1 mayo, 2014
Intel Israel
Intel Israel

Hace unos días escuché una opinión que me dejó helado: la salida de Intel era completamente inevitable. ¿En serio? ¿Y porqué Israel, estando fuera de la zona de producción asiática y a pesar de ser un país con costos altos en general, es el destino elegido para una inversión de 6 mil millones de dólares?(1) ¿Qué tienen ellos que no tengamos nosotros? Supongo que la respuesta es mucho, aunque de Israel o Intel no voy a opinar hoy.

De lo que sí quiero comentar con indignación, perplejidad y estupefacción, es de la pasividad, miopía y exceso de justificaciones en la que nos la pasamos en el país. Comprendo que Israel va a aportar más de $500 millones para la nueva planta, mientras que aquí no pudimos competir ni con el costo de la electricidad. Nosotros perdimos miles de empleos y en un tiempo Israel los va a ganar.

En la agencia de publicidad sabemos que servicio al cliente es administración de expectativas, y la satisfacción se logra cuando se alcanzan. Luego el deleite en una relación comercial se logra cuando el cliente ve sus expectativas superadas, lo que lleva usualmente a relaciones duraderas. Así las cosas, ¿Quién con autoridad en Costa Rica se hacía cargo de la satisfacción del cliente Intel? Y por favor, antes de más lamentos: ¿quién se hace cargo hoy de atender a HP, Procter & Gamble o Bridgestone, por citar tres presentes? ¿Hay más salidas "inevitables" en el mismo estado de desatención? Y obligatoria pregunta: ¿estamos corrigiendo para recuperar competitividad?

La noticia que aparece sobre la inversión de Intel en Israel no debemos envolverla de azúcar. Le pido a las autoridades responsables que no inyecten más anestesia para evitar el dolor, porque así no se aprende. No se puede tapar el sol con un dedo. No más atolillo por favor.

El pellizco, mordisco, golpe o zapatazo Intel, como quieran llamarle, debería servirnos para despertar a un nuevo orden y estado de acción, a otra actitud y ciertamente hacia una cultura de empredimientos, de competencia y colaboración. La compañía Costa Rica, la agencia o la cooperativa nacional, es una empresa que necesita salir del pura vida y el todo tranquilo que nos estanca.

La cultura de un país sí importa y tiene todo que ver en la prosperidad de una nación. De eso escribí una nota y ojalá te alcanzara el tiempo para los Valores que Propician Prosperidad. En resumen, está a la vista, tanto tendremos que construir carreteras, puertos y escuelas, hospitales, puentes y seguridad, como una nueva mentalidad. Sin embargo, mucho se tiene que hacer ya y para esto es tiempo de velocidad con responsablidad.

Pasemos del dicho al hecho. Recomiendo una ruta, primero personal y luego nacional: soñar, pensar, hacer y celebrar. La competitividad empieza por uno. Comprendo que Argentina no sea por hoy un buen ejemplo, pero recordé un comercial hermoso que nos puede dejar con nuestros niños y niñas en mente, pues tenemos una ineludible obligación de dejarles una Costa Rica mejor, llena de oportunidades y un gran futuro también.

Mi nombre es Jorge, soy publicista, esto solo es mi blog y yo soy tico de corazón.

Hasta aquí por hoy.

@joller

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