Archivo

De los salarios médicos

Actualizado el 04 de febrero de 2013 a las 12:00 am

La ley de incentivos busca justicia con el gremio

Archivo

De los salarios médicos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Como actor en el movimiento médico de 1982 que concluyó en la promulgación por la Asamblea Legislativa de la Ley de No. 6856, ley de incentivos médicos, me veo en la obligación de terciar en la discusión sobre dicha ley, ante el alevoso y virulento ataque lanzado a esta por parte de autoridades del Gobierno institucional y nacional, respaldados por los medios, fundamentalmente, La Nación . Ahora, después de 30 años de vigencia de esta, se le ataca por ser una ley que, aseguran sus detractores, genera privilegios salariales para el gremio médico, lo que pone en peligro la salud financiera de la CCSS.

Quisiera, en este punto, hacer algunas reflexiones sobre los argumentos esgrimidos por los que negociamos dicha ley, base fundamental de su promulgación.

En primer lugar, debo decir que la paz social, el progreso material y el desarrollo nacional se ha sustentado en dos elementos esenciales: la salud y la educación de fácil acceso para todos los costarricenses. En cuanto a la salud, su accesibilidad se logró con la creación del Seguro Social que contó, desde sus inicios, con el beneplácito y colaboración de la inmensa mayoría de los profesionales en Medicina de la época, que no pusieron obstáculos para su creación, a pesar de que se socializaba su profesión, reduciendo su ámbito de acción en la práctica de la medicina en un entorno totalmente liberal de la práctica profesional. Este desprendimiento de la clase médica permitiendo su socialización en un entorno totalmente capitalista nunca ha sido suficientemente reconocido por la sociedad y fue uno de los puntos de apoyo en la creación de ley de incentivos.

Un segundo punto de apoyo y el más importante fue, y sigue siendo, nuestro ámbito de trabajo. Nuestra labor se ejerce sobre lo más sagrado que puede tener el ser humano: su salud y su vida. Un pueblo enfermo es un pueblo improductivo que genera gastos y pobreza. Esto debe tenerse presente cuando se hable de la retribución salarial para este segmento profesional.

Los salarios de los médicos no son el factor más importante en el déficit presupuestario de la CCSS. No es la ley de incentivos médicos y su puntual aplicación la que desfinancia a la institución. Son otros los factores los que más pesan en la precariedad de las finanzas institucionales. La clase gobernante de este país y los medios de difusión que son sus voceros, debían enfilar sus baterías en contra de los patronos morosos que evaden el pago de la seguridad social que forman legión y contra el mismo Gobierno que desatiende sus obligaciones financieras con la institución. Del trípode en que descansa el financiamiento de la CCSS solo los trabajadores pagamos estrictamente; patronos y Estado no lo hacen.

PUBLICIDAD

A la morosidad de los patronos, se agrega la del Estado. Recordemos que cuando nació el Seguro Social, por ley constitucional, la contribución tripartita : trabajadores, patronos y Estado, era de un tercio por cada quien. El que primero claudicó fue el Estado, pasando una ley en la Asamblea Legislativa en la que su contribución pasaba de un 4,5% a un 0,25%, exigua suma que mantiene hoy día. Pero aún más: de sus obligaciones como patrono retenía el porcentaje correspondiente a sus trabajadores, dinero que se dejaba y no lo reintegraba a la Caja, práctica que aún mantiene con complicidad institucional. Este hábito fue rápidamente copiado por muchos patronos que retienen las cuotas obreras y no las integran a la institución.

Aún más, cuando se hizo el traspaso de los trabajadores del Ministerio de Salud, de las unidades sanitarias a la Caja, el Estado se comprometió a pagar las prestaciones de dicho traspaso, cosa que nunca hizo, obligación que tuvo que atender la CCSS.

En fin, el descalabro financiero institucional no es atribuible a los salarios médicos, sino a la evasión de patronos y Estado. La ley de incentivos se construyó pensando en la complejidad e importancia de la labor del médico dentro del engranaje social costarricense y, siendo trabajadores de una institución estatal, se consideró justo que sus aumentos salariales fueran un poco más elevados que otros trabajadores estatales cuyas labores, sin dejar de ser importantes, no fueran consideradas tan vitales como la actividad médica.

  • Comparta este artículo
Archivo

De los salarios médicos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota