30 abril, 2013

Washington. EFE La brecha económica entre los blancos y las minorías hispana y afroamericana ha aumentado tras la recesión del 2007, según un nuevo estudio difundido ayer, que reabre el debate sobre el legado económico que persigue el presidente Barack Obama.

La recesión del 2007, que terminó oficialmente en junio del 2009, fue la más profunda y prolongada en casi ocho décadas. De hecho, la creación de empleos sigue siendo una de las máximas prioridades de Obama, que ayer cumplió 100 días de su segundo mandato.

Las familias negras e hispanas de ingresos medios han visto “poca o nula mejoría en su estatus económico” en los últimos cinco años, y la creciente brecha racial en la riqueza pone en peligro la integridad de las oportunidades económicas en EE. UU., según un estudio divulgado ayer por el Instituto Urbano.

“Es importante destacar que la brecha racial en la acumulación de riquezas no es algo nuevo en Estados Unidos, pero ha aumentado en comparación con 1983: en promedio, los blancos tienen $6 de riqueza por cada $1 que tienen los negros e hispanos”, dijo a EFE, Signe-Mary McKernan, coautora del estudio.

“El segundo mandato del presidente Obama apenas comienza (...); se necesitan reformas, por ejemplo en el código tributario, para fomentar la adquisición de riqueza y no solo entre las familias de altos ingresos, porque una vibrante clase media es clave para la prosperidad de Estados Unidos”, subrayó.

En el 2009, más de la mitad de los $400.000 millones en subsidios estuvo destinada al 5% de los contribuyentes con ingresos más altos, “pero se pueden ampliar los programas disponibles para dar incentivos a familias con menores ingresos para que ahorren, abran negocios o compren casa” , agregó.