10 julio, 2014

¡Qué maravilla de celebración la que estamos viviendo! ¡Qué alegría tan grande es ovacionar, honrar, reconocer y abrazar! No lo olvide: lo que se celebra se repite.

Costa Rica ha dejado el serrucho a un lado y ha pasado al aplauso. El país ha cortado el choteo mal sano y se ha movido al buen sentido del humor, al cariño, la admiración y la diversión. ¡Qué tan buen momento vivimos!, y por esto, gracias atletas mundialistas, gracias cuerpo técnico, gracias a todo el equipo detrás de la Sele.

El Círculo Virtuoso de Costa Rica
El Círculo Virtuoso de Costa Rica

La celebración es clave para la creación de lo que podríamos llamar el Círculo Virtuoso de Costa Rica. Uno que puede hacer toda la diferencia en la vida de nuestro país. Creo que está compuesto por cuatro grandes pasos: 1. Soñar, 2. Pensar, 3. Hacer y 4. Celebrar. ¿Lo ves?

Así lo hicieron los dirigentes de la Fedefútbol encabezados por Li cuando se dedicaron a imaginar esta travesía. Pensaron luego el cómo hacerlo, después lo hicieron y al alcanzar buenos resultados, también han hecho un aparte para sumarse a la celebración.

En su momento sumaron a Pinto para pensar, planificar, diseñar la ruta y lograr resultados. Sin buen pensamiento y ejecución, los sueños que no se convierten en realidad pueden ser fantasías o espejismos inútiles. Por esto el equipo es clave, y va desde el masajista, la nutricionista, quienes se encargan de la comunicación, la logística, los patrocinions, las finanzas y tanto más, hasta los propios jugadores, sus maravillosas esposas, familias incondicionales y amistades cercanas.

Antes de continuar, no dejés de disfrutar las respuestas de Pinto en esta entrevista realizada en el 7º piso del Hotel Mendes Plaza en Santos, Brasil.

Así las cosas, para hacer los goles hay que tirar al marco, como Campbell, Ruíz, Duarte y Ureña en Brasil. También sabemos que es indispensable atajar como Navas, jugar con disciplina y pasión en equipo como toda la Sele. El éxito sería imposible sin una atención intencional y cuidadosa a las cuatro dimensiones del ser humano: cuerpo, corazón, mente y espiritu. Así las cosas, ha quedado confirmado el excelente trabajo hecho en lo físico, lo emocional, lo intelectual y también en lo espiritual.

Lo que se celebra se repite.

La Selección Nacional de Fútbol de Costa Rica ha volado a lo alto como nunca en su historia, en mi opinión de no conocedor futbolero, solo para avisar que lo mejor está por venir. Por esto, la celebración que vivimos enciende el círculo virtuoso de Costa Rica, que fue detonado como nunca anoche por Borge, con el acompañamiento espontáneo, feliz y contagioso de todos en esta Sele inolvidable.

El poder de la visión quedó comprobado. El alcance innegable de la planificación fue felizmente confirmada. La importancia clave de una ejecución impecable fue después ratificada. El aporte crucial de la celebración ha sido por último alcanzada en una dimensión inobjetable.

Un equipo lo hizo en la cancha y otro gran equipo lo hizo fuera de ella. Un equipo es hoy una celebridad y el otro sonríe y aplaude con satisfacción en su heroico anonimato. Todo el gran equipo de la Sele se probó en la adversidad y supo superar los conflictos así como las frustraciones de todos los días, en lo que es una suposición natural de cualquier proceso intenso y de larga duración.

Mucho tenemos que aprender de lo que ha sucedido para aplicar en nuestras vidas, organizaciones, empresas, instituciones y todo lo que hacemos. Tomemos el momento para dejar atrás los vicios que han entorpecido la prosperidad de nuestro país y migremos a un nuevo carácter nacional inspirado en el éxito que se alcanzó en el Mundial.

Unos han soñado, pensado, hecho y celebrado en la cancha. Otros han soñado, pensado, hecho y celebrado detrás de la Sele. Y hoy toda una nación celebra lo que se soñó, se pensó y se hizo.

Así que sigamos celebrando por unos días más. Porque lo que se celebra se repite. Muy pronto, volvamos a soñar.

Lo mejor está por venir.

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