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Mundial Alemania 1974: La Copa del orden coronó bicampeones alemanes

Actualizado el 10 de junio de 2014 a las 05:25 pm

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Mundial Alemania 1974: La Copa del orden coronó bicampeones alemanes

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INTRODUCCIÓN

La Selección de Alemania Occidental, que se adjudicó su segundo título en el Mundial de 1974, presentó como anfitrión del certamen un bloque resistente, sin fisuras, moderno, ágil, de balompié abierto, buen tiro a portería y una preparación física impecable. Aquí adjuntamos un vídeo de la final entre alemanes y holandeses, que dura poco más de cinco minutos.

No fue fácil para Alemania Occidental encarar aquella Copa del Mundo, en 1974. Dos años atrás en la Olimpiada de Múnich 1972, un comando palestino había secuestrado y luego asesinado a 11 deportistas y delegados de la comitiva de Israel.

Fue, por lo tanto, un Mundial de futbol plagado de policías, perros, patrullas, ambulancias y toda clase de medidas de seguridad. Además, se jugó en medio de la lluvia de un verano gris típicamente alemán: gabardinas, rostros rígidos y una organización impecable.

También, como detalle adicional, se estrenaba un nuevo trofeo para el torneo, la Copa FIFA, pues el tradicional galardón Jules Rimet la había ganado Brasil en forma definitiva en la edición de México 1970, cuando obtuvo su tercer campeonato universal.

El gran artillero alemán, Gerhard “Gerd” Müller, marca el gol que vale un título mundial en la final de 1974 ante Holanda. Aquí un ángulo de su remate, cuando pateó con acierto para vencer a Jongbloed, ante la vigilancia Haan y Krol (12). El 2-1 en Múnich.
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El gran artillero alemán, Gerhard “Gerd” Müller, marca el gol que vale un título mundial en la final de 1974 ante Holanda. Aquí un ángulo de su remate, cuando pateó con acierto para vencer a Jongbloed, ante la vigilancia Haan y Krol (12). El 2-1 en Múnich. (Archivo LN)

Fue un certamen diametralmente opuesto al mexicano, de cuatro años atrás. Hubo nueve subsedes (en México solo hubo cuatro), nada de folclor, muy poco calor humano. Asimismo, ya era un hecho que la Copa había dejado de ser un simple evento deportivo. 

Detrás estaban los intereses crecientes de la televisión y de las grandes firmas comerciales, nacionales y transnacionales, que pagaban grandes sumas de dinero para aparecer como los patrocinadores oficiales del torneo.

Sin embargo, semejante despliegue no tuvo como recompensa un gran espectáculo. Salvo el futbol mostrado por la Holanda de Johan Cruyff, Johan Neeskens, Johnny Rep, Ruud Krol, Willem van Hanegem y los hermanos Willy y René van der Kerkhof; la Polonia de Kazimierz Deyna y Grzegorz Lato; y algunos partidos aislados de la Suecia de Ronnie Hellström, Roland Sandberg y Ralf Edkström; y la Alemania Occidental de Franz Beckenbauer, Wolfgang Overath, Jürgen Grabowski y Gerhard Gerd Müller, fue un torneo mundialista más bien pobre... de mala calidad.

Brasil, sin Pelé ni Gerson ni Tostão, presentó un equipo incapaz de repetir las proezas mostradas cuatro años atrás, a pesar de que aún jugaban allí algunos veteranos de México 1970. Estaban Rivelino, Jairzinho y Paulo César, pero no había quien reemplazara a Pelé.

Argentina llegó con una constelación de figuras, con Roberto Perfumo, Enrique Quique Wolf, Miguel Ángel Brindisi, Carlos Babington, René Houseman, Rubén Ayala y Mario Kempes; pero sin una idea concreta de cómo jugar bien. El lógico resultado de la improvisación típica, hasta entonces, en el futbol del Río de la Plata.

Alemania Occidental presentó a varias figuras del Mundial de 1970 y de la Copa Europea de Naciones de 1972. Holanda ya maravillaba al mundo con su llamado “futbol total”, mientras que Polonia, campeón olímpico en 1972, llegaba con el impresionante antecedente de haber eliminado del Mundial a los ingleses.

Italia, que fue subcampeona mundial en México 1970, traía un equipo cargado de nombres experimentados con Dino Zoff, Luigi Gigi Riva, Giacinto Facchetti, Gianni Rivera, Alessandro Sandro Mazzola, Fabio Capello y Giorgio Chinaglia, pero poco efectivo.

Uruguay, con Ladislao Mazurkiewicz, Ricardo Pavoni, Pedro Rocha, Víctor Espárrago y Fernando Morena, no era ni la sombra de aquel equipo del certamen anterior, y mucho menos de los ya legendarios héroes de los Mundiales de Uruguay 1930, Brasil 1950 y Suiza 1954.

TORNEO CON NOVEDADES.

Ante este panorama, Alemania Occidental fue el merecido campeón del mundo. Demostró su categoría ante selecciones que le complicaron la vida, especialmente Suecia (goleó 4-2) y Polonia (ganó 1-0), y supo dominar a los favoritos holandeses en la final.

Los 16 equipos finalistas de la Copa Mundial se distribuyeron en cuatro grupos, jugando cada grupo en dos y hasta tres subsedes a lo largo de Alemania Occidental, incluyendo Berlín Occidental. 

Por primera vez se instauró un sistema en el cual desaparecían las fases de cuartos de final y semifinales, para darle paso a una segunda ronda en la cual los ocho mejores de la primera fase (primero y segundo de cada bloque), jugaban todos contra todos repartidos en dos grupos de cuatro equipos.

El ganador de cada grupo, en la segunda ronda, iba a la gran final y los segundos lugares disputarían el partido por el tercer puesto. Este juego de consolación lo ganó Polonia por 1-0 ante Brasil. 

Bastó un solitario tanto de Grzegorz Lato (goleador del torneo con siete dianas), para que se hiciera algo de justicia con uno de los mejores seleccionados de los años 70. Brasil se fue a casa siendo cuarto del orbe, un premio demasiado alto para un equipo mediocre y malintencionado, durante este denominado “Mundial del orden”.

LA FINAL: LA FUERZA ALEMANA IMPARABLE.

La final del Mundial de 1974 en Múnich, entre el cuadro anfitrión, Alemania Occidental, y el favorito al título, Holanda, fue el duelo entre sus dos estrellas Franz Beckenbauer y Johannes Johan Cruyff, por el que todos palpitaban días atrás cuando se fijaron los finalistas.

Cruyff, el astro holandés, era el líder, el organizador y el batallador jugador que deslumbró en canchas germanas y llenaba todo el campo, con un despliegue de talento singular para el ataque, durante la brillante campaña cumplida por los naranjas en la copa. 

La mecánica colectiva de los tulipanes fue admirable en esa copa. La fibra combativa de sus compañeros, que se transformaban en “fuego naranja”, conformaron el pedestal que necesitaba el virtuoso Cruyff, para imponer su clase como obrero y conductor magistral. 

Y, en el bando contrario, el Káiser germano, muy metido en la función de líbero, mostró su calidad y exquisita finura cuando los suyos eliminaron a Polonia de la final, en un triunfo 1-0, con un oportuno gol de Gerhard Gerd Müller. En condiciones adversas de mal tiempo, manejó la bola con la seguridad y facilidad de los grandes. 

Pero el 7 de julio de 1974, en el estadio Olímpico de Múnich, no se dio el duelo directo entre los dos “monstruos” del Mundial. Porque Franz prefirió plantear la lucha contra el genio holandés a través de un intermediario: el sacrificado Hans-Hubert Berti Vögts lo marcó por todo el campo, mientras el capitán alemán lo esperaba atrás con la escoba. 

El saldo de un match casi personal resultó aquella vez favorable al holandés, aunque Beckenbauer se haya llevado el premio de la nueva “Copa de la FIFA” y Cruyff se haya envuelto solo en quejas y discusiones con el árbitro inglés Jack Keith Taylor, que ameritó una tempranera amonestación en su contra.

Frente a Alemania estaba el “futbol total” de Holanda, que exhibió una estructura nueva, espectacular, eficaz, arrolladora, sin posiciones fijas, con sorprendentes rotaciones y cambios de juego. 

Un periodista del diario L' Equipe, de Francia, bautizó a Holanda de un modo sugestivo y descriptivo: “el fuego naranja”. Y fue justo porque a Holanda con sus figuras Johan Cruyff, Johnny Rep, Wim van Hanegem, Arie Haan, Ruud Krol y Johan Neeskens, le tocó rescatar el sabor y la vibración del futbol como espectáculo. 

"Lo importante es crear por lo menos diez situaciones de gol por partido, para poder marcar, por lo menos, dos goles. No debimos perder la final. Nos equivocamos y les dejamos ganar. No ganaron ellos (Alemania), perdimos nosotros. Fue un problema de inexperiencia y de psicosis colectiva: nuestro equipo era bisoño en estas lides", escribió luego Cruyff, en su libro Mundiales 74

No fue campeón porque Holanda fue inmadura e inexperta, y Johan desdibujó el accionar de su equipo, además de que Beckenbauer mostró más serenidad que Cruyff. El astro local tomó el timón de su club, paró la avalancha del rival naranja y lo condujo a un cetro. 

GOLES DE UNA FINAL INTENSA.

Franz Beckenbauer en su momento de gloria con Alemania, al alzar la Copa FIFA. Fue campeón mundial como jugador en 1974 y como técnico en 1990. Poseía elegancia y una exquisita riqueza técnica.
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Franz Beckenbauer en su momento de gloria con Alemania, al alzar la Copa FIFA. Fue campeón mundial como jugador en 1974 y como técnico en 1990. Poseía elegancia y una exquisita riqueza técnica. (Archivo LN)

La final de 1974 tuvo un arranque dramático, desde la primera jugada. A los 50 segundos, sin que el balón hubiera sido tocado por algún alemán, hubo un penal cometido a Cruyff, quien había penetrado el área enemiga, pero lo frenó una barrida en el área de Uli Höness. Johan Neeskens lo llegó a transformar en gol. 

Holanda lucía superior, pero deseaba replegarse para defender la ventaja. Un craso error. La iniciativa en las jugadas fue alemana, que sacó partido de esa situación. El empate 1-1 fue obra de Paul Breitner, en un tiro de penal sancionado por una falta a Hölzenbein.

Alemania quería más y se puso arriba 2-1. Gerd Müller, llamado el Bombardero de la Nación, cerró con broche de oro su brillante carrera con el gol que le dio el título a su país, luego de propinar un remate de media vuelta. “Me hice con el balón, giré, simplemente lo golpeé y entró en la portería. Fue así de sencillo. Mi gol en la final del Mundial es el mayor logro de mi carrera, aunque cuatro años antes anoté más goles”, revivió recientemente el legendario ariete.

Y así se escribió la historia. El fondo alemán fue inexpugnable y el marcador no se alteró más. En el plano colectivo, Alemania no fue el mejor equipo del campeonato, pero fue el campeón por condición física, firmeza y apoyo solidario de una fervorosa multitud. 

Alemania se comió a la Naranja Mecánica, se llenó de fe y lo logró. Holanda sí había sido la sensación del Campeonato Mundial, pero perdió, la misma desventura que sufrió Hungría en 1954. Ambos equipos revolucionaron el juego y los hermanaba el talento y el futbol elegante y dinámico, pero nunca llegaron a ser campeones.

Curiosamente, Hungría 1954 y Holanda 1974 sufrieron derrotas en la hora decisiva por la potencia física y temperamental de los alemanes. Y en el ámbito individual, Johan Cruyff fue más que Beckenbauer, aunque Franz alzó la copa de 1974.

El espectáculo resultó apasionante y, la verdad, la emoción suplió a la calidad.

SÌNTESIS DEL MUNDIAL 1974

Campeón mundial: Alemania Occidental.

Subcampeón mundial: Holanda.

Países miembros de la FIFA: 141.

Países en la eliminatoria: 98.

Sedes: Múnich, Berlín Oeste, Fráncfort, Hamburgo, Dortmund, Düsseldorf, Hannover y Stuttgart y Gelsenkirchen, en Alemania Occidental.

Participantes: 16.

Partidos jugados: 38.

Goles anotados: 97 (promedio: 2,55 tantos por partido).

Mejor ataque: Polonia, con 16 goles. 

Goleador: Grzegorz Lato (Polonia), con 7 anotaciones.

Total de espectadores: 1.768.152 (promedio: 46.530 por partido).

EQUIPO IDEAL DE 1974

Formación: 1-4-3-3.

Portero: Josef Sepp Maier (Alemania Occidental).

Defensas: Hans-Hubert Berti Vögts (Alemania Occidental), Luiz Pereira (Brasil), Franz Beckenbauer (Alemania Occidental) y Francisco Chagas Marinho (Brasil).

Volantes: Rainer Bonhof (Alemania Occidental), Johannes Johan Neeskens (Holanda) y Kazimierz Deyna (Polonia).

Delanteros: Grzegorz Lato (Polonia), Johannes Johan Cruyff (Holanda) y Ralf Edström (Suecia).

FINAL DE 1974

Resultado: Alemania Occidental 2-Holanda 1.

Fecha: 7 de julio de 1974.

Estadio: Olympiastadion, de Múnich (Alemania Occidental).

Motivo: Final del Mundial de futbol, en 1974.

Árbitros: Jack Keith Taylor (Inglaterra), con Ramón Barreto (Uruguay) y Alfonso González Archundia (México).

Goles: Johan Neeskens, de penal, a los 2', para Holanda. Paul Breitner, de penal, a los 25'; y Gerhard Gerd Müller, a los 43', para Alemania Occidental.

Alemania Occidental: Josef Sepp Maier; Hans-Hubert Berti Vögts, Hans-Georg Schwarzenbeck, Franz Beckenbauer (capitán) y Paul Breitner; Rainer Bonhof, Ulrich Uli Höness y Wolfgang Overath; Jürgen Grabowski, Gerhard Gerd Müller y Bernd Hölzenbein. No hubo sustituciones. Director técnico: Helmut Schön.

Holanda: Jan Jongloed; Wilhelmus Wim Suurbier, Wilhelmus Wim Rijsbergen (Theodurus Theo De Jong, a los 67'), Arend Arie Haan y Rudolf Ruud Krol; Wilhelmus Wim Jansen, Wilhelmus Wim Van Hanegem y Johannes Johan Neeskens; Johannes Johnny Rep, Johannes Johan Cruyff (capitán) y Pieter Robert Rob Rensenbrink (René van der Kerkhof, a los 46'). Director técnico: Marinus Rinus Michels.

Asistencia: 77.833 espectadores.

Campeón mundial: Alemania Occidental

NÓMINA DEL CAMPEÓN: ALEMANIA OCCIDENTAL

Porteros: Josef Sepp Maier (Bayern Múnich), Norbert Nigbur (FC Schalke 04) y Wolfgang Kleff (Borussia Mönchengladbach).

Defensas: Hans-Hubert Berti Vögts (Borussia Mönchengladbach), Hans-Georg Schwarzenbeck (Bayern Múnich), Franz Beckenbauer (Bayern Múnich), Paul Breitner (Bayern Múnich), Bernhard Bernd Cullmann (FC Colonia) y Horst Dieter Höttges (Werder Bremen).

Volantes:  Rainer Bonhof (Borussia Mönchengladbach), Günter Netzer (Real Madrid, España), Hans Josef Kapellman(Bayern Múnich), Herbert Wimmer (Borussia Mönchengladbach), Wolfgang Overath (FC Colonia), Ulrich Uli Höness (Bayern Múnich), Helmut Kremmers (FC Schalke 04) y Heinz Flohe(FC Colonia).

Delanteros: Jürgen Grabowski (Eintracht Francfort), Gerhard Gerd Müller (Bayern Múnich), Bernd Holzenbein (Eintracht Fráncfort), Josef Jupp Heynckes (Borussia Mönchengladbach) y Dieter Herzog (Fortuna Düsseldorf).

Director técnico: Helmut Schön. 

POSICIONES FINALES: ALEMANIA 1974

Equipos J G E P GF GC DIF. PTS.

1-Alemania Occidental7601134+912

2-Holanda7511153+1211

3-Polonia7601165+1112

4-Brasil732264+28

5-Suecia622276+16

6-Alemania Oriental62225506

7-Yugoslavia6123127+54

8-Argentina6123912-34

9-Escocia312031+24

10-Italia311154+13

11-Chile302112-12

12-Bulgaria302125-32

13-Uruguay301216-51

14-Australia301205-51

15-Haití3003214-120

16-Zaire3003014-140

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