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Adiós a un glorioso 2014

Se acabó el año mágico del fútbol costarricense

Actualizado el 07 de enero de 2015 a las 07:31 pm

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Se acabó el año mágico del fútbol costarricense

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2015... Es hasta nostálgico haberle dado la vuelta a la hoja del calendario... El 2014 fue tan, tan bueno para el fútbol de Costa Rica que lo más automático es pensar que jamás tendremos otro año igual.

El sueño de Mundial que se tuvo en Brasil, el título de la Copa Centroamericana, los posteriores partidos amistosos, la racha invicta... Es más, metamos en este carrusel de felicidad a la clasificación de la Femenina a su propia Copa. Y ya que estamos en eso, qué diablos, si hasta en clubes se anduvo bien internacionalmente. Los tres representantes ticos pasaron en Concacaf dejando a favoritos afuera.

Junior Díaz y Michael Umaña se rinden ante la emoción tras vencer a Italia en el Mundial.
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Junior Díaz y Michael Umaña se rinden ante la emoción tras vencer a Italia en el Mundial. (AFP)

Pero ya pasó. Yo más que nadie quisiera quedarme con las imágenes que, por obra y gracia del Espíritu Santo, presencié en vivo en Fortaleza, Recife, Salvador, etc., pero no se puede. Como todo en la vida, hay que seguir adelante. Cuando se hacen bien las cosas, se debe pensar en cómo superarse; cuando se hacen mal, en cómo recuperarse. Y por una vez en la historia estamos en el primero de los escenarios.

Sí, sí, los pesimistas dirán que ya hubo un par de "tortas" que empañaron algo de lo alcanzado, como la rencilla con Pinto o el rechazo de Ricardo Gareca, pero los optimistas, y me incluyo en este grupo, piensan que lo que más importa está intacto: el grupo de jugadores.

Jorge Luis Pinto se marchó de la Selección peleado con la Fedefútbol.
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Jorge Luis Pinto se marchó de la Selección peleado con la Fedefútbol. (EFE)

Claro que preocupa no tener técnico oficial seis, siete meses después del Mundial, pero el equipo ahí está. Joven, pujante, legionario, competitivo. Quién venga tendría que poner a Keylor de delantero y a Joel a atajar para que todo se derrumbe de golpe. Y aún así, lo dudo, porque la leyenda urbana es que Navas tampoco lo hace nada mal al campo. Y con Pipo y Duarte bien parados, a Campbell no le llegaría un tiro directo.

Hoy por hoy, hay plantel para rato, indiferentemente de si se queda Wanchope, llega el Machillo o Jeaustin o hay que ir a pescar a alguien de afuera que esté libre. Todavía queda fútbol, ganas, hambre.

No sé si alguna vez se repetirán los éxitos del 2014, pero el panorama del 2015, a mis ojos, más allá de su buena ración de astigmatismo, se ve alentador. Difícil, sí, pero eso mejor que quede para otro post. Por ahora, dejémoslo en alentador. Apenas está empezando el curso para complicarlo tan rápido.

2015... Es hasta nostálgico haberledado la vuelta a la hoja del calendario...El 2014 fue tan, tan buenopara el fútbol de Costa Rica que lo más automático es pensar quejamás tendremos otro año igual.

El sueño de Mundial que se tuvo enBrasil, el título de la Copa Centroamericana, los posteriorespartidos amistosos, la racha invicta... Es más, metamos en estacarrusel de felicidad a la clasificación de la Femenina a su propiaCopa. Y ya que estamos en eso, qué diablos, si hasta en clubes seanduvo bien internacionalmente. Los tres representantes ticos pasaronen Concacaf dejando a favoritos afuera.

Pero ya pasó. Yo más que nadiequisiera quedarme con las imágenes que, por obra y gracia delEspíritu Santo, presencié en vivo en Fortaleza, Recife, Salvador,etc., pero no se puede. Como todo en la vida, hay que seguiradelante. Cuando se hacen bien las cosas, se debe pensar en cómosuperarse; cuando se hacen mal, en cómo recuperarse. Y por una vezen la historia estamos en el primero de los escenarios.

Sí, sí, los pesimistas dirán que yahubo un par de tortas que empañaron algo de lo alcanzado, como larencilla con Pinto o el rechazo de Ricardo Gareca, pero losoptimistas, y me incluyo en este grupo, piensan que lo que másimporta está intacto: el grupo de jugadores.

Claro que preocupa no tener técnicooficial seis, siete meses después del Mundial, pero el equipo ahíestá. Joven, pujante, legionario, competitivo. Quién venga tendríaque poner a Keylor de delantero y a Joel a atajar para que todo sederrumbe de golpe. Y aún así, lo dudo, porque la leyenda urbana esque Navas tampoco lo hace nada mal al campo. Y con Pipo y Duarte bienparados, a Campbell no le llegaría un tiro directo.

Hoy por hoy, hay plantel para rato,indiferentemente de si se queda Wanchope, llega el Machillo oJeaustin o hay que ir a pescar a alguien de afuera que esté libre.Todavía queda fútbol, ganas, hambre.

No sé si alguna vez se repetirán loséxitos del 2014, pero el panorama del 2015, a mis ojos, más alláde su buena ración de astigmatismo, se ve alentador. Difícil, sí,pero eso mejor que quede para otro post. Por ahora, dejémoslo enalentador.

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