Eleonora Badilla lucha por reducir la brecha tecnológica entre países

 11 septiembre, 2002

Que Costa Rica pueda desarrollar tecnología digital y se convierta en su exportadora. Esa fue la razón que trajo de vuelta al país –aunque por pocos días– a la investigadora Eleonora Badilla, quien trabaja, desde el año pasado, con científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (ITM), en Estados Unidos.

Pero, hace algunos días, llegó al país con un grupo de investigadores del ITM, para instalar el Laboratorio de Fabricación Personal (FabLab) en la sede del Instituto Tecnológico de Costa Rica, en Cartago.

En ese laboratorio, profesores y estudiantes de ingeniería electrónica podrán diseñar y fabricar componentes que apoyen la educación, el mejoramiento de la salud y el medio ambiente.

"El gran propósito del trabajo que realizo es cortar la brecha digital entre los países en desarrollo y los desarrollados", comentó la investigadora.

Para ella, es vital buscar estrategias para que naciones como las nuestras no queden fuera del avance tecnológico.

Badilla es la única latinoamericana que trabaja como investigadora invitada en el Laboratorio de Medios del ITM, y acaba de renovar su estadía allá, por dos años más.

"El laboratorio instalado el martes 27 de agosto, en el Tecnológico, es el primero que ubica el ITM fuera de Boston, Estados Unidos", detalló la experta.

Agregó que el FabLab será una herramienta importante para la confección e invención de componentes electrónicos que, por lo general, se importan.

Con este proyecto, se busca disminuir la dependencia tecnológica del país.

"Queremos ser tan enfáticos en esto que, incluso, le pusimos a esta iniciativa: ëRed de aprender independenciaí", dijo.

Educadora por siempre

Nacida en San José, Badilla tiene 46 años y una hija, Daniela Capra, quien estudia Comercio Internacional en España.

Después de graduarse de la carrera de educación, en la Universidad de Costa Rica y en la Universidad Nacional, Badilla obtuvo una maestría en tecnología educativa en la Universidad de Hartford, Connecticut.

Comenzó su carrera en el área de la tecnología educativa como funcionaria de la Fundación Omar Dengo.

También trabajó como asesora del exministro de Educación, Eduardo Doryam. (1994-1998)

Además, desde 1988 hasta 1999, trabajó apoyando el programa de informática educativa para escuelas y colegios.

Antes de irse a Estados Unidos, trabajó como docente e investigadora de la Facultad de Educación de la Universidad de Costa Rica y coordinó el área educativa del Proyecto de Pequeñas Comunidades Inteligentes (Lincos).

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