24 abril, 2013

México, D.F. Cuando un famoso va a dar un concierto, las peticiones no sólo abarcan el ámbito terrenal, sino también las supersticiones.

Por ejemplo, el cantautor brasileño Roberto Carlos solicita que en su trayecto en automóvil no se pase frente a un cementerio.

Otro caso era el del tenor Luciano Pavarotti, pues no viajaba en algún martes o viernes que cayera en número 13 y en sus giras se alojaba en los mismos hoteles y, si era posible, en la misma habitación.

El acompañante que nunca le falla a Elton John es su incinerador, pues no le gusta que después se comercialice con lo que toca el cantante.

En el teatro, ningún actor debe vestirse de amarillo, porque es considerado de mala suerte. Este color también es un motivo de alerta para Rihanna ya que ha pedido que ningún objeto dentro de su camerino sea amarillo y además no le gusta que el público lleve algún paraguas a sus presentaciones; aunque a ella le gusta llevar a su cocinero y que le den masaje.