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El sorprendente Museo Nacional

Actualizado el 08 de mayo de 2012 a las 12:00 am

Sorprende el excelente trato a los visitantes del Museo Nacional

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Quise estar seguro antes de ir si valía la pena visitar el Museo Nacional o no. Han pasado unos años, y ahora la entrada es al frente del Parque de la Democracia al costado oeste. Al entrar con mis visitantes canadienses, el guarda nos sonrió y nos dio la bienvenida al igual el personal que estaba complacido con nuestra visita. Se pagaron las entradas y al pasar a la derecha, una puerta eléctrica de vidrio se abrió electrónicamente.

Pasamos a una gran área con aire fresco al ser sorprendidos por miles de mariposas azules y amarillas que flotaban por los aires. ¡Un gigantesco y muy profesional mariposario es la entrada principal! Se va subiendo por una rampa muy suave que lo va elevando a la gran altura. Las mariposas se ven alimentándose de las frutas y las flores de muchas especies naturales de nuestra flora. La flora está identificada con sus nombres. Al final de la rampa se abre otra puerta y se sale de inmediato a la plazoleta de los cañones. ¡Que diferente ha sido y nuestra primera impresión se marca con una sonrisa de apreciación!

Se empieza en la Sala Precolombina con nuevos diseños de la vida en el Jurásico con muelas de los mamuts y los caballos prehistóricos que deambulaban por estas tierras. Las colecciones de los indígenas y luego la impresionante colección de oro.

La Casa de los Comandantes. Se procede a la nueva ala de la Casa de los Comandantes, que está en la esquina noreste del museo. En la Casa de los Comandantes se puede apreciar como vivían los comandantes en una casa bastante lujosa. Claro en la foto del Comandante se le nota la dureza en sus ojos y al igual que las balas que golpearon la torre sur del Cuartel Bellavista, nos hace dar gracias a Dios que no tenemos Ejército.

Quizás el único reclamo, es que regresen los dos cañones militares que fueron llevados a la batallas de Rivas en 1856.

Nunca podemos olvidar que doscientos soldados costarricenses perdieron su vida inútilmente en esa batalla tratando de conquistar de vuelta los cañones capturados por los filibusteros.

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Una exhibición de fotos es momentáneamente interesante. Las exhibiciones las van cambiando ya que el Museo Nacional tiene múltiples colecciones en bodegas. Quiera Dios que los nuevos administradores puedan cambiar las exhibiciones para conocer los tesoros guardados.

Al terminar la gira, ese domingo a las 11:00 a. m. una banda se preparaba para dar un concierto en la plaza y las personas llegaban para no perder esa oportunidad de escucharlos.

Me quedé sorprendido de la modernización y el excelente trato a los visitantes, así como a los extranjeros visitantes.

¡Claro yo tuve que enseñar mi cédula de identidad, pero soy orgullosamente ciudadano y feliz de nacer y vivir en este diferente pero maravilloso país!

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