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Comida mexicana

El mole poblano: un reto al paladar del tico

Actualizado el 23 de mayo de 2014 a las 10:05 am

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El mole poblano: un reto al paladar del tico

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Yo tengo bien claro que lo que llamamos comida mexicana en Costa Rica es más algo informal tipo comida rápida o como dicen los mexicanos garnachas. No estoy hablando mal de los tacos, burritos, nachos, flautas etc, pero estoy seguro que hay mucho más que eso cuando se habla de la gastronomía de este país del norte.

El pollo con mole poblano se acompaña con arroz.
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El pollo con mole poblano se acompaña con arroz. (Melvin Molina)

Por eso siempre me llamó la atención que en tiquicia tengamos muchas antojerías, donde estos productos mandan y donde he pasado tan buenos momentos, pero ¿y los restaurantes mexicanos formales?, de esos sencillamente no hay.

Mis dudas se aclararon, en una buena parte, cuando finalmente pude meterle el diente a platillos más tradicionales y elaborados. Así que como la ocasión lo ameritaba, quería probar de todo en el festival gastronómico tradicional que organizó el Gran Hotel Costa Rica, a la par del Teatro Nacional.

Detalle bonito del hotel es que desde la decoración de su salón, incluso el menú está "vestido para la ocasión" con la bandera mexicana, adornos colgantes y mantelería tricolor.

Pero esto es un blog de comida, no de decoración de interiores, así que a lo que vinimos.

Me costó mucho decidir qué probar, todo sonaba bien e incluía ingredientes cuyo sabor me hizo pensar: ¡yo quiero!

Tuve que decidirme entre Enchiladas tapatías, ceviche de pescado blanco acapulqueño, chile ancho alvaradeño, sopes de chicharrón y sopas

Al final le aposté al sope de chicharrón y requesón (¢5.500); a la hora de la hora apareció un plato pequeño (lo usual en una entrada) con dos tortillas de masa de maíz como del tamaño de un patacón, con frijoles, trocitos de carne de cerdo y encima una capa de lechuga y el requesón.

No me arrepiento, pero todavía no sentía que se trataba de algo muy distinto a lo que ya he probado.

Por eso para el plato fuerte seguí el consejo del chef mexicano Hugo Placencia, él está de visita en el país únicamente para asegurar la autenticidad y sabor de los platos. Su recomendación fue directa, "si quiero un plato bien tradicional entonces la opción era el pollo en mole poblano" (¢8.800).

No les niego que no dudé un poco, recuerdo conversaciones con mi amigo Mauricio Astorga de su paso por México cuando me decía que a los ticos el sabor del mole poblano resultaba no agradable al paladar; también me dijo que con el tiempo se llegaba a disfrutar.

El mole poblano en resumen es una salsa, en este caso para acompañar a una abundante porción de pechuga de pollo con arroz. ¿De dónde viene ese sabor que a muchos ticos aleja y a otros gusta?, de una mezcla de distintos tipos de chile y del chocolate que lleva la receta.

Dar el primer bocado fue para mi como la primera (y última) vez que salté en bungee, al principio tenía susto pero sabía que no tenía vuelta de hoja.

Una variedad de platillos que encontrarán en el festival mexicano como Cochinita pibil, sopes de chicharrón y pastel de elote.
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Una variedad de platillos que encontrarán en el festival mexicano como Cochinita pibil, sopes de chicharrón y pastel de elote.

La verdad esa sensación picantita y a la vez chocolatosa si fue extraña, pero les juro que no desagradable; poco a poco se fue acabando y estoy seguro que a quienes disfruten de lo picante suave y dulce les va a gustar. Aquellos que no pueden ni probar un cerdo con piña o agridulce, a ellos mejor abstenerse.

Pero no fue lo único, por recomendaciones de varias personas me dejé tentar por un plato de cochinita pibil de la península de Yucatán (¢6.500). Es carne de cerdo marinada con achiote, cocida lentamente posiblemente y desmenuzada, alguien dijo por ahí que era carne mechada de cerdo.

Esta la sirven sobre unas hojas de plátano y con tortillas como para hacerse unos gallitos o como dirían los mexicanos: unos taquitos.

Como ya había probado el pollo no tuve problemas con el tamaño de la porción de cochinita, pero seguramente si solo ordené eso como plato fuerte, posiblemente habría quedado con hambre; claro yo soy un comelón que siempre quiere más.

Otras opciones de plato fuerte del festival son pozole blanco, camarones al tamarindo Oaxaca, Pipian san Gabrielenze de Jalisco o el pescado a la talla Acapulco.

Los postres también tienen su toque mexicano, el más llamativo fue el que bautizaron como Mujer con corazón de hombre (¢3.200), que era un pastelito de chocolate con su toque picante, sobre una salsa de fruta y helado; además probé un flan de cajeta y pastel de elote (similar al pan de elote tico), yo le apostaría al primero, finalmente ¿cada cuánto se come comida mexicana así de elaborada?

Sin duda fue una experiencia inolvidable, y al probar tan distintos platillos entendí aún mejor las palabras del chef Hugo Placencia al explicar que lo que caracteriza, desde su punto de vista, a la comida mexicana son la variedad de ingredientes de cada región. Eso se entiende mejor cuando te cuentan que, por ejemplo, para hacer un mole emplean varios tipos de chile o que hay muchos tipos de mole, como los siete moles de Oaxaca.

En fin, si se quieren apuntar a descubrir esos otros sabores mexicanos, les cuento que el festival permanecerá hasta el 31 de mayo.

Provecho

facebook.com/elsartencaliente

@MelvinMolina

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