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La histórica medalla de 'Medallita' Jiménez

Actualizado el 01 de noviembre de 2013 a las 12:44 pm

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La histórica medalla de 'Medallita' Jiménez

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El boxeo costarricense ha vivido épocas inolvidables y ha tenido grandes ídolos, a lo largo de la historia. Algunos de ellos trascendieron fronteras, disputaron campeones del mundo y hubo quienes se apropiaron del cinturón mundialista.

Al deporte de los golpes reglamentados y las narices chatas se añade hoy un nombre quien, a su corta edad de 21 años, ya dejó huella entre los ticos.

David Medallita Jiménez ingresó la semana pasada en el libro dorado de los atletas ticos, al convertirse en el primero que se garantiza una medalla -la de bronce- en el Campeonato Mundial de Boxeo Aficionado, después de cuatro triunfos seguidos y al pasar a la ronda de semifinales, en la lejana Kazajistán.

Antes de este acontecimiento de Medallita, el pugilismo aficionado de Costa Rica solo había cosechado medallas a nivel panamericano, centroamericano y del Caribe. Se pueden citar como lo más representativo en masculino una presea de oro de José David Garro, en el VI Campeonato Centroamericano y del Caribe de 1975, en Guatemala; y en femenino dos de plata, una de Carolina Arias y otra de Karla Rodríguez, en el VII Campeonato Panamericano del 2010 en Brasilia, Brasil.

Igua se asistió por primera vez con dos boxeadores aficionados a los Juegos Olímpicos en México 1968, con José Isaac Marín y Wálter Zúñiga. Pero solo se había podido avanzar a la segunda ronda olímpica, primero con Isaac Marín en México 68 y luego con Humberto Aranda en Seúl 1988. De ahí que la proeza de Medallita Jiménez en un Mundial Aficionado es única en el país en esta disciplina.

David 'Medallita' Jiménez muestra con orgullo la histórica medalla de bronce obtenida en el Mundial de boxeo aficionado, en Kazajistán.
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David 'Medallita' Jiménez muestra con orgullo la histórica medalla de bronce obtenida en el Mundial de boxeo aficionado, en Kazajistán. (Ólman Mora, Comité Olímpico Nacional)

Una imagen histórica para enmarcar y un buen momento para revivir los instantes más memorables del boxeo nacional, que empezó en Costa Rica a principios del siglo pasado.

Las primeras manifestaciones organizadas de este deporte se presentaron en el país en junio de 1906. Aquello se dio entre los aficionados al deporte, en San José, cuando se fundó un club atlético que se dedicaba a la práctica de varias disciplinas, entre las cuales estuvo el boxeo, con todas sus reglamentos. Se organizaron, entonces, actividades por los promotores de la época, los managers de las programaciones y los contratistas de los boxeadores.

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Además, los primeros ensayos de boxeo se efectuaron en los gimnasios instalados en la capital por Samuel Montandón y Rubén Herrera, así como en el frontón Jai-Alai, del barrio Amón. Otros centros pugilísticos fueron la Pila Volio, el Olimpia, de Roberto Azuola; el Brodway, de Juan M. Victory; el Arrasty, el estadio Mendoza, el Gimnasio Villanea, el Gimnasio Sagrada Familia, la Plaza Solera, también en San José, y el Black Star Light, en Limón.

Formalmente establecido, este deporte se dio a conocer al público cuando se incluyeron eventos boxísticos en celebraciones populares, como las fiestas cívicas; así sucedió en Alajuela, el 15 de setiembre de 1910. Uno de los primeros pugilistas que destacaron en 1911 fue el jamaiquino, residente en Puerto Limón, Charles Broklen.

Fue en 1939 cuando se nombró una Junta Nacional de Boxeo, para administrar las veladas aficionadas y profesionales en el país, que fungió hasta el 10 de octubre de 1958. Para 1969, se nombró y se inscribió la Asociación Costarricense de Boxeo Aficionado ante el Registro de Asociaciones de la Dirección General de Educación Física y Deportes, que hoy es el Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (Icoder).

Durante las primeras cinco décadas del siglo pasado, surgieron los boxeadores llamados de la vieja guardia, que integraron, entre otros, Johnny Orfila, Luis Portela, Hilario Martínez, Kid Landford, Bertico Herrera, Kennedy Clark, Alf Ross, Arturo Clark, Roberto Crespi y Emilio Castrillo; este último, una leyenda del pugilismo tico que disfrutó aquí de un reinado de 16 años, al sumar 100 victorias, un empate y cinco derrotas, en 106 combates.

Castrillo protagonizó en el antiguo Estadio Nacional, en un ring de boxeo que se improvisó en plena cancha de fútbol, un recordado combate ante el monarca de Cuba, Kid Bururú, la tarde del 14 de enero de 1945. En el día que exactamente cumplía 25 años, el conocido Campeón Caballero sorprendió al isleño y lo noqueó, apenas al minuto y 20 segundos del primer asalto. Así, Bururú dejó aquí un invicto de 167 peleas y, muy decepcionado, no quiso pelear más en su vida y colgó los guantes para siempre.

Sin embargo, la primera figura cumbre del boxeo nacional, que destacó en grandes cuadriláteros del mundo, entre 1939 y 1961, fue Jesús Tuzo Portuguez, quien es considerado el mejor púgil costarricense de la historia y el primer centroamericano en ser ranqueado en el ámbito mundial.

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Tuzo, recién fallecido, fue un ícono del deporte tico... un grande de nuestro boxeo. En el peso mediano, entre peleas no profesionales, ‘amateurs’ y profesionales, sostuvo 235 combates en 22 años, de 1939 a 1961, y fue a 42 países de América, Europa y Asia. Como profesional (1946-1961), logró 42 triunfos (22 por nocaut), 31 derrotas y ocho empates, en 81 peleas y 657 rounds boxeados. Tres de sus peleas las hizo en el histórico Madison Square Garden, de Nueva York.

Además de miembro de la Galería Costarricense del Deporte (1969) y del Comité Mundial de Boxeo (1982), ingresó al Salón de la Fama del boxeo de Nicaragua, de la Fecarbox y del Consejo Mundial de Boxeo, CMB (2008). Y fue elegido por el diario La Nación uno de los 25 deportistas ticos del siglo XX (1999).

APOGEO DEL BOXEO TICO.

Las veladas pugilísticas que vinieron a finales de los años 60 y en los años 70 y 80, con llenazos en el Gimnasio Nacional, fueron inolvidables, gracias a la gestión empresario y apoderado Leví Kanes para traer grandes figuras del boxeo latinoamericano a pelear aquí y brindarle buenas oportunidades a los púgiles nacionales, algunos de los cuales disputaron títulos mundiales en varios cuadriláteros del mundo.

Por influencia de mi papá, Humberto Calvo Astúa, y de mi hermano mayor, Daniel Enrique, ya fallecidos, seguí en aquellos años las actuaciones de José Isaac Marín, Víctor Rodrigo, Alvaro Rojas, Orlando Hernández, Jorge Patito Madrigal, Hugo Solera, Jorge Yiyo Delgado, Rudy Cholo Alpízar y Raúl Huracán Silva. Muchas veces las escuché por la radio y en otras fui testigo directo, junto a mi padre y mi hermano. Siempre me sorprendieron los llenazos de un público que, con devoción, seguía en forma incondicional a su valeroso ídolo, Isaac Marín, el único capaz de llenar el Gimnasio Nacional. Era común escuchar en cada rincón del recinto el grito ensordecedor de “¡Maaarín! ¡Maaarín!”. ¡Qué época!

Pero no se puede olvidar que Costa Rica fue una importante plaza a nivel latinoamericano como las de Panamá, México, Managua (Nicaragua), Santo Domingo (República Dominicana) y San Juan (Puerto Rico). Por nuestro país pasaron grandes pugilistas de la estatura, algunos de los fueron campeones y exmonarcas del mundo, como los panameños Roberto Mano de Piedra Durán, Alfonso Peppermint Frazer, Antonio Amaya, Ernesto Ñato Marcel, Rafael Pedroza, Enrique Maravilla Pinder y Miguel Riasco; los nicaragüense Alexis Argüello y Vicente Yambito Blanco, el mexicano Ricardo Arredondo y el estadounidense Eddie Perkins.

En diciembre de 1972, Costa Rica fue sede en el Gimnasio Nacional del III Campeonato Centroamericano y del Caribe, en la que participaron futuros campeones olímpicos y mundiales, como los cubanos Teófilo Stevenson y Orlando Martínez, los puertorriqueños Wilfredo Gómez y Wilfredo Benítez y el mexicano Guadalupe Pintor. Entrenados por Jorge el Tigre Manzanares, los ticos en esa competencia fueron los hermanos Orlando, Mario y Antonio Hernández, Gilbert Acuña, Rafael Vega, Antonio Cordero, Rodrigo Delgado, Ronny Ortiz y Romualdo Vílchez.

En aquel tiempo, vinieron las ocasiones fallidas para tener un campeón mundial. Isaac Marín se enfrentó al mexicano, Ricardo Arredondo, y perdió por decisión unánime en 15 asaltos, en 1972. Álvaro Rojas fue el único que peleó dos veces por el cetro universal, primero contra el japonés Guts Ishimatsu en Tokio, donde fue noqueado en el round 14, en 1975; y luego ante el panameño Roberto Mano de Piedra Durán, quien lo liquidó en el primer asalto, en 1976. Orlando Hernández combatió por la corona ante el veterano venezolano Luis Lumumba Estaba, en Caracas, y cayó por nocaut en el epílogo de la pelea, en 1977. Humberto Aranda lo buscó en 1999 contra el español Francisco Javier Castillejo, en Leganés, Madrid (España); pero fue derribado en el cuarto episodio, cuando se decretó el nocaut técnico ante las heridas profundas del tico en la ceja y párpado izquierdos.

En el 99, el alajuelense Anthony Maestrito Martínez optó también por una corona mundial de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), pero sufrió una severa derrota ante el brasileño Acelino Popó Freitas, al no pasar del segundo asalto. En los siguientes años, el protagonismo por atraer a una afición por décadas dormida le surgió al mismo Humberto Aranda, Henry Porras, Carl Davies Drummonds, Alejandro Timón Martínez (ya fallecido), Christian Ratón Flores, Jaime el Indio Barboza, Carolina Arias y los esposos Bryan El Tiquito Vásquez y Hanna Gabriels.

Barboza peleó en el Gimnasio Nacional, en el 2011, ante el irlandés Brian Magee, por el cetro vacante supermediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Al final, por decisión unánime, el europeo dejó con las manos vacías al Indio.

En el 2011, Tiquito Vásquez había ganado el título mundial interino del AMB, al imponerse por decisión unánime en 12 rounds al nicaragüense, Santos El Toro Benavides. Esto le dio el derecho de pelear el 31 de diciembre anterior, en Tokio, por el título mundial contra el japonés Takashi Uchiyama, pero perdió con el asiático por nocaut técnico en ocho vueltas.

Al Tiquito le surgió el último 26 de octubre una nueva ocasión de buscar una revancha con Uchiyama, con la única finalidad de volver a enfrentarlo y procurar ser campeón absoluto del planeta-boxeo, luego de una dura pelea contra el nicaragüense René Chirrizo González, que se detuvo por un cabezazo accidental que le dio el tico en el quinto asalto y que obligó a recurrir al fallo por las tarjetas de los tres jueces, que le favorecieron al escazuceño.

Otra gran época se ha vivido con Hanna Gabriels, quien hace cuatro años se convirtió en la primer mujer tica que alcanza un título mundial de boxeo. Primero se apoderó del cetro femenino en welter, en el 2009; y luego el de superwelter, en el 2010. Pero este último lo perdió el 28 de febrero pasado por nocaut técnico en el segundo asalto de su combate ante la dominicana Oxandia Castillo.

Un largo recorrido de éxitos y fracasos de nuestros boxeadores, hasta que llegó el 2013.

LA HORA DE 'MEDALLITA'.

La gran oportunidad de exhibirse le llegó este año a David Medallita Jiménez, quien ha tenido una época inolvidable en el boxeo aficionado, como campeón centroamericano, medallista de oro en los Juegos Centroamericanos de San José y de bronce en el Mundial de Kazajistán. En medio de estos logros, cuando concedió varias entrevistas al diario La Nación, dejó entrever sus intenciones de culminar, dentro de tres años, su gran sueño de figurar por primera vez en el podio del boxeo olímpico, durante las justas del 2016 en Río de Janeiro, Brasil.

David 'Medallita' Jiménez ganó cuatro combates y perdió uno en el Mundial de boxeo aficionado, en Kazajistán.
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David 'Medallita' Jiménez ganó cuatro combates y perdió uno en el Mundial de boxeo aficionado, en Kazajistán. (AIBA para LN)

“Soy de Cot de Cartago y tengo nueve años de boxear, con más de 250 peleas. El apodo de Medallita surgió al inicio. Le dije a un técnico, Freddy Acevedo, que quería practicar el boxeo para ganarme 'una medallita'. Le demostré gallardía, cualidades para el boxeo, y me regaló una medallita. Así se quedó”.

“Siempre lo vi como un recurso para poder transportarme a una mejor vida, más saludable y obtener grandes cosas. El boxeo me ha dado privilegios de comer comidas que no conocía y viajar a lugares inimaginables”.

“Es una gran bendición estar arriba del cuadrilátero, para poder salir adelante y olvidar así muchas cosas. Yo no quiero ser un boxeador de treinta y tantos años peleando, yo quiero retirarme joven y que mis hijos me puedan disfrutar”.

“Hoy pasamos por un buen momento como minimosca (49 kilogramos) y trabajo bien para ganar medallas de oro. Estamos en buena condición física, al desarrollar un fuerte golpeo, buena técnica y velocidad. Estoy en el punto máximo de mi rendimiento”.

“Durante este ciclo olímpico, mi fortaleza está al tope a los 21 años, porque me siento con más experiencia, preparación y apoyo del Comité Olímpico Nacional (CON). Eso hay que aprovecharlo”, repasó en este periódico.

Por su logro en Kazajistán, guiado por su entrenador José Rodríguez, las autoridades olímpicas del país le triplicarán la ayuda económica. David Medallita Jiménez se lo merece. Su medallita de bronce fue histórica y llena de orgullo a todos los costarricenses amantes del deporte.

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