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La fiesta del fútbol

Mundial Suiza 1954: El milagro alemán

Actualizado el 06 de mayo de 2014 a las 07:01 pm

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Mundial Suiza 1954: El milagro alemán

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INTRODUCCIÓN

Quinta entrega de la historia de loa Mundiales de Fútbol. Contra todos los pronósticos, Alemania Occidental alcanzó su primer éxito futbolístico de su historia, el Mundial de 1954 en Suiza, después de ganarle inesperadamente en la final el trofeo de campeón a la poderosa Hungría. Aquí se adjunta un video de la gran final entre alemanes y húngaros, hace 60 años, que dura cinco minutos y 19 segundos.

La joven Alemania Occidental llegó a la quinta Copa Mundial de fútbol con la intención de que, por medio del deporte, recuperara la gloria perdida en la Segunda Guerra Mundial.

El futbol espectáculo y una lluvia de goles (140 en solo 26 juegos, para una increíble media de 5,38 por partido) se impusieron en la máxima fiesta del balompié en 1954, en un continente maltrecho por el clima bélico que esta vez se unió alrededor de una pelota.

La tecnología llega a la copa. Aficionados en Alemania siguen las incidencias de la final del Mundial 1954, en un pequeño aparato de televisión que está en la vitrina de un negocio de radios.
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La tecnología llega a la copa. Aficionados en Alemania siguen las incidencias de la final del Mundial 1954, en un pequeño aparato de televisión que está en la vitrina de un negocio de radios. (Archivo LN)

Nueve años atrás, la guerra había terminado y era el momento en que la máxima justa futbolística debía volver a Europa. En el Viejo Continente aún eran palpables las heridas provocadas por el conflicto armado, aunque todavía hacía falta mucho tiempo para que esas cicatrizaran.

El hambre expansionista de los dictadores alemán Adolfo Hitler e italiano Benito Mussolini lastimó en lo más profundo el alma del continente. Pero el fútbol fue el bálsamo ideal para superarlo.

Los países con gran tradición balompédica se encontraban en reconstrucción y en franca recuperación, lo cual los imposibilitaba de considerar la posibilidad de albergar una competencia de la importancia de la Copa del Mundo.

La opción natural fue una nación siempre neutral y alejada de todo compromiso: Suiza, el pequeño país alpino que se preparó de forma sobresaliente para llevar por buen cauce la competencia del fútbol.

EUROPA PARA LOS EUROPEOS

En la naciente historia de los Mundiales, existía ya una máxima para definir a los campeones: Europa para los europeos y América para los americanos. En las justas de 1934 y 1938, ambas celebradas en el Viejo Continente, la Copa Jules Rimet nunca debió cruzar el Océano Atlántico para acompañar a su poseedor temporal.

En el caso de los Mundiales de 1930 y 1950, realizados en el Nuevo Mundo, la tendencia campeonil se mantuvo.

En el país de la relojería fina, la cita daría el vuelco y contradicción de tal doctrina. Uruguay y Brasil, campeón y subcampeón de la edición anterior, estaban destinados a ser los representantes americanos en procura de la caída de los “países locales”.

La calidad de los planteles uruguayos y brasileños hacían pensar que el lírico estilo suramericano se impondría al fútbol físico de la contraparte.Escuadras de la talla de Italia, campeona de 1934 y 1938, poco pudieron hacer a lo largo de la Copa. Un débil equipo azzurro no fue capaz de superar la primera fase.

Mientras Inglaterra, potencia a la que se le adjudicaba la invención del balompié moderno, llegó con buen plantel y grandes ilusiones. Pero en los cuartos de final los ingleses sellaron su fracaso.

Paradójicamente, el fútbol espectáculo no provino de los pies de los jugadores originarios del continente descubierto por Cristóbal Colón. La magia suramericana se presentó a cuenta gotas, pues países como Brasil destacó pero su efectividad fue baja. Mientras tantos dos naciones europeas se adueñaron del show...HÚNGAROS MÁGICOSEl Mundial suizo registró un extraño sistema de competencia. Los 16 países clasificados se repartieron en cuatro grupos, con dos cabezas de serie cada uno que no jugarían entre sí.

