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Mundial Suecia 1958: Brasil sacude al fútbol y descubre a su nuevo rey

Actualizado el 20 de mayo de 2014 a las 10:11 am

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Mundial Suecia 1958: Brasil sacude al fútbol y descubre a su nuevo rey

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INTRODUCCIÓN

Brasil halló, en la cita de Suecia 58, su primer reconocimiento mundial. Y lo hizo con un muchachito de 17 años, el niño prodigio Pelé, que se convirtió en “el nuevo rey del fútbol”, y con su habitual juego exquisito, que lo mostró con creces en las canchas nórdicas, para adjudicarse el título de la FIFA. Al final, se adjunta un vídeo de la final que el Scracht du Ouro le ganó a Suecia.

Gracias a la versatilidad de funciones de sus jugadores y al claro concepto de mantener la unidad del bloque, la Selección de Brasil ganó fácilmente su primera estrella mundial en Suecia 1958. 

Mas la ocasión sirvió para que un mozalbete de 17 años, que poco antes limpiaba zapatos en su natal Tres Corazones, ciudad del estado de Minas Gerais, empezara a construir un trono en el que iba a asentarse por siempre, el de nuevo rey del fútbol.

Su nombre era Edson Arantes do Nascimento y, a la manera singular de las costumbres brasileñas, le apodaban Pelé. Niño aún, fue una pieza vital de la maquinaria que empleó Brasil en aquella ocasión. Su genio y su clase robustecieron al futbol, como parte del patrimonio brasileño pues permaneció en su club, el Santos, a pesar de las millonarias ofertas recibidas. 

Ante el desastre del Maracanazo en 1950, Brasil tuvo fuerzas para estar presente en 1954, en Suiza, pasando casi inadvertido. La búsqueda culminó en el 58 en Suecia. Allí, el accionar brasileño, con su balompié alegre y fresco -de franca tendencia carnavalesca-, midió fuerzas con un juego confuso y de muchos cerrojos, que era el que predominaba en Europa en ese tiempo. 

Con su inocencia de niño y destreza de grande, Pelé fue la estrella indiscutible de un gran equipo y de un gran Mundial, en el que también descollaron la impresionante capacidad goleadora del francés Just Fontaine (marcó 13 goles en seis juegos, un récord casi imposible de superar) y la calidad de un extremo nato del futbol moderno, su compatriota Raymond Kopa. 

Mundial espectacular

Aunque suene paradójico, en uno de los países más fríos del orbe, por clima y temperamento de sus habitantes, en Suecia se jugó uno de los Mundiales más cálidos de la historia. Cálido en futbol, recuerdos, figuras y partidos. Porque, a juzgar por lo que relatan los cronistas de la época, fue tan espectacular como México 1970.

Los 13 goles de Just Fontaine en el Mundial 1958 perduran como récord insuperable. Aquí es levantado por sus compañeros Louis, Lerond y Vincent, en su gran tarde de cuatro tantos ante Alemania.
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Los 13 goles de Just Fontaine en el Mundial 1958 perduran como récord insuperable. Aquí es levantado por sus compañeros Louis, Lerond y Vincent, en su gran tarde de cuatro tantos ante Alemania. (Archivo LN)

Después del grandioso y dramático campeonato en Suiza 1954, la Copa Mundial de 1958 se jugó en un país también calmado y metódico como Suecia, que cerró con broche de oro una década inolvidable en la historia del fútbol.

No era un país con tradición futbolística, pero sí contaba entonces con los recursos económicos y la estructura deportiva de 12 estadios que era idónea para ser sede. Esto echó por tierra la aspiración de las candidaturas americanas, entre ellas la de Argentina, campeón de la Copa Suramericana de Lima 1957.

La Europa de la posguerra no estaba para organizar certámenes de esta naturaleza. Fue por esa razón que las dos naciones europeas que se mantuvieron neutrales durante el conflicto pudieron encargarse de celebrar la sexta Copa del Mundo de la FIFA.

La designación de Suecia fue cubierta por una estela de dolor tras la muerte del francés Jules Rimet, a los 83 años de edad, el 16 de octubre de 1956, en París. El movimiento en la cúpula de la FIFA fue inmediato: Arthur Drewry asumió el cargo y tuvo que iniciar los preparativos para la justa en la que 53 países presentaron solicitudes para intervenir en la ronda eliminatoria.

Los escandinavos organizaron un torneo a la altura de los grandes equipos que se hicieron presentes. Fue un Mundial lleno de novedades. Por primera vez y única vez asistieron a la copa las cuatro selecciones británicas: Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda.

Sin embargo, Inglaterra no pudo contar con sus figuras Byrne, Taylor y Edwards, quienes murieron en el accidente aéreo de Múnich, donde parecieron varios jugadores del Manchester United. Entre los sobrevivientes estaba un joven puntero izquierdo que esperaba su oportunidad en el futbol grande: Robert Bobby Charlton.

Con su técnico, el exgoleador Guillermo Stábile, Argentina regresó de su aislamiento luego de 24 años de ausencia y pagó muy caro su presunción de autoproclamarse, a priori, los mejores del mundo. 

Brasil todavía estaba golpeado por los fracasos en los Mundiales de 1950 y 1954 y el Suramericano de 1957, pero preparó científicamente a su selección, pero sin sacrificar para nada la espontaniedad y la alegría de su vistoso futbol.

Francia llevó, por primera vez en mucho tiempo, un equipo excepcional, aunque los galos solo se dieron cuenta de ello cuando vieron a su equipo metido en las semifinales.

Alemania Occidental aún conservaba a algunos de los héroes del Mundial anterior en Suiza, entre ellos el gran capitán Fritz Walter y el ariete Helmut Rahn, y llevó al prometedor Uwe Seeler.

Suecia no se quedó atrás en su calidad de anfitrión y preparó a un gran seleccionado, donde se destacaban los “italianos” Kurt Hamrin y Bengt Gustavsson, y varios veteranos del Mundial del 50 y los Juegos Olímpicos de Londres 1948, donde fueron los campeones de la medalla de oro, como Gunnar Gren y Nils Liedholm.

Y la Unión Soviética jugó su primer Mundial de futbol, pero tenía como gran antecedente su triunfo en las Olimpiadas de Melbourne 1956 y presentaba a Lev Yashin, a quien la historia consagraría como el mejor arquero del mundo de todos los tiempos.

Por primera vez, la organización dispuso de cuatro grupos de cuatro equipos en los que, a diferencia del torneo anterior, no había “cabezas de serie”. Así que tendrían que jugar todos contra todos.

Este fue el último Mundial en el cual los seleccionados que empataban en puntos debían decidir la clasificación jugando un partido de desempate. Cumplida la disputada etapa de los grupos, las mejores ocho selecciones accedieron a los cuartos de final: Alemania e Irlanda del Norte en el bloque 1, Francia y Yugoslavia en el 2, Suecia y País de Gales en el 3 y Brasil y Unión Soviética en el 4. 

Al final, Brasil sacó la cara por América y fue el mejor, Suecia libró obstáculos y quedó segunda, Francia brilló y fue tercera del planeta y Alemania no fue la misma del 54 y finalizó en el cuarto puesto. Repasemos las circunstancias que se presentaron en la final.

Entretelones de una gran final

El juego definitivo de Mundial de 1958, entre el local Suecia y el visitante Brasil, podía plasmar una opción que no se había dado hasta el momento: que el título lo ganara un país que no pertenecía al continente donde se había desarrollado el torneo. Y así se presentó, el 29 de junio de 1958.

Aconteció en el estadio Rasunda de Solna, suburbio de Estocolmo, en una fecha especial para el futbol, pues había descubierto a su nuevo O rei, el nuevo ídolo: un chiquillo de 17 años.

Hablamos de Edson Arantes do Nascimento, inscrito en las alineaciones oficiales como Pelé, quien reconcilió a una selección y a todo un país con su propia historia.

Brasil conquistó su primer Mundial ocho años después de haber sido humillado por Uruguay, en la cita universal de 1950, en el mismísimo estadio Maracaná de Río de Janeiro.

Y lo hizo al mando de Vicente Feola, con un novedoso sistema de  juego: el 4-2-4 (cuatro zagueros, dos volantes y cuatro delanteros). De manera inusual y por superstición, Brasil cambió su camiseta amarilla por una azul, para no confundirse con la de Suecia.

Los brasileños había ganado el grupo 4 ante Austria (3-0), Inglaterra (0-0) y la Unión Soviética (2-0), luego despacharon a País de Gales (1-0) en los cuartos de final y a Francia (5-2) en las semifinales.

Por su parte, los suecos se adjudicaron el bloque 3 frente a México (3-0), Hungría (2-1) y País de Gales (0-0), después eliminaron a la Unión Soviética (2-0) en los cuartos de final y, por último, a Alemania Occidental (3-1) en las semifinales.

Una máquina de futbol

Brasil, el nuevo monarca del fútbol mundial en 1958. Arriba: Vicente Feola (técnico), Djalma Santos, Zito, Bellini, Nilton Santos, Orlando y Gilmar. Abajo: Garrincha, Didí, Pelé, Vavá, Zagallo y Paulo Amaral (preparador físico).
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Brasil, el nuevo monarca del fútbol mundial en 1958. Arriba: Vicente Feola (técnico), Djalma Santos, Zito, Bellini, Nilton Santos, Orlando y Gilmar. Abajo: Garrincha, Didí, Pelé, Vavá, Zagallo y Paulo Amaral (preparador físico). (Archivo LN)

Pelé, quien anotó dos tantos en la final y seis durante el torneo, auguraba un futuro esplendoroso para su selección y revolucionaba totalmente el concepto del futbol.

Pero Brasil no era únicamente Pelé. Vavá, Didí, Garrincha y Zagallo ofrecieron esa vez el mayor caudal ofensivo del certamen.

Ni el grito ensordecedor de los suecos en las gradas, ni la lluvia caída sobre el césped de Rasunda, ni el tanto inicial de Nils Liedholm frenaron a Brasil.

Los suramericanos nunca se desanimaron e impusieron su ritmo. Se agrandaron. Didí tomó el control de las acciones, en tanto que Garrincha, Vavá y Pelé fueron imparables para los vikingos.

El empate 1-1 no se hizo esperar. Garrincha, otro de los genios del equipo, se le volvió a ir al lateral Axborn, llegó a la línea de fondo y conectó el centro; la volea impresionante de Vavá sacudió la red. La fórmula Garrincha-Vavá no podía fallar y propició otra jugada idéntica. 2-1. Exhibición inolvidable. 

El dispositivo estructurado por Feola comenzó a funcionar. Brasil, muy superior, orquestó para el complemento un festival de futbol y goles, con dos sublimes tantos de Pelé, el tercero y el quinto, y uno de Zagallo, el cuarto, con el descuento inesperado de Agne Simonsson. 

Todas las manos aplaudieron el definitivo 5-2. Quedaba asentado en los testimonios suecos el nacimiento de la era auriverde del futbol. Brasil podía gritar su primer título mundial, la revancha anhelada en forma invicta, desde que el Maracanazo de 1950 los hirió. "¡Os melhores do mundo!".

El primer y único cetro americano en Europa. Y la estela luminosa de Pelé se introdujo en la historia para siempre. El futbol asistía así a la coronación de O Rei... 

Los vikingos no estaban abatidos ni tristes. Habían caído contra seres de otro “planeta”, un “planeta tropical” con ritmo de samba. La multitud los ovacionó, pese a la lógica simpatía hacia sus compatriotas, y supo comprender la abismal diferencia que se reveló en el juego. “Brasil es imposible de vencer”, dijo simplemente George Raynor, el técnico inglés de los escandinavos. 

El rey Gustavo VI, de Suecia, no pudo cumplir su deseo de entregar la copa al capitán vikingo, aunque no ocultó una sonrisa al saludar a los nuevos campeones del fútbol y a su capitán Bellini.

Las lágrimas de felicidad corrían abundantes en el otro bando. En todas las ciudades brasileñas se había desatado el júbilo. El Gobierno decretó feriado y fiesta nacional, y regaló una vivienda a cada jugador y una empresa privada dio una más a Vavá, Pelé, Garrincha y Nilton Santos. Pero el récord fue para Didí, al que le entregaron cuatro, una oficial y tres particulares. Garrincha recibió un coche de carreras, y Nilton Santos, una lancha rápida. 

El futbol, como arte, es un juego en el que también los niños pueden ganar. Siempre que esos niños fueran tan brillantes como ese, de solo 17 años, que había llegado desde el otro lado del Atlántico, cuya fama alcanzó después alturas insospechadas. En Estocolmo, todo se resumió en cuatro letras: Pelé.

