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Últimas semanas fueron duras para fútbol tico

Los golpes en Concacaf empañan el crecimiento reciente

Actualizado el 09 de abril de 2015 a las 08:21 pm

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Los golpes en Concacaf empañan el crecimiento reciente

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Uno quisiera pensar que lo vivido en la Liga de Campeones de Concacaf por los equipos costarricenses no mancha ese vertiginoso salto que dio nuestro fútbol recientemente. Pero definitivamente lo hace. Es como pintar el carro, llevarlo a encerar y, de vuelta a la casa, pegarlo en el portón. No se bota toda la inversión, pero ya no es lo mismo.

Cuando el ambiente futbolístico del país llegó a creer que el orden natural había cambiado, que al fin éramos la tapa del refresco (¿ese dicho existe?), el fútbol norteamericano nos dio tres cachetadas de realidad que a todos nos hicieron pensar "ok, ok, ya entendimos, vamos a bajarnos de la nube".

Sí, la Selección y los clubes son productos distintos, pero el origen es el mismo. La esencia es la misma. Es materia prima tica. Y la conclusión purista es que no hay suficiente de ella para cumplir en todos los frentes. Aparte de los 14 o 15 talentosos legionarios que conforman la Tricolor, hay poco más de dónde echar mano. De ahí que los clubes no puedan competir de igual a igual cuando se deja la seguridad de nuestras menos exigentes fronteras.

Esta Concachampions demostró que, en términos generales, hay muchos otros equipos en la región por encima de los representantes ticos. En planilla, estructura, preparación... Y ojo que no solo hablo de los mexicanos, más allá de que es evidente que son el principal ejemplo.

Armando Alonso se midió a Calum Mallace de Montreal Impact, el martes 7 de abril.
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Armando Alonso se midió a Calum Mallace de Montreal Impact, el martes 7 de abril. (Eyleen Vargas)

Jamás. Se podrá ser el más optimista del mundo, pero jamás en la vida ningún club costarricense podrá compararse como entidad deportiva al América (por más que uno lo desee después de ver los empalagosos programas deportivos aztecas). Hasta en Sudamérica puede que este poderoso equipo se coloque entre la élite. Se le podrá ganar un par de partidos con base en buena planificación, tal cual hizo la Liga hace un año; no obstante, eso no los pone en la misma línea. No por nada goleó a Saprissa, el campeón y líder del torneo local, y destruyó a Herediano, el subcampeón. Es más, quizás el Impact le ahorró otra amargura a buena parte del país.

La final tica era un sueños de todos. Tres de nuestros representantes en semifinales también. ¿Cómo no? Si ya considerábamos que éramos la crema. Gancho, gancho y uppercut. Tres nocauts. Realmente fue mucho pedir. Y no considero que sea un pensamiento mediocre. Reitero, en el fútbol siempre hay formas de ganar. Pero encontrarlas tantas veces seguidas era utópico.

El jugador del América de México Darío Benedetto (izq.) disputa el balón con Keyner Brown (der.) del Herediano, el 8 de abril en el estadio Azteca.
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El jugador del América de México Darío Benedetto (izq.) disputa el balón con Keyner Brown (der.) del Herediano, el 8 de abril en el estadio Azteca. (EFE)

Dudas. El Mundial tendrá siempre un lugar especial en la vitrina. Nadie nos lo podrá quitar. Pero todos estos fracasos pueden empañar el vidrio con signos de pregunta, con dudas. ¡Es que tras de todo, esto pasa muy poquito después de que la Selección perdió el invicto en Panamá!

Cuando pierde un equipo tico, y más cómo lo hicieron manudos, florenses y morados en este torneo, no pierden solo esos colores, perdemos todos. Y eso hay que evitarlo a toda costa.

Les garantizo que haber sido el país que más representantes metió a los cuartos de final, si acaso lo recordamos nosotros. La zona lo que se acuerda es que todos cayeron amargamente, porque un resbalón cerca de la meta es lo único que se necesita para quebrarse una pierna y que todo mundo olvide lo que pasó en el resto de la carrera.

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