Costa Rica |

Apertura en telecomunicaciones deja un saldo positivo. No solo los números lo muestran.

Pablo Fonseca Q.

Era algo un poco lógico, pero ahora tenemos la prueba: la apertura en telecomunicaciones en Costa Rica ha traído muchos beneficios, desde el ámbito macroeconómico hasta la cantidad y calidad de los servicos a los que tenemos acceso usted y yo como usuarios finales. 

Las discusiones se llevaron años, pero al final el cambio se logró. La situación no podía seguir igual porque la oferta no estaba dando la talla con lo que necesitaba el país para avanzar. Como lo muestra este reportaje especial elaborado por Mónica Cordero para El Financiero, la situación no es perfecta, pero el cambio es positivo y muy notable.

Los números indican que ahora son casi medio millón los usuarios de banda ancha, cuando en 2008 eran apenas poco más de 100.000. Mientras, la cantidad de líneas celulares ha crecido 225% en el mismo periodo y de 12, pasamos a 116 empresas que trabajan en el mundo de las telecomunicaciones en Costa Rica (empresas que ofrecen empleos de muy buena calidad).

Pero los números no lo son todo. Son importantes, pero no lo son todo. En realidad, a veces les huyo porque no muestran de forma real lo que viven las personas.  Yo tengo un par de casos muy concretos que pueden ilustrar lo que ha implicado la apertura en telecomunicaciones en Costa Rica.

Primero, la caída de los precios de Internet fija y el aumento de la velocidad. ¿Recuerda cuando era imposible tener 5 o 10 Mbps en casa? Eso no fue hace mucho, fue hace apenas un par de años. Recuerdo perfectamente como Amnet (ahora Tigo) comenzó a bajar sus tarifas. Me tocó cubrir el tema tecnológico en esos años. Amnet anunciaba más velocidad y tarifas más baratas, algunos clientes se quejaban diciendo que no estaban dando ni siquiera la velocidad que ofrecían antes del anuncio, otros criticaban que el ICE tuviera tarifas más altas. ¿Qué pasaba al final? Que el ICE terminaba bajando sus tarifas al poco tiempo. Racsa no hacía anuncio formal, pero también se veía obligada a bajar las tarifas. Cable Tica intentó al principio quedarse con las mismas altas tarifas, pero al poco tiempo esa estrategia fue insostenible, y también terminaron por bajar los precios.

Yo creo que es probable que, con el paso del tiempo, aún en monopolio, el ICE habría subido velocidades y bajado tarifas, pero no creo que el ritmo de cambio hubiera sido tan notable como lo fue una vez que se abrió el mercado.

Segundo punto, el aumento en la velocidad de Internet móvil y acceso a mejor tecnología. Es cierto que aquí la calidad está muy muy muy en entredicho, pero, ¿recuerda cuando la velocidad ofrecida era 128 kbps y cuando no existía el iPhone? La apertura trajo velocidades inimaginables en ese momento: 4 Mbps. Aunque no fueran 4 Mbps reales sino 3,5 o 3 Mbps, eso es algo muy distinto a lo que estábamos acostumbrados. Además, Apple finalmente le puso un poquito más de atención a este pequeño país justo unos meses antes de la apertura. Antes, éramos los únicos de la región donde no se podía comprar el iPhone de manera oficial.

Tercero, la crisis de Racsa. Es un punto muy negativo de la apertura porque muestra, por desgracia, cómo una empresa que no se adapta, no se mueve y no innova, entra en crisis. No ha cerrado, pero no lo ha hecho en parte gracias a las transferencias que le ha realizado el ICE en varias ocasiones. Racsa, manejada por el ICE, es la gran perdedora de la apertura porque estuvo en manos de personas que vieron venir cambios y no actuaron a tiempo. Cuando comienzan a ofrecer productos novedosos, como las terminales livianas, el Internet ultraveloz o el sistema de películas a demanda por Internet, fracasan. Excusas sobran. 

¿Todo perfecto? Nada de eso. Existen muchísimos retos aún. A los consumidores aún no se nos trata como se debe. No se fiscaliza bien la calidad de los servicios. El dinero para cerrar la brecha digital (Fonatel) sigue guardado y no se invierte en lo que se debe. Sutel toma al menos algunas de las decisiones de una forma lenta y el diálogo con el resto del Poder Ejecutivo no es idóneo. Además, deberíamos tener más ofertas de servicios, más productos, más competencia en fin.

A pesar de todo lo que podamos criticar hoy, lo cierto es que hemos avanzado. Por eso, tengo esperanzas en que el futuro sea aún mejor.

Rellene los campos para enviar el contenido por coreo electrónico.

Enviar:

La Nación: Apertura en telecomunicaciones deja un saldo positivo. No solo los números lo muestran.

Otros posts

Últimas noticias