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El sonoro “no olímpico” de Múnich

Actualizado el 18 de noviembre de 2013 a las 12:26 pm

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El sonoro “no olímpico” de Múnich

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El 10 de noviembre, varias comunidades de Alemania dijeron en un referendo que no querían que Múnich fuera la sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022.

Esta posición dejar varias enseñanzas. La principal, es la preeminencia de la voz del pueblo sobre el acontecer político.

Pese que el gobierno alemán, el alcalde a esa ciudad bávara, Christian Ude (quien tiene 20 años en el cargo), y el Comité Olímpico Internacional, al frente del alemán Thomas Bach, trataron de imponer la iniciativa, el 52% dio un sonoro no.

Los opositores aclararon de inmediato a su victoria, que el triunfo no era un no al deporte, sino a los líderes políticos y deportivos.

El partido Verde aludió a los daños medioambientales que generaría la celebración de los Juegos.

Más allá de la situación interna de Alemania, conviene analizar este caso para sacar provecho en esta zona de la aldea global.

Este precedente no, indica que no necesariamente es bueno para un país ser sede de un magno evento, en este caso, deportivo. Que se deben sopesar todas las aristas antes de dar el sí.

La realización de los Juegos Centroamericanos, apenas el primero de los cuatro anillos del ciclo olímpico, dejó cosas positivas, como la infraestructura en Hatillo y, quizás, el experiencia organizativa que se montó.

Pero, ¿acaso esto nos faculta para emprender el camino para actividades más grandes, como los Juegos Centroamericanos y del Caribe, los cuales requieren mayor organización, recursos, inversión, etc.?

Si no fuimos capaces de construir una villa olímpica para los Centroamericanos, ¿con qué cara pretenderíamos hacerlo para los Centroamericanos y del Caribe?

Por supuesto que estos eventos faraónicos prodigan popularidad, visibilidad, prestigio y poder a las instancias políticas que las ordenan, el problema es que, primero, se financian con el dinero de todos, y, segundo, se dejan de satisfacer muchas necesidades urgentes.

No creo que en un país como el nuestro sea prudente gastar millones de dólares en unos Juegos y se dejen de satisfacer elementos básicos para poblaciones.

¿De que nos sirve aparecer en CNN, ESPN y otras cadenas internacionales como organizadores de actividades deportivas si no podemos garantizarle techo, agua potable, transporte y, ante todo, dignidad, a los ciudadanos.

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Por eso, el no de Múnich nos brinda a los ticos buenas lecciones.

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