Viajes sufrirán demoras o adelantos con motivo de la llegada del mandatario estadounidense Barack Obama

Por: Juan Fernando Lara 3 mayo, 2013

San José (Redacción). Entre 12 m. d. y 1 p. m. del viernes, los vuelos comerciales del aeropuerto Juan Santamaría empezarán a sufrir demoras o adelantos con motivo del arribo del presidente Barack Obama a Costa Rica.

Cuando el avión presidencial Air Force One ingrese al espacio aéreo costarricense está prevista la suspensión para darle prioridad a la nave de Obama. La hora del aterrizaje podría haberse adelantado a entre 1 p. m. y 2 p. m.

Esta paralización de vuelos comprende al menos media hora antes del aterrizaje de Obama y unos 40 a 45 minutos después confirmaron miembros de la seguridad aeroportuaria que circulan por las salas de abordaje de la terminal.

En la página oficial del aeropuerto aún los datos de salidas y llegados de vuelos reflejan normalidad en todo. Tampoco los altavoces del edificio han emitido avisos informativos alertando de atrasos o adelantos de vuelos.

Este diario confirmó que, aunque el desconocimiento y falta de datos abunda entre dependientes de tiendas, restaurantes y hasta personal de aerolíneas, hay claras dos cosas: toda actividad comercial en salas de abordaje está previsto que permanezca ininterrumpida y habrá entre hora y media y dos horas de atrasos en vuelos comerciales que aterricen o salgan hoy de este aeropuerto.

Fuera de eso, antes de las 11 a. m., el ambiente de ingreso al Juan Santamaría, desde la entrada principal hasta las puertas de los aviones, transcurre con la normalidad de siempre y hasta más tranquilidad.

En los pasillos, la presencia de oficiales de seguridad caminando en uno y otro sentido luce rutinaria en grupos de tres agentes o en parejas. Mezclados entre los viajeros, se confunden entre los funcionarios de aerolíneas que también recorren las alfombras.

En las salas de abordaje, la calma es casi aburrimiento: gente sentada viendo aparatos electrónicos, parejas dormidas recostando entre sí sus cabezas, niños dormidos en regazos de sus familiares, gente comiendo o conversando ajenos al arribo del mandatario.