SÍNTESIS DEL TORNEO

Campeón mundial: Brasil.

Países miembros de la FIFA: 96.

Países en la eliminatoria: 53.

Participantes: 16.

Partidos jugados: 35.

Goles anotados: 126.

Mejor ataque: Francia, con 23 goles. 

Goleador del torneo: Just Fontaine (Francia), con 13 tantos.

Total de espectadores: 868.000.EQUIPO IDEAL DE 1958

Formación: 1-4-2-4.

Portero: Lev Yashin (Unión Soviética).

Defensas: Djalma Santos (Brasil), Bellini (Brasil), Orlando (Brasil) y Nilton Santos (Brasil).

Volantes: Didí (Brasil) y Raymond Kopa (Francia).

Delanteros:Garrincha (Brasil), Just Fontaine (Francia), Pelé (Brasil) y Kurt Hamrin (Suecia).

FINAL DE 1958

Resultado: Brasil 5-Suecia 2.

Fecha: 29 de junio de 1958. 

Motivo: Final de la Copa Mundial de 1958.

Estadio: Rasunda, de Solna, Estocolmo (Suecia).

Árbitros: Maurice Alexandre Guigue (Francia), asistido por Albert Dusch (Alemania Occidental) y Juan Gardeazábal Garay (España).

Goles: Nils Liedholm, a los 4’; y Agne Simonsson, a los 80’, para Suecia. Vavá, a los 9’ y a los 32’; Pelé, a los 55’ y a los 90’; y Zagallo, a los 68’, para Brasil.

Alineaciones:

Brasil: Gilmar dos Santos Neves; Djalma dos Santos, Nilton Reis dos Santos, Hideraldo Luiz Bellini (capitán) y Orlando Peçanha de Carvalho; José Ely de Miranda Zito y Waldir Pereira Didí; Manoel dos Santos Garrincha, Evaldo Izidio Neto Vavá, Edson Arantes do Nascimento Pelé y Mario Jorge Lobo Zagallo. Director técnico: Vicente Italo Feola.

Suecia: Tore Svensson; Orvar Bergmark y Sven Axborn; Rejno Boerjesson, Bengt Gustavsson y Sigvard Parling; Kurt Hamrin, Gunnar Gren, Agne Simonsson, Nils Liedholm (capitán) y Lennart Skoglund. Director técnico: George Gaynor.

Asistencia: 49.737 espectadores.

Campeón mundial: Brasil.

NÓMINA DEL CAMPEÓN: BRASIL

Porteros: Gilmar dos Santos Neves (Corinthians) y Carlos José de Castilho (Fluminense).

Defensas: Hideraldo Luíz Bellini(Vasco da Gama), Nilton de Sordi (Sao Paulo), Djalma Santos (Portuguesa), Nilton Reis dos Santos (Botafogo), Valdemar Rodrigues Oreco (Corinthians)  y Orlando Peçanha de Carvalho (Vasco da Gama).

Volantes: Waldir Pereira, Didí (Botafogo); José Ely de Miranda, Zito (Santos); Dino Sani (Sao Paulo), Mauro Ramos de Oliveira (Sao Paulo), y Zózimo Alves Calazans (Bangú).

Delanteros: Erivaldo Alves S. Rosa, Dida (Flamengo); Manoel dos Santos, Garrincha (Botafogo); Joel Antonio Martins (Flamengo), José Joao Altafini Mazzola (Palmeiras), Moacir Claudino Pinto (Flamengo), Edson Arantes do Nascimento, Pelé (Santos), José Macia, Pepe(Santos), Evaldo Izidio Neto, Vavá (Vasco da Gama), y Mario Jorge Lobo Zagallo (Flamengo).

Director técnico: Vicente Italo Feola.

POSICIONES FINALES: SUECIA 1958

Equipos J G E P GF GC DIF. PTS.

Brasil6510164+1211

Suecia6411127+59

Francia64022315+88

Alemania Occ.62221214-26

País de Gales51314405

Unión Soviética521256-15

Irlanda del Norte5212610-45

Yugoslavia41217704

Checoslovaquia411296+33

Hungría411245-13

Inglaterra403145-13

Paraguay3111912-33

Argentina3102510-52

Escocia301246-21

Austria301227-51

México301218-71

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