Por: Esteban Oviedo 5 abril, 2013

La contienda interna en el PUSC se redujo ayer a tres contrincantes luego de que el abogado Roberto Suñol le diera su adhesión al doctor Rodolfo Hernández, director del Hospital Nacional de Niños.

Además de Hernández, siguen en la disputa el abogado Pedro Muñoz y el magistrado suplente de la Sala IV y expresidente de la CCSS, Rodolfo Piza. Sin embargo, ellos continúan en conversaciones sobre el respaldo de uno al otro y no se descarta que alcancen un acuerdo en las próximas 72 horas. “Él me quiere convencer a mí y yo lo quiero convencer a él”, dijo Muñoz.

El lunes próximo vencerá el período de inscripción para los interesados en asumir la candidatura presidencial del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC). La elección interna será el 19 de mayo.

El diputado Luis Fishman también se había puesto a disposición de su partido para una eventual precandidatura. Sin embargo, ayer la descartó totalmente.

Golpe a Renacer. El doctor Hernández, del grupo Convergencia Calderonista, se anotó la adhesión de un rival perteneciente a la tendencia opuesta dentro del PUSC.

Suñol se impulsó en Renacer Socialcristiano, al que pertenece Muñoz y Piza es muy cercano.

El abogado argumentó que desde el principio dijo que sería el primero en desistir de su aspiración si surgía una persona con capacidad para unir al partido, y él considera que Hernández es esa figura.

El doctor aseguró que en la adhesión no hubo “negociación ni componenda”. Además, anunció que su exrival se integra al comando central de su campaña.

Pedro Muñoz declaró que no comparte la decisión de Suñol de “abandonar las banderas de Renacer, las banderas de que este partido no tiene dueño”.

Piza dijo: “Era una crónica de una muerte anunciada. Tengo un gran cariño y respeto por Roberto y también por Rodolfo, solo que entramos a una cancha en donde vamos a estar cada uno de un lado”.

Suñol alegó que él no se pasó a Convergencia (grupo afín al expresidente Rafael Ángel Calderón Fournier), sino al movimiento del doctor Hernández.

Este último se desmarcó del expresidente. “Yo no soy el delfín de nadie”, dijo, y añadió que el exmandatario está fuera de la campaña.

Sobre los ¢35 millones de inscripción de la precandidatura, el médico afirmó que le ayudan sus hijas, yernos y un amigo llamado Fabio Chaves.