pero Chiqui no juega mal (hasta eso nos salió, ¡este es nuestro Mundial!) y tira a marco y casi le hace un gol a Buffon… Si hace ese gol los cartagos se meten a la basílica a caballo…

"Adónde están, adónde están, los italianos ue nos iban a ganar...", retumba el estadio.

Termina el juego, nos sentimos en la gloria, no somos espejismo ni causalidad, somos sorpresa, zombies andantes, somos la muerte y tenemos más hambre.

Luego del juego me voy a un bar por una cerveza y en la tele brasilera ponen la repetición del gol de Ruiz con la narración de Mario Magregor (la doble m más grande).  Me dice el mesero “Costa Rica campeón du mundo”, y yo pienso… por qué no…

  • Comparta este artículo
Blogs

Costa Rica ocasiona un apocalipsis zombi: así fue el triunfo contra Italia desde la gradería

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota