Archivo

Esta es para vos, reportero fracasado

Actualizado el 17 de marzo de 2013 a las 12:00 am

Archivo

Esta es para vos, reportero fracasado

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Esta es para vos, reportero fracasado - 1
ampliar
Esta es para vos, reportero fracasado - 1

En un aula de periodismo de una galaxia muy lejana, un profesor habla sobre el género de la entrevista. Es como el ajedrez, dice, es un campo de batalla en un marco de cordialidad. El entrevistador juega a la ofensiva y el entrevistado se defiende con ingenio. El profe toma como ejemplo la famosa conversación que tuvo el periodista colombiano Plinio Apuleyo con Gabriel García Márquez, documentada en el libro El olor de la guayaba . La clase se ríe de Plinio, y no por su nombre: el pobre entrevistador quedó tendido en el suelo al no poder seguirle el paso a la gracia de Gabo, un periodista de siete suelas.

Yo no tenía ganas de burlarme de Plinio. Nunca aprendí a jugar bien al ajedrez, y como estudiante de periodismo ya intuía que, de inicio, mi rey llevaba dos autogoles contra cualquier entrevistado. Como periodista, aún ahora, siempre me identifico más con un reportero perdedor –aunque esforzado– que con el santón del periodismo latinoamericano.

Ojalá que todos los periodistas tuviésemos una entereza de carácter como la de Mishelle Mitchell, por ejemplo, una maestra del género cuyas entrevistas radiofónicas en Monumental se extrañarán con dedicación. Entrevistadores para el gasto existimos muchos; excelentes hay poquísimos.

Con esto en mente, es extraordinario un video que ha circulado por Internet durante esta semana, de una entrevista entre la actriz Mila Kunis y el periodista de la BBC, Chris Stark. La intérprete está promoviendo la película Oz pero, muy pronto, Stark le confiesa que está demasiado nervioso. El muchacho es novato y muy tímido.

Kunis animó al reportero a evitar las preguntas habituales. Invitó a Stark para que le contara cuál es su cerveza favorita y otras naderías por el estilo. El periodista vuelve a ser dueño de sí y ambos empiezan una conversación fuera del guion. Son siete minutos de puro ingenio. La vivacidad de Kunis, y el tono juguetón del intercambio, causó que el clip se volviera viral.

¿La entrevista de Stark fue buen periodismo? Uno podría pensar que los espectadores terminamos con más información sobre el reportero que de Kunis; pero esta sería una mirada superficial. En realidad, la dinámica entre ambos revela información más profunda que las palabras. Stark logró que el público viera algo intangible en la celebridad, algo que difícilmente sale de una listilla de preguntas ensayadas.

PUBLICIDAD

Está claro que la experiencia está muy lejos de la ortodoxia del periodismo. Si Osama Bin Laden me concediera una entrevista exclusiva, yo no desperdiciaría la sesión espiritista contándole al difunto que yo antes tomaba Bavaria, pero que ahora me empieza a gustar la Pilsen. Sin embargo, ante una entrevistada reincidente conviene bajar la solemnidad para lograr que se salga del libreto y muestre algo nuevo. Muchos medios tendrán las respuestas de Kunis sobre lo que los promotores de la película quieren revelar, pero el único que tuvo una exclusiva fue el muchacho que bajó la guardia.

La metáfora del ajedrez es buena, pero no siempre es la mejor para acercarse a una entrevista. Maestros como el estadounidense Truman Capote o el español César González Ruano enseñaron que, al lado de la confrontación, puede haber complicidad.

Hoy, las relaciones interpersonales empalidecen y le ceden espacio a los likes y a los follow de las redes sociales. Por ello, un espectador agradece ver a dos personas compartiendo lo más básico de la convivencia social, una rica charla.1

  • Comparta este artículo
Archivo

Esta es para vos, reportero fracasado

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota