Nombre alude directamente a la ruta paralela que construye Costa Rica cerca de margen derecha del río

Por: Alejandro Méndez Leiva 23 abril, 2013

San José (Redacción). El nombre ya está decidido. La quinta embarcación que Nicaragua enviará al río San Juan para intensificar el dragado se llamará

‘La Trocha’, se escogió en alusión directa a la ruta paralela que Costa Rica construye cerca de la margen derecha del polémico cauce.

El anuncio lo hizo ayer en Managua, el exguerrillero Edén Pastora encargado de las obras de limpieza del Río.

Pastora dijo a medios de prensa de su país, captados aquí en Ciudad Quesada, que el dragado continúa “por el bien de la madre tierra”.

Pastora aseguró que hasta el momento se han removido cerca de un millón de metros cúbicos de sedimentos “lo que ha permitido que las familias que viven a orillas del río puedan navegar tranquilamente en pequeñas naves”.

El excomandante Cero detalló que el arribo de la draga al sector conocido como Delta San Juan se producirá en los próximos días.

El año pasado Pastora bautizó con el nombre “Doña Laura” la cuarta draga pero dos días después de que La Nación lo hiciera público, ese nombre fue eliminado por decisión del presidente Daniel Ortega.

Pastora manifestó ayer que “estamos trabajando en todo el río, en los caños que se han secado, en las lagunas, en las riberas donde nos están echando sedimento, porque sigue cayendo más sedimento y los ecologistas han calculado que al río han caído miles de toneladas”.

También aseguró que en la zona trabajan cuatro pequeñas dragas, dos tractores, dos grúas y un barco cisterna.

Según sus manifestaciones, estos equipos han permitido que a diario se extraigan entre 300 y 400 toneladas de sedimentos.

Costa Rica y Nicaragua mantienen un diferendo limítrofe en el seno de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya desde hace varios años.

A finales de 2010, el Gobierno de Costa Rica acusó al de Nicaragua de invadir su territorio y provocar graves daños a su patrimonio ambiental.

El Gobierno de Managua negó la presunta invasión a territorio costarricense y defendió su derecho de limpiar el caudaloso afluente, basada en una resolución de la CIJ de 2009, que le reconoce el derecho a dragar el río para ejecutar proyectos de desarrollo en la zona.

Posteriormente Nicaragua acusó al gobierno costarricense, de provocar daños ambientales en la zona de la frontera común con la construcción de la carretera de más de 160 kilómetros de extensión.