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Ejercicio: tan vital como el agua

Hábito #3: muévase porque lo que no se mueve, se apelota.

Actualizado el 23 de octubre de 2014 a las 05:57 pm

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Hábito #3: muévase porque lo que no se mueve, se apelota.

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El ejercicio físico nunca ha estado incorporado a mi vida.

No me lo enseñaron en la familia. Tampoco en la escuela o el colegio. Fue un hábito que empecé a adquirir recién ingresada a la UCR.

De pequeña, mis juegos se limitaban a jugar de casita, aunque hubo una época en que anduve mucho en bicicleta y brincaba "suiza".

En la escuela, no recuerdo haber tenido clases activas de Educación Física. Por esos años, además, era asmática y si había algo mínimamente parecido al movimiento, no participaba por temor a una crisis respiratoria.

En el colegio, la cosa empeoró. La famosa prueba de Cooper me hizo detestar Educación Física. Los 12 minutos de resistencia, corriendo, los hacía caminando. ¡Era un inmenso sacrificio para mí... y sufría muchísimo!

De adolescente, lo único que verdaderamente llegué a disfrutar fue jugar voleibol. Era muy buena haciendo saques y mi equipo de tercer año, en el Mauro Fernández, le ganó varias veces a las de quinto.

Tengo que admitir que le empecé a tomar el gusto al movimiento hasta que llegué a la Universidad.

Estudié en la UCR y ahí uno de los requisitos para la carrera es llevar una actividad deportiva: elegí natación y me encantó.

Pero una vez que entré a trabajar, mi actividad física empezó a limitarse a caminatas en giras y al poco movimiento físico que pudiera hacer a lo largo del día, de aquí para allá.

Educación y hábito. En mi caso, ni lo uno ni lo otro. Y como yo, deben haber cientos de miles de personas alrededor del mundo.

Quienes hacen ejercicio y son activos en su tiempo libre, tienen cuatro veces menos riesgo de ser obesos, sugiere este estudio.  |  ARCHIVO
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Quienes hacen ejercicio y son activos en su tiempo libre, tienen cuatro veces menos riesgo de ser obesos, sugiere este estudio. | ARCHIVO

Empezar. Ya les he contado que, por diferentes circunstancias y en distintos momentos de la vida --especialmente, en años recientes-- empecé a hacer ejercicio por gusto.

Con conocimiento de causa, les puedo contar que el cuerpo siente una enorme diferencia entre estar activo y sedentario.

Ser una persona activa físicamente te despierta todos los sentidos y te facilita más la vida.

Sucede todo lo contrario cuando la grasa se apodera del organismo: este se ralentiza totalmente, además de que se te dificulta hacer de todo: desde amarrarte los cordones, hasta ponerte el brassier o agacharte a recoger una moneda.

No es bueno estar gordo. No se trata solo de lo bonito o feo que te veás. Es que no es bueno.

La grasa toma todos los sistemas, y todos son importantes: el nervioso, con el cerebro como motor central. El cardiovascular, con el corazón y su engranaje de venas y arterias... por mencionar los más importantes.

31 días, un día a la vez. Generar un hábito y eliminar otro, dice Joyce Meyer, toma 31 días. La clave es la repetición y la frecuencia.

Es decir, mientras más veces lo hagás, más se te pega la costumbre.

Estos consejos que enlistaré a continuación, tienen como fuente el área de Salud Colectiva, de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Yo ya estoy poniendo en práctica bastantes, con la esperanza de que tengan algún efecto pronto. Aquí se los dejo.

EN LA CASA.

1. Haga las compras caminando.

2. Baje o suba las escaleras de su casa varias veces.

3. Acompañe a sus hijos o nietos a la escuela caminando.

4. Cambie un tiempo frente al televisor con una caminata recreativa.

EN EL TRABAJO.

1. Si va en autobús, bájese unas cuadras antes y camine (Ojo: no arriesgue con esto su seguridad).

2. Evite usar el ascensor.

3. Aproveche el tiempo del almuerzo para caminar 10 o 15 minutos.

4. Cuando necesite papel o algún otro insumo de trabajo, vaya por ellos caminando.

5. Si trabaja sentado, realice algunos estiramientos dos o tres veces al día.

EN SU TIEMPO LIBRE.

1. Salga a pasear, caminando.

2. Cuando haga reuniones con amigos o familiares, ponga música bailable y láncese a pista.

3. Cuando planifique vacaciones o salidas incluya paseos a pie o en bicicleta.

SIN NECESIDAD DE GYM.

No es necesario invertir una gran cantidad de dinero para hacer ejercicio.

1. Camine con más frecuencia. Es un movimiento natural que no genera ningún riesgo y es de fácil acceso para la mayoría de las personas.

2. Suba o baje gradas en lugar de usar el ascensor o las escaleras eléctricas.

3. Incorpore pausas activas en su trabajo de oficina.

4. Haga los quehaceres domésticos, como cortar el zacate o limpiar ventanas.

5. Juegue con sus hijos en espacios verdes. ¡Muévase!

En resumen: aproveche cualquier oportunidad para hacer ejercicio.

Es una forma de fortalecer el músculo cardíaco y mejorar su calidad de vida.

Incorpore el ejercicio físico a la ingesta diaria de agua y un plan de alimentación donde las frutas y verduras ocupen un lugar importante dentro de su plato de comida.

Lo invito a revisar estos y otros consejos en la página de Facebook de este blog.

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