Blogs

Elecciones 2014

Señores candidatos: Internet no acabará con la corrupción de altos cargos

Actualizado el 07 de enero de 2014 a las 05:13 pm

Blogs

Señores candidatos: Internet no acabará con la corrupción de altos cargos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Pablo Fonseca Q.

¿Inocente esperanza o cálculo político para que algo suene bien a sabiendas de que no se garantizan resultados positivos?

En el debate presidencial organizado por el TSE para el pasado lunes por la noche, tanto el candidato del PLN, Johnny Araya, como el del PASE, Óscar López, ofrecieron utilizar Internet como la respuesta para evitar actos de corrupción por parte de altos funcionarios públicos en Costa Rica.

“(La corrupción) no se combate con más leyes. Es necesario acercar al ciudadano a la gestión pública, hacer una gestión pública más abierta, más transparente. Y por eso nosotros apoyaremos de manera especial el proyecto de Gobierno Digital, que permita que los ciudadanos puedan accesar (sic) a toda clase de información en cualquier institución del Estado”, dijo Johnny Araya, quien también propuso, en segundo lugar, que los ciudadanos participen en una especie de consejo que supervise las grandes obras públicas del país.

“Yo creo que mucha de la corrupción en la función pública se va a acabar cuando utilicemos esa palabrita de ocho letras: Internet. Cuando usted pueda desde su celular, en un autobus, accesar (sic) a los presupuestos de las instituciones públicas, pueda conocer la planilla de empleados de una institución, qué hacen, en qué trabajan, en qué se les paga, a qué se dedican, sus presupuestos, sus impuestos”, propuso por su parte Óscar López.

Otros candidatos dieron otras respuestas, ninguna relacionada tan directamente con Internet, tecnología y acceso a la información.

El acceso a la información pública es un fundamento de la democracia y mi crítica no va por ese camino. El cuestionamiento tiene que ver con el solucionismo tecnológico detrás de la visión de Araya y López.

El cibersolucionismo no lo inventaron estos dos candidatos. En realidad, llegan tarde a defenderlo.

Veamos, por ejemplo, la afirmación de López: cuando usemos Internet mucha de la corrupción acabará. ¿Cómo está leyendo usted este texto? Con Internet. Cerca del 70% de los ticos ya tiene acceso a ella. ¿Ha bajado la corrupción conforme ha aumentado la penetración a Internet? ¿Cada día hay menos políticos cuestionados y enfrentando procesos judiciales o debemos esperar a que la penetración de Internet sea del 100% para que la teoría que defiende López se cumpla?

PUBLICIDAD

La promesa de que el acceso a la información acabará con la corrupción de altos cargos no tiene fundamento. Los presupuestos ya están en Internet y se pueden revisar. Lo han estado desde hace bastantes años. Toda la información que no sea secreto de Estado se puede consultar física o virtualmente.

Lo que sucede, claro está, es que a muy pocos les importa este tema y no van (no vamos) a buscar información. En un país con teórico acceso virtual a toda la información no todos los ciudadanos van a estar monitoreando la publicación y actualización de documentos públicos porque no les alcanzaría la vida. Los mismos periodistas, cuya trabajo es en parte ese control, deben priorizar qué investigar.

Seamos realistas: ¿usted cuántas veces ha ido a la sesión del Concejo Municipal de su cantón? ¿Ha pedido al menos que le envíen por correo electrónico las actas? ¿Ha leído esas actas y se ha puesto a crear un blog donde comentar y darle seguimiento a lo que considere de importancia? Esto ya se puede hacer con la tecnología en la actualidad… ¿cuántos lo hacen en cada cantón?

Una marea de hojas con números y copias facsimilares de cuanto documento entre, se genere o salga de una oficina pública --una visión menos romántica del concepto de transparencia presentado por Araya-- no garantiza de ninguna manera que la situación actual vaya a cambiar y, además, pone del lado del ciudadano un control que debería ser más bien del mismo Estado.

Los ciudadanos pagamos desde hace muchos años por instituciones como la Contraloría, la Procuraduría de la Ética, auditorías y decenas de contralorías de servicio cuyo rol es precisamente ver que todo funcione en orden. Sin esperar a reformas al Gobierno Digital o a que aumente la penetración de Internet, ¿qué se hace desde ahora con sus informes: se escuchan y se valoran o se los critica y ataca, como hizo la presidenta Laura Chinchillacon dos de la Procuraduría de la Ética?

¿De verdad necesitamos más documentos en línea y más celulares inteligentes para que esta realidad mejore? Más aún, ¿de verdad es realista pensar en eliminar la corrupción? Ni siquiera en países donde el castigo puede ser la muerte, como en China, se ha desterrado este mal. Entonces, ¿la gran solución que proponen Araya y López tiene realmente sentido?

PUBLICIDAD

El cibersolucionismo no es la salida ni a la corrupción, ni a la inseguridad, ni al calentamiento global, ni al congestionamiento vehicular. Internet no es la pomada canaria, sino que puede ser una herramienta complementaria a soluciones que traten la base real de un problema y no solo una expresión de él. La tecnología es una herramienta demasiado elemental en la lucha contra los grandes problemas de fondo de Costa Rica. Un político que quiera venderle algo distinto, peca de ingenuo o se lo quiere bailar.

  • Comparta este artículo
Blogs

Señores candidatos: Internet no acabará con la corrupción de altos cargos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota