Archivo

XXVI Carrera del Chirripó

212 corredores superaron el desafío del cerro Chirripó

Actualizado el 23 de febrero de 2014 a las 12:00 am

Juan Ramón Fallas y Andrea Sanabria impusieron un nuevo récord en la prueba

Para muchos, el solo hecho de llegar a la línea de meta es el mejor logro de todos

Archivo

212 corredores superaron el desafío del cerro Chirripó

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

San Gerardo de Rivas, Pérez Zeledón. Un desconsolado sollozo irrumpe la paz de la montaña. Se trata de la corredora Mercedes Corrales, quien justo bajando el último kilómetro del cerro –conocido como el termómetro– trae su tobillo mal, aunque sus lágrimas bien podrían ser por no tener el brazalete anaranjado que se le da a todos los corredores que llegan hasta el albergue Los Crestones en la cima.

En el puesto de asistencia de Llano Bonito (kilómetro siete), Róger Fernández se visualiza a lo lejos y la organización se prepara para entregarle su bolsita de agua como a todos, pero un alarmante “masaje, masaje” alerta a todos.

Don Róger no resiste y se tira al suelo lleno de dolor, mientras es intervenido por el masajista Carlos Álvarez del grupo Nido de Halcón.

Más arriba, en la Cuesta del Agua, una de las competidoras se arrecuesta a un árbol para intentar robarse un poco de aire, mientras su rostro muestra gran fatiga.

Bienvenidos al Cerro Chirripó, la montaña más alta de Costa Rica y principal protagonista de la Carrera del Chirripó que cada año ve cómo 225 valientes (aunque este año solamente fueron 212) se atreven a subir corriendo hasta su cumbre, para inmediatamente volver a bajar y que el pueblo de San Gerardo de Rivas los reciba como héroes.

Es que ese es el término adecuado, héroes, pues si subir el parque nacional caminando ya es todo un reto, haciéndolo a un paso más rápido es un hecho impresionante.

Acá no importa la posición. Da igual llegar de octavo que de 108, pues la satisfacción para muchos es terminar la prueba o bien restar algunos segundos al cronómetro.

Campeones. Tal fue el caso de Juan Ramón Fallas y Andrea Sanabria, ganadores de la prueba, quienes desde el arranque tuvieron un duelo contra el reloj, su único rival.

Ambos buscaban superar sus propios récords, que curiosamente lograron en la edición del 2012.

El primero en escena es Juan Ramón, amo y señor de la carrera. Mientras todos suben con un trote despacio o caminando, él baja como caballo desbocado, abriendo espacio entre los corredores.

PUBLICIDAD

Atrás lo sigue su hermano gemelo Juan Luis. Sin embargo, al llegar al Monte sin Fe, Juan Ramón logró sacarle casi cinco minutos de diferencia.

Al final, su increíble esfuerzo en el descenso le permitió arrancarle al reloj más de un minuto y establecer una nueva marca con 3 horas, 4 minutos y 4 segundos, un registro que difícilmente sea superado, a menos que sea por él mismo.

Para Andrea Sanabria la competencia fue grande, pues la chilena Verónica Bravo, inscrita de última hora, le dio guerra durante casi toda la carrera, pero la indígena hexacampeona de la prueba le sacó ventaja en el ascenso a la famosa Cuesta de los Arrepentidos.

Sanabria también liquidó su propio récord y lo bajó a 4:19:47.

  • Comparta este artículo
Archivo

212 corredores superaron el desafío del cerro Chirripó

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota