Contenido patrocinado
Blogs

Mitos y verdades sobre la depilación definitiva

Actualizado el 15 de diciembre de 2015 a las 02:15 pm

Blogs

Mitos y verdades sobre la depilación definitiva

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

¿Alguna vez te sentiste atraída por esa tan milagrosa promesa de eliminar el vello no deseado para siempre? Yo sí, un millón de veces. Y también probé todos los métodos existentes en el mercado, pero nunca nada me pareció tan prometedor que un cuantas sesiones de láser o luz pulsada (IPL, para ser más breve).

Hace tiempo me hice unas cuantas sesiones en diferentes zonas del cuerpo y en distintos centros de estéticas. Me encontré con máquinas que me quemaron un poquito y otras que son buenísimas. Finalmente –aunque nunca terminé el tratamiento- el vello de mi cuerpo se redujo de forma considerable y dejé de hacerlo con la promesa de retomarlo “cuando tuviera tiempo” (como tantas cosas que dejo para después). Decidí entonces comenzar de nuevo este tratamiento para ver si, finalmente, gano esta guerra contra los vellos que tantas veces me obligaron a usar pantalones y descartar días de playa.  
Tener vello en el cuerpo es lo más normal del mundo. Hay quienes tienen más, otros menos y algunos dichosos que no tienen nada. Sin embargo, pese a la normalidad, a muchas mujeres les parece molesto o incluso vergonzoso. El exceso de vello puede venir de la mano con problemas hormonales, factores hereditarios y la llegada de la menopausia (que incluso hace que crezca en la cara), entre otros. Y aunque es normal e inofensivo, la 
mayoría de quienes lo padecen sufren de bullying y buscan las técnicas para eliminarlo de forma permanente. 
Volviendo a mi experiencia de retomar con este tratamiento, esta vez visité Fisioestetika Renacer, un centro de estética y fisioterapia con servicio personalizado, es decir, atendido por la doctora Karla Diaz y su mamá, Ana Micaela Peña. El lugar está ubicado en Sabanilla, por la urbanización Carmiol (de la entrada principal 100 sur, 100 este y 25 sur) y aunque una vez que lo encontrás te parece súper fácil el camino, al principio me costó ubicarlo. 
Elegí este lugar porque escuché que tenía buenos aparatos. Y es que además de la atención -que es importantísima para mí cuando básicamente tengo que estar semidesnuda y casi sin depilarme- otra de las cosas en la que me fijo mucho, son las máquinas que utilizan los centros de estética. No sé mucho del tema de aparatos, sinceramente, pero hay lugares en donde usan unos que la “pistola” que te apoyan en la piel tiene un cuadradito como de metal, el cual se enfría y hace que este proceso te duela menos. Otras, en cambio, simplemente dispara la luz y quema un poco, al menos así me resultó en el pasado.
Fisioestetika Renacer tiene ambiente super tranquilo, muy parecido a cuando estás en una sala de masajes y te ponen esa musiquita instrumental que te deja en el limbo… muy relajante. Mientras esperaba a la doctora Diaz, iba llenando una lista llena de indicaciones que debo seguir estrictamente para no encontrarme con sorpresas tales como ampollas o piel quemada, entre otras. ¡Lean esa lista hasta el final si quieren un resultado efectivo y no lastimarse! Es importante entender que es un proceso que se aplica directamente en la piel y queda extremamente sensible. ¡Imaginen lo que debe ser exponerla al sol!  
Mitos y verdades sobre la depilación definitiva
ampliar
Mitos y verdades sobre la depilación definitiva (Yuplón)
Una de las condiciones para tener éxito con los resultados es tener 3 milímetros de vello.
Por si se preguntan lo mismo que me pregunté yo: ¿cómo hago para medir los 3 milímetros?, existe un truco sencillo: pasen la mano por las piernas y si está como áspera por el crecimiento del vello, pero a la vista no se ve nada, es señal de que están listas para recibir un sesión de IPL. Estas “cabecitas” que forma el vello funcionan como antenas que llevan el haz de luz hasta el folículo, lo quema y ahí, chao vello.
Mito número 1: indolora
Ya en la sala me puse una bata (perfecta para las tímidas) y me acosté en una camilla. Me pusieron una especie de gel en las axilas y reaccioné un poquito con el frío del cuadradito de metal de la máquina (que en realidad es lo mejor), el mismo que se encarga de amortiguar el dolor cuando se quema el folículo… PERO DUELE. Siempre y cuando tengás vello, no te vas a poder salvar de esa sensación de “micro pinchecitos". ¡Pero a no asustarse! Todos tenemos un umbral de dolor diferente y a medida que el vello desaparece vas a sentirlo menos y casi nada en las últimas sesiones. 
Otro punto, también importante -como todo los que voy a seguir contando- el dolor no es de quemadura, es más bien como de pinchazos, así que sienten que cada pulso les está quemando, algo no está bien. Y vuelvo al tema de las maquinas: hay máquinas y máquinas. 
Algunas que probé, no tenían esa especie de metal frío, entonces sí sentí la quemazón y consecuentemente, salí con al piel super roja (que calmé con un poco de sábila… ¡bendita sábila!).
 
Mito número 2: para siempre
El mito número dos tiene que ver con eso de que es definitiva, esa promesa que nos atrapa fácilmente. Lamento decirles que no es así, pero te cambia la vida, literal.  Luego de unas cuantas sesiones, los vellos de tus piernas van a ser suaves, las sombres grises en las axilas se van, no más las horrorosos puntos negros de vellos que se asoman y también soluciona un problema muy común: la foliculitis, que son esos granitos chiquitos y dolorosos que esconden al famoso y molesto pelito encarnado.
Mito número 3: “con 6 sesiones  alcanza”
En realidad, la cantidad de sesiones para obtener un resultado efectivo depende del tipo de vello y ¡el color de tu piel! Resulta que mientras más blanca tengás la piel y más oscuro sea el vello, vas a tener resultados mucho mas rápidos. Por el contrario, mientras más oscura sea tu piel, el tratamiento debe aplicarse con más cuidado.
En términos muy sencillos, el haz de luz es capturado por la melanina (el color) del vello y llega hasta la raíz para quemarlo.  Entonces, mientras más color tenga nuestra piel, también absorberá este pulso de luz y por lo tanto es más susceptible a quemaduras. De ahí que es muy, ¡pero muy! importante no tomar sol al menos un mes antes y un mes después de hacerte una sesión de IPL. Tampoco podés ir a la piscina con los niños, ni a la playa y por el barrio caminando en short… NADA.
Hay varias indicaciones a seguir que -insisto- es obligación que se lesinforme antes de comenzar la sesión y por parte de ustedes, tomar este tratamiento con compromiso. Lo bueno es que se puede depilar cualquier zona del cuerpo, menos en el área ocular, y puede solucionarte un problema que quizás te incomoda. 
Desde el momento que salí de Fisioestetika Renacer seguí con mi vida normal, pero eso sí, siguiendo las indicaciones de la doctora Díaz. 
Es un tratamiento que se los súper recomiendo. Les va a cambiar la vida y de cierta forma te sube el autoestima. Lo más lindo es usar faldas con más frecuencia sin preocuparse por recordar si la noche anterior se depilaron o no. ¡Para los hombres también hay! No sean tímidos que, actualmente, muchos de ustedes están disfrutando de este invento genial. 
Mario, ¿cuándo nos hacés una demostración?
  • Comparta este artículo
Blogs

Mitos y verdades sobre la depilación definitiva

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota