8 mayo, 2014

Pareciera que el final del menú acostumbrado está cerca, así como la típica forma de ordenar la comida o las bebidas en un restaurante. Lamentablemente la cuenta seguirá llegando y por lo tanto, tendremos que seguir sonando la American Express.

Primero que nada, veamos una corta escena que te anticipa, a manera de un entremés, el tema interactivo que hoy te traigo a tu pantalla.

¿Lo ves? Nada se escapa de la posibilidad de ser reinventado y eso me parece sensacional, particularmente por el hecho de que la tecnología es una espectacular aceleradora de la creatividad y la innovación.

No en vano, el restaurante londinense de hoy es Inamo, con especialidad en cocina fusión asiática, en calidad de inspiración del día. No debe extrañarnos que seamos tantos quienes nos enfocamos en reinventar lo que hemos hecho. Con la velocidad del cambio, si nos percatamos aún preguntándonos si debemos cambiar, lo más probable es que ya estamos tarde.

De vuelta en el restaurante, ¿lo notaste? ¿porqué no innovar hasta en la forma de pedir el taxi o revisar el mapa de los alrededores? Un proyector sobre la mesa coloca el menú, el mantel, los comandos, la visualización de la comida en el plato y bastante más, con lo que podés ordenar desde la mesa sin la intervención del mesero, quien se enfoca en el servicio personal y menos logística en el piso.

Aunque está en inglés, el siguiente video te explica mejor la experiencia que por demás debo decirte es sencillamente inolvidable. El lugar es sorprendente, de avanzada y te deja con ganas de regresar. Aquí te agrego un video más de este innovador restaurante interactivo.

Me encanta la idea de poder cambiar el sobre, echarle un vistazo a la cocina por la cámara instalada, elegir un juego divertido y ordenar tu coctel favorito por medio de unos clicks. El concepto está en proceso de licenciamiento y seguro que irá inspirando nuevas formas de hacer las cosas hasta en el más tradicional de los restaurantes.

La experiencia es más que interesante y el resultado provoca regresar. Sobre todo porque lo importante no cambia: el servicio, los alimentos y las bebidas siguen siendo lo primero.

La esencia del negocio usualmente no cambia. Es como en la publicidad, donde seguirá siendo la creatividad.

@joller

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