Aquella lejana copa entró a la historia como el primero que se transmitió por la televisión. Ocho países europeos formaron en ese año un consorcio internacional televisivo, la cadena Eurovisión, que constituyó un acontecimiento en las comunicaciones en ese tiempo.

Precisamente, Inglaterra, Dinamarca, Bélgica, Francia, Alemania Occidental, Italia, Holanda y Suiza se unieron en aquella oportunidad para la transmisión por la pantalla chica del quinto Mundial de fútbol.

El 16 de junio del 54, dicha cadena envió sus cámaras y difundió el primer evento televisado de la copa, que fue el partido inaugural entre Francia y Yugoslavia (0-1), en Lausana, Suiza. Se afirma que había cinco millones de televisores en las ocho naciones citadas.

Así la televisión hizo su aparición en el Mundial, para dar origen a uno de los negocios deportivos más importantes y lucrativos de hoy.Se calcula que la tarde de la final entre Alemania y Hungría había al menos diez personas ante cada aparato: un total de 50 millones de televidentes, por primera vez, siguieron dicho partido en Europa.

Con la transmisión directa por televisión, por primera vez, a varios países europeos, la Copa tuvo a un favorito más que justificado: Hungría, que había montado una revolucionaria maquinaria de fútbol maravilloso, lleno de goles y de exhibiciones de fantasía.

Así ganó el oro en la Olimpiada de 1952 en Helsinki, Finlandia, y llevaba 31 partidos internacionales sin perder (27 victorias y cuatro empates) desde mayo de 1950. Además, vapuleó a Inglaterra en 1953, con pizarras de 6-3 en Wembley y 7-1 en Budapest.

Desde el arranque aplastó a Corea del Sur (9-0) y a Alemania (8-3). En los cuartos de final y las semifinales, se desgastó ante Brasil y Uruguay. Venció a los brasileños (4-2), tras una tremenda batalla campal en la que estalló el mayor escándalo de los Mundiales: protestas, puñetazos, patadas y tres expulsiones (los brasileños Humberto Tozzi y Nilton Santos, y el húngaro József Boszik).

Uruguay, que venía de derrotar a Inglaterra en otro encuentro dramático, remontó un 2-0 en contra ante Hungría y obligó a jugar dos tiempos extras de 15 minutos cada uno, que Sandor Kocsis, con dos cabezazos, desniveló con el 4-2 a favor de los magiares.

Ambos equipos se olvidaron de todo y soñaron demasiado con el título que tenían al alcance de sus manos. Dos estilos diferentes pelearían por el título mundial: la magia húngara se enfrentaría a la convicción y fuerza alemana. Y en esa final, un gigante despertó...

Antes de hablar de la final, nos referiremos al juego “más loco” de los Mundiales. Fue el juego que disputaron Suiza y Austria, por los cuartos de final del Mundial de 1954, uno de los más dramáticos en las Copas y, además, el de la mayor cantidad de goles jamás visto (hubo 12).

El marcador pareció de béisbol: 7-5, en el estadio La Pontaise, de Lausana, Suiza. Los anfitriones suizos ganaban 3-0 a los 23 minutos, pero vieron cómo sus rivales se colocaron con un increíble 3-5 en los 11 siguientes minutos.

El entusiasmo helvético se esfumó, al tiempo que renacía el coraje del rival. La serie se cerró 7-5 para Austria, con goles de Theodor Wagner (hizo 3), Robert Körner (2), Ernst Ocwirk y Erich Probst. Por los locales, marcaron Robert Ballaman (concretó 2) y Sepp Hügi (3).

“¿Cómo quedó el juego?”, se preguntó el arquero austríaco, Kurt Schmied, al finalizar “el partido más loco” de la historia de los Mundiales de fútbol, el 26 de junio de 1954.LA FINAL EN BERNA Hungría dictó cátedra de la mano de su estrella Ferenc Puskas y su goleador Sandor Kocsis, con lo que llegó a la final del Mundial 1954 en Suiza con un largo invicto de 31 juegos y más de cuatro años. Por lo tanto partía como el favorito para quedarse con la corona.

Sin embargo, su rival no era “pan comido”. Alemania Occidental explotó aquella vez su potencia y, con más sacrificio que talento, preparó el terreno para convertirse en un digno campeón mundial.

La selección alemana que derrotó los pronósticos en Berna, para ganar sobre Hungría el Mundial 1954. De pie (izquierda a derecha): Sepp Herberger (técnico), Fritz Walter, Rahn, Posipal, Eckel, Liebrich, Ottmar Walter, Schäfer y Morlock. En cuclillas: Mai, Turek y Kohlmeyer.
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La selección alemana que derrotó los pronósticos en Berna, para ganar sobre Hungría el Mundial 1954. De pie (izquierda a derecha): Sepp Herberger (técnico), Fritz Walter, Rahn, Posipal, Eckel, Liebrich, Ottmar Walter, Schäfer y Morlock. En cuclillas: Mai, Turek y Kohlmeyer. (Archivo LN)

Josef Sepp Herberger, el seleccionador germano, no se inmutó con lo ocurrido 15 días antes de la final por el contundente revés 8-3 frente a Hungría, por los octavos de final celebrado en Basilea.

Planificó sin presiones el juego decisivo, rodeado de sus panzers como su astro, capitán y orquestador de juego, Fritz Walter, de 34 años. Todo le salió a pedir de boca al estudioso, capacitado y visionario Sepp, el día 4 de julio de 1954 en el estadio Wankdorf, de Berna.

Su secreto fue añadir al marcaje férreo y eficaz ingredientes de naturaleza física. Marcar bien y hacerlo con dureza, era una fórmula ideal para contexturas fuertes. Y Alemania las tenía. Por eso, al aplicar un sistema, nació un estilo más sutil y fue el campeón.

Pero Hungría perdió por dos errores humanos, que le arrebataron la gloria que le correspondía con sobrados méritos. Primero, el técnico húngaro, Gusztav Sebes, insistió en hacer jugar a un Puskas con un tobillo a la miseria. Y segundo, Puskas, por amor propio, hizo valer sus derechos de capitán para insistir en que se le alineara.

Se jugaba con lluvia y viento, por lo tanto los aficionados lucían paraguas y gabardinas. Hungría tenía la obligación de ganar, mientras que nadie esperaba nada de los alemanes: estar en la final era todo un premio para un equipo que no gustaba a nadie.

Sobre el embarrialado césped del estadio Wankdorf, la superioridad húngara se evidenció muy pronto. A los ocho minutos ya ganaba por 2-0, gracias a los tantos de Ferenc Puskas y Zoltan Czibor.

Pero los teutones no se hundieron. Maximilian Max Morlock y Helmut Rahn igualaron 2-2 antes de cumplirse el minuto 20. Los 40.000 alemanes entre 65.000 personas que están en la sede se alivian.

El segundo tiempo fue un monólogo. Hungría no paró de atacar. Un cabezazo de Kocsis se estrelló en el palo. Luego fue Puskas quien remató y Turek salvó con el pie. Y Nandor Hidegkuti quedó solo frente a la portería, pero su tiro dio en el poste. Se salvó Alemania.

Alemania apretó las marcas y el ritmo del ballet húngaro cambió abruptamente. Al minuto 84 –y desde 20 metros–, Rahn acomodó un balazo imparable en el ángulo derecho del portero Gyula Grosics. ¡Gooolazo! ¡Alemania 3, Hungría 2! ¡Es increíble!

Nadie podía creer lo ocurrido. Hubo asombro. Los mejores habían perdido. Los ganadores solo despertaron cuando Jules Rimet, quien poco después dejó la presidencia de la FIFA –y moriría en 1956–, entregó el trofeo que llevaba su nombre al capitán Fritz Walter.

Aquel día de lluvia frenó la brillante ruta a Hungría, uno de los mejores equipos de todas las épocas, que perdió el único duelo que no debía. Alemania, que comenzaba a ver los frutos del despertar económico, festejaba así su primer milagro futbolístico de la historia.SÍNTESIS DEL TORNEOCampeón mundial: Alemania Occidental.

Países miembros de la FIFA: 80.

Países en la eliminatoria: 38.

Participantes: 16.

Partidos jugados: 26.

Goles anotados: 140.

Mejor ataque: Hungría, con 27 goles.

Goleador del torneo: Sandor Kocsis, Hungría (11 tantos).

Total de espectadores: 943.000.EQUIPO IDEAL DE 1954Formación: 1-3-2-5.

Portero: Gyula Grosics (Hungría).

Defensas: José Santamaría (Uruguay), Víctor Rodríguez Andrade (Uruguay) y Werner Liebrich (Alemania Occidental).

Volantes: Obdulio Varela (Uruguay) y Fritz Walter (Alemania Occidental).

Delanteros: Helmut Rahn (Alemania Occidental), Sandor Kocsis (Hungría), Nandor Hidgkuti (Hungría), Ferenc Puskas (Hungría) y Zoltan Czibor (Hungría).FINAL DE 1954Alemania 3-Hungría 2.

Fecha: 4 de julio de 1954.

Motivo: Final del Mundial de Fútbol en 1954.

Estadio: Wankdorf, de Berna (Suiza).

Árbitros: William Bill H. E. Ling (Inglaterra), asistido en las líneas por Vincenzo Orlandini (Italia) y Benjamin Marvyn Griffiths (Gales).

Goles: Ferenc Puskas, a los 6’; y Zoltan Czibor, a los 8’ (Hungría). Maximilian Max Morlock, a los 10’; Helmut Rahn, a los 18’ y a los 84’ (Alemania Occidental).

Alineaciones:

Alemania Occidental: Anton Toni Turek; Josef Posipal, Werner Liebrich y Werner Kohlmeyer; Horst Eckel y Karl Mai; Helmut Rahn, Maximilian Max Morlock, Ottmar Walter, Fritz Walter (capitán) y Hans Schäfer. Director técnico: Josef Sepp Herberger.

Hungría: Gyula Grosics; Jeno Buzanszky, Gyula Lorant y Mihaly Lantos; Jozsef Boszik y Jozsef Zakarias; Zoltan Czibor, Sandor Kocsis, Nandor Hidegkuti, Ferenc Puskas (capitán) y Jozsef Toth. Director técnico: Gusztav Sebes.

Asistencia: 65.000 espectadores.

Campeón mundial: Alemania Occidental.NÓMINA DEL CAMPEÓN: ALEMANIA OCCIDENTAL

Porteros: Anton Toni Turek (Fortuna Düsseldorf), Heinz Kubsch (Pirmasens) y Heinz Kwiatkowski (Borussia Dortmund).

Defensas: Hans Bauer (Bayern Múnich), Herbert Erhardt (SpVgg Fürth), Werner Kohlmeyer (Kaiserslautern), Fritz Laband (Hamburgo), Werner Liebrich (Kaiserslautern) Karl Mai (SpVgg Fürth), Paul Mebus (Colonia) y Josef Posipal (Hamburgo).

Volantes: Hörst Eckel (Kaiserslautern), Maximilian Max Morlock (Nüremberg), Alfred Pfaff (Eintracht Francfort) y Fritz Walter (Kaiserslautern).

Delanteros: Ulrich Biesinger (Augsburg), Richard Herrmann (FSV Francfort), Bernhard Klodt (Schalke 04), Karl-Heinz Metzner (Hessen Kassel), Helmut Rahn (Rot-Weiss Essen), Hans Schäfer (Colonia) y Ottmar Walter (Kaiserslautern).

Director técnico: Josef Sepp Herberger.    POSICIONES FINALES: SUIZA 1954Equipos        J    G    E    P    GF    GC    DIF.    PTS.Alemania Occ.    6    5    0    1    25    4    +11    10Hungría        5    4    0    1    27    10    +17    8Austria        5    4    0    1    17    12    +5    8Uruguay        5    3    0    2    16    9    +7    6Suiza        4    2    0    2    11    11    0    4Brasil        3    1    1    1    8    5    +3    3Inglaterra    3    1    1    1    8    8    0    3Yugoslavia    3    1    1    1    2    3    -1    3Francia        2    1    0    1    3    3    0    2Turquía        3    1    0    2    10    11    -1    2Italia        3    1    0    2    6    7    -1    2Bélgica        2    0    1    1    5    8    -3    1México        2    0    0    2    2    8    -6    0Checoslovaquia    2    0    0    2    0    7    -7    0Escocia        2    0    0    2    0    8    -8    0Corea del Sur    2    0    0    2    0    16    16    0

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