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Nelson Mandela y su pasión por los deportes

Actualizado el 06 de diciembre de 2013 a las 09:33 pm

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Nelson Mandela y su pasión por los deportes

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Nelson Rolihlahla Mandela fue todo un ícono que encarnó en el mundo los valores del perdón y de la reconciliación, por haber sacado a Sudáfrica del régimen racista del ‘apartheid’, debido que nunca dejó de luchar para terminar con la segregación racial en su país.“No es valiente el que no tiene miedo, sino el que sabe conquistarlo (...). El perdón libera el alma, hace desaparecer el miedo. Por eso, el perdón es un arma tan potente”, expresó el premio Nobel de la Paz en 1993, en una frase ahora mítica que desgranó su visión del mundo y de la humanidad, y que lo convirtió en el dirigente político más popular del siglo XX.  A pesar que se retiró de la vida pública desde hace tres años, fue una figura venerada más allá de las fronteras de África.

Nelson Mandela, el hombre que derrotó al racismo, celebró en el 2004 un hito más para su país, tras la adjudicación a Sudáfrica para que acogiera el Mundial de fútbol, en el 2010.
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Nelson Mandela, el hombre que derrotó al racismo, celebró en el 2004 un hito más para su país, tras la adjudicación a Sudáfrica para que acogiera el Mundial de fútbol, en el 2010. (AFP)

Históricamente, Sudáfrica fue liderado por Mandela en su lucha contra el régimen blanco, que había "inventado" en 1948 el concepto de ‘apartheid’, el "desarrollo separado de las razas". Incluso vivió el aislamiento deportivo desde 1961, cuando la FIFA hizo pública su protesta contra la segregación racial, al suspender de las competencias internacionales a la Asociación de Fútbol de Sudáfrica (FASA), compuesta solo de blancos.En la medida en que el inconformismo crecía, el órgano rector del balompié universal continuaba instando en vano al Gobierno sudafricano a abandonar su política racista. En 1976, tras la condena generalizada por las drásticas medidas que siguieron la rebelión en Soweto, la FIFA tomó una medida sin precedentes: expulsar a la FASA de su organización.Pero hoy nadie discute que la decisión del fallecido expresidente –a los 95 años de edad– de haber renunciado a la venganza contra la minoría blanca, que lo mantuvo en prisión durante 27 años, lo convirtió en leyenda de la historia de la humanidad, con el gran mérito de unir a sus compatriotas, negros y blancos, a través del deporte.A su país se le llamó la “Nación del Arcoiris” después del ‘apartheid’ y tras haber alcanzado la libertad hace más de ahora es anfitrión de grandes eventos internacionales, incluso como el primer país en albergar tres Copas Mundiales en varias disciplinas deportiva: el Mundial de Rugby en1995, el Mundial de Críquet en el 2003 y 2007, y el certamen estandarte de la FIFA: el Mundial de fútbol del 2010. Un gran logro de un visionario como Nelson Mandela. “Los verdaderos líderes deben estar dispuestos a sacrificarlo todo por la libertad de su pueblo”, fue una de sus frases más recordadas.APASIONADO DE LOS DEPORTESA través de su trajinada vida, el emblemático personaje en esta potencia africana, tuvo precisamente una estrecha relación con los deportes incluso llegó a decir que las tienen “el poder para cambiar al mundo”, en una historia asombrosa de cambio social y político en la que el deporte fue decisivo.

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Madiba, el nombre de su clan con el que lo llamaron afectuosamente sus compatriotas, nunca fue un revolucionario al estilo de Lenin o Gandhi. Pero conoció momentos tensos. Por ejemplo, cuando en los inicios de la década de los 60 fue el hombre más buscado del país. Capturado, fue sometido a juicio por sabotaje y en 1964 fue condenado a prisión perpetua en la cárcel de máxima seguridad de Robben Island, frente a las costas de Ciudad del Cabo. Luego, tras casi tres décadas privado de libertad, salió libre y compitió en las elecciones presidenciales de 1994, transformándose en el primer presidente negro de Sudáfrica.

No siendo un gran fanático del rugby en particular, Mandela sí fue un amante de otros deportes. Cuando era joven le gustaba practicarlos y fue boxeador aficionado y corredor, en la década de los 50, mientras que en la cárcel se preocupó de mantener su forma física corriendo y haciendo ejercicio en los pocos espacios con los que contaba.

"El deporte tiene el poder para cambiar al mundo. Tiene el poder para inspirar. Tiene el poder para unir a la gente de la manera en que pocas cosas lo hacen. Les habla a los jóvenes en un lenguaje que ellos entienden. El deporte puede crear esperanza donde antes solo había desesperación. Es más poderoso que el gobierno en cuanto a romper las barreras raciales", fue el mensaje de Mandela al planeta. Casualmente, a partir de su elección como el primer presidente negro en 1994, Sudáfrica recorrió un largo y tortuoso camino con baches, desafíos, victorias y momentos gloriosos, todo en los escasos 16 años que transcurrieron desde que esta nación se convirtió en una democracia. Y lo más grande para Madiba se vivió un año después.Corría el año de 1995 y el expresidente de Sudáfrica salió a la cancha del estadio Ellis Park de Johannesburgo en la tarde del 24 de junio. Ante él, 65.000 espectadores, en su mayoría blancos, que esperaban la final del Mundial de Rugby de ese año entre la selección local y Nueva Zelanda, el equipo más potente del mundo en ese entonces.La emotiva escena la describió el periodista y escritor británico John Carlin, biógrafo de Nelson Mandela, en su libro El Factor Humano, del 2008, y que el actor y cineasta Clint Eastwood la llevó al cine en su película Invictus (2009). “Empezó por conquistar a sus carceleros, y luego siguió con toda la sociedad”, contó Carlin. “Hay algo en él, un aura, que provoca ese efecto emocional en la gente. No sabría describirlo. Un impulso hacia la bondad, la humanidad y la nobleza”, explicó el comunicador.

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Mandela, que vestía la camiseta verde de los Springboks (uno de los símbolos de la represión del ‘apartheid’ antes de su llegada a la presidencia), fue recibido con un silencio incómodo pero fue aplaudido a rabiar por todo el estadio, seguido de un coro que repetía: "¡Nelson, Nelson, Nelson!".

Esa noche, después que Sudáfrica derrotó a los All Blacks por 15-12 en tiempo extra, todo el país –blancos y negros– se unió por primera vez en una celebración deportiva que eliminó por un momento las tensiones que vivía.

Posteriomente, Mandela declaró que fue uno de los momentos más difíciles de su vida. "Honestamente, nunca me sentí tan tenso. Pensé que me iba a desmayar", declaró años después en una entrevista.

Aquella tarde, cuando Mandela volvió a la cancha, esta vez con el trofeo de campeón del Mundial de Rugby entre sus manos, los gritos de "¡Nelson, Nelson!" se intensificaron.

Como relató Carlin en su obra: “Todo el país, blancos y negros, cantaron y bailaron hasta la noche, unidos en una causa por primera vez en la historia, una celebración delirante. No había guerra civil, no había terrorismo de derecha y Mandela cumplió su meta de crear lo que permanece hasta hoy, y que parecía imposible en ese entonces: una democracia multirracial estable”. Un enorme paso para el futuro de Sudáfrica.LA ‘SELE’ EN LA CASA DE ‘MADIBA’.Para ponerse a tono con la desaparición física de Mandela, vale recordar el antecedente histórico de que la Selección Mayor de Costa Rica solo registra un encuentro internacional de clase A en África y, curiosamente, sucedió hace 10 años en Sudáfrica, en la propia “casa” del expresidente y Premio Nobel de la Paz.

El equipo de Costa Rica posó con el legendario Nelson Mandela, el 11 de octubre del 2003, en Potchefstroom, Sudáfrica. Arriba: Rolando Fonseca, Mauricio Wright, Adrián de Lemos, Álvaro Saborío, José Luis Rodríguez (delegado), Nelson Mandela, Simone Andrea Bishap (Vicecónsul de Costa Rica en Sudáfrica), Júnior Díaz, Pablo Chinchilla y Óscar Mario Herrera (delegado). Abajo: Walter Centeno, Steven Bryce, José Luis López, Reynaldo Parks y Alexánder Castro.
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El equipo de Costa Rica posó con el legendario Nelson Mandela, el 11 de octubre del 2003, en Potchefstroom, Sudáfrica. Arriba: Rolando Fonseca, Mauricio Wright, Adrián de Lemos, Álvaro Saborío, José Luis Rodríguez (delegado), Nelson Mandela, Simone Andrea Bishap (Vicecónsul de Costa Rica en Sudáfrica), Júnior Díaz, Pablo Chinchilla y Óscar Mario Herrera (delegado). Abajo: Walter Centeno, Steven Bryce, José Luis López, Reynaldo Parks y Alexánder Castro. (Archivo LN)

Esto aconteció el 11 de octubre del 2003, en un amistoso ante los Bafana Bafana de Sudáfrica, que la Tricolor perdió por 1-2 en el estadio Olen Park, de Potchefstroom, en Johannesburgo.La Sele era dirigida, entonces, por el técnico estadounidense Steve Sampson y anotó su tanto mediante un autogol del zaguero local, Aaron Mokoena, al desviar un remate de Alonso Solís, al minuto 78.Pero la diferencia la sellaron los atacantes Siyabonga Nomvethe, al 75’, y Patrick Mayo, al 87’.Costa Rica se preparaba para jugar contra Cuba la primera ronda a Alemania 2006 y el anfitrión para la fase previa del Continente Negro. Antes del encuentro, la delegación tica posó para una postal histórica con el mítico Mandela. ¡Qué honor y recuerdo para quienes lo conocieron en aquella jornada de fútbol internacional!Un año después, en el 2004, Madiba celebró un hito más para su país, después de que las autoridades de la FIFA anunciaron al planeta la adjudicación a Sudáfrica como sede del Mundial del 2010, para convertirse en el primer país del Continente Negro que acogía tal acontecimiento en la categoría mayor del futbol, en la tierra que ha sido cuna de algunos de los más talentosos jugadores africanos, como Mokone, Motaung, Ntsoelengoe, Lamola, Mahlangu, Dladla y Sono.“El fútbol nos brinda la posibilidad de celebrar la humanidad del extremo meridional del continente y compartirla con el resto de África y el mundo. En 1976, la FIFA se manifestó contra el fútbol dividido racialmente y contribuyó a derrotar el  ‘apartheid’…”, afirmó Mandela en el 2004, durante una visita a la sede la FIFA en Zúrich, Suiza.Sin embargo, la muerte de su bisnieta Zenani Mandela significó hace tres años uno de los momentos más dolorosos, de los últimos tiempos, para el expresidente sudafricano. Zenani falleció en un accidente automovilístico, tras acudir a un concierto en Soweto, la víspera de la inauguración del Mundial 2010. Por ese motivo, el líder africano no asistió a las celebraciones de apertura del certamen deportivo.La salud del expresidente venía en franco deterioro por problemas respiratorios y dolores abdominales. El mundo se rindió ante sus pies en el 2010, cuando apareció, acompañado de su tercera esposa, Graça Machel, para saludar a la multitud que lo ovacionó, unas 85.000 espectadores que llenaban el estadio Soccer City, con millones de espectadores siguiendo  en directo por televisión la clausura del Mundial de fútbol.Mandela, padre de seis hijos (uno de ellos fallecido por complicaciones derivadas del sida), se “despidió” esa vez orgulloso de los aficionados y del Mundial, del cual fue uno de los principales promotores, poco antes de la final que fue ganada por España al vencer 1-0 a Holanda.Simbólicamente, su última aparición pública ante la humanidad entera fue el 30 de mayo del 2012 en la televisión sudafricana. Estamos en un momento reflexivo de la historia, para ensalzar el legado de Nelson Mandela como ícono mundial de la reconciliación y el hombre que derrotó al racismo, para que ninguna persona en el orbe entero fuera discriminada.  Y su mensaje eterno puso en claro un tema que fue primer plano para él: “El deporte puede dar esperanza cuando hay desesperación en los pueblos”. Cierto y muy bien dicho. ¡Hasta siempre, Madiba!

RESUMEN DEL PARTIDO EN "CASA" DE MANDELAResultado final: Sudáfrica 2-Costa Rica 1.Fecha: 11 de octubre del 2003.Estadio: Olen Park, de Potchefstroom, Sudáfrica.Motivo: juego internacional amistoso de clase A.Árbitros: Tendai Bwanya (Zimbabwe), quien amonestó con tarjeta amarilla al sudafricano Tebeho Mokoena. Fue asistido en las líneas por Wonder Kalota y Alfred Zindove (Zimbabwe); Reginald Zindove (Sudáfrica) fungió como cuarto árbitro: Homenaje: el juego fue dedicado al expresidente sudafricano y Premio Nobel de la Paz, Nelson Mandela. Goles: Siyabonga Nomvete, al minuto 75, y Patrick Mayo, al 87’, para Sudáfrica. El tanto tico fue un autogol del defensor local, Aaron Mokoena, después de desviar un remate de Alonso Solís, al 78' Alineaciones: Sudáfrica: André Arendse; Tony Coyle (Jimmy Tau, al 85’), Mbulelo Mabizela (capitán), Aaron Mokoena, David Kannemeyer, Jabu Pule, Tebeho Mokoena (Josta Dladla, al 81'), John Moshoeu, Japhet Zwane (Stanton Fredericks, al 43'), Siyabonga Nomvete y Patrick Mayo.  Director técnico: Ephraim Mashaba.Costa Rica: Adrián de Lemos; Alexánder Castro, Reynaldo Parks, Mauricio Wright (capitán), Pablo Chinchilla y Júnior Díaz; José Luis Puppy López, Steven Bryce (Try Bennett, al 85') y Walter Centeno; Rolando Fonseca (Jorge Alonso Solís, al 59’) y Álvaro Saborío (David Diach, al 68’). Director técnico: Steve Sampson.